Finalmente llegó el Super Bowl.

Este domingo el campeón de la AFC, New England Patriots, se enfrentará al campeón de la NFC, Philadelphia Eagles en la quincuagésima segunda edición de la final de la NFL.

Para New England será su octava chance de alzar el trofeo Vince Lombardi desde la llegada del dúo dinámico. Para Philadelphia es apenas la tercera vez y, de ganar, representaría su primer título en la era moderna.

Más allá de la lucha de Brady y Belichick por su sexta corona y el rápido ascenso de Nick Foles de suplente a titular en el Super Bowl, es un partido que en la previa no presenta muchas aristas de análisis ni historias que seguir pero que igualmente tiene todos los condimentos para ser una final digna de tal.

Como lo hemos hecho a lo largo de toda la postemporada, les acercamos el análisis y la predicción para el partido de este domingo.

Eagles-Patriots

NEW ENGLAND PATRIOTS – PHILADELPHIA EAGLES

Domingo 04/02 – 20.30 hs (ARG)

La pregunta que debemos respondernos y que traté de responderme antes de escribir esta nota es:

¿Por qué no debería elegir a los Patriots como ganadores?

Simplemente no se hace.

Analizando equipo por equipo es indudable que Philadelphia tiene mejores nombres en casi todas las líneas. Sin embargo, sin negar la gran tarea que han hecho Doug Pederson y Nick Foles en postemporada, hay dos factores que equilibran este duelo; uno es Tom Brady y el otro Bill Belichick.

De todas formas, los Eagles, no llegaron a la final de casualidad. Philadelphia ha sido uno de los equipos más equilibrados a lo largo del año con una marcada identidad en ambos lados del balón. Es por eso que el equipo de la ciudad del amor fraternal tiene chances de lograr el upset.

La receta para vencer a Brady – si acaso existe tal cosa – pasa por poner constante presión sobre él pero sin resignar hombres en cobertura y rogar que cometa algún error. Fuera de sus derrotas ante los Giants, hemos visto a esta fórmula tener éxito pero sólo parcialmente.

Sin ir más lejos, la muestra más reciente de esto la tuvimos en la final de Conferencia de la AFC. Los Jaguars cuentan con uno de los mejores frentes defensivos de la Liga y aplicaron, con éxito, presión sobre Brady durante gran parte del partido pero apenas el #12 obtuvo un respiro, empezó a machacar sistemáticamente a la defensiva hasta conseguir la remontada.

Lo mismo ocurrió hace casi un año en el Super Bowl LI en la remontada ante los Falcons. La veloz defensiva de Atlanta logró contener a Brady durante tres cuartos, limitando a los Patriots a sólo 9 puntos. En el último cuarto, no pudieron sostener la intensidad y el desenlace ya es conocido por todos.

Este domingo la historia puede ser otra porque Brady enfrentará un animal distinto. Philadelphia no sólo tiene un talento sin igual en su línea defensiva sino que también tiene la cantidad necesaria para rotar y mantener fresco al pass rush a lo largo de los 60 minutos de juego.

Fletcher Cox, Brandon Graham, Vinny Curry, Timmy Jernigan, Chris Long, Derek Barnett y Beau Allen serán un factor clave para Phialdelphia. Este rejunte de talento, y la manera en que Jim Schwartz lo utiliza, le dan a los Eagles la posibilidad de generar jugadas de alto impacto.

La otra parte de la identidad de este equipo pasa por el juego terrestre. Philadelphia es agresivo a ambos lados de la línea de scrimmage y en eso tienen un rol fundamental, más allá de lo que puedan hacer Jay Ajayi,  LeGarrette Blounty Corey Clement, el grupo de linieros ofensivos, especialmente, Lane Johnson (RT), Jason Kelce (C) y Brandon Brooks (RG). Gracias a la inusual capacidad atlética de este grupo de linieros, el juego por tierra de Philly se ha visto potenciado.

La agilidad y facilidad con la que estos linieros se desplazan, pese a su gran tamaño, le permiten a los Eagles utilizarlos de muchas maneras distintas y no estar limitados a sólo un esquema de bloqueo y así es como constantemente los vemos llegando al segundo nivel bloqueando linebackers en situaciones favorables. Esto último se presenta como una especial ventaja ante la pareja de ILB de los Patriots, Kyle Van Noy y Elandon Roberts, y ante una línea defensiva porosa frente al acarreo.

Si Philadelphia logra establecer el juego terrestre, ganando yardas y haciendo correr el reloj, podrán mantener a Brady fuera del campo y tendrán la mitad de la batalla ganada.

Obviamente, si nosotros somos capaces de identificar estas variables muchísimo más lo es Bill Belichick y con certeza ha planificado el partido en base a ello.

Ofensivamente, seguramente McDaniels y Brady le darán mucha carga de trabajo a su versátil grupo de corredores por dos motivos fundamentales. La capacidad de Dion Lewis, James White y Rex Burkhead de atrapar pases desde el backfield le da a Brady la posibilidad de deshacerse rápido del balón y de esa manera intentar neutralizar la presión que pueda poner el frente defensivo de los Eagles. Por otra parte, esa versatilidad, le permite a New England dejar el mismo personal en cancha y encadenar jugadas. Esta ofensiva sin reunión le quita a Philadelphia la chance de hacer sustituciones y por lo tanto, rotar su pass rush para mantenerlo fresco.

Con el duelo entre receptores y esquineros favorable a New England, la mayor preocupación de Matt Patricia pasará por controlar el juego terrestre. Seguramente los Patriots busquen formar a sus defensivos de forma tal que los linieros ofensivos de Philadelphia no tengan un camino claro para bloquear. El problema aquí pasará por ver cómo contrarrestarán los espacios que se abren del otro lado de la línea y si Philly sabrá explotarlos.

En teoría Philadelphia tiene todos los elementos para ganar este partido pero si algo hemos aprendido durante estos años es que New England es un equipo que sabe manejar estas situaciones. No se desesperan ante la adversidad ni se relajan en la victoria y su head coach es el mejor haciendo ajustes al medio tiempo sobre todo si van perdiendo. Esa cualidad que tienen y le hecho de ya haber vivido este partido muchas veces le da una pequeña ventaja a los Patriots.

Claramente me he equivocado bastante prediciendo resultados pero estoy tentado a inclinarme por un triunfo muy cerrado. New England 27 – 24 Philadelphia.