Por Eliseo Avramides
Una vez más llegamos al momento más lindo del año, con la primera Serie Mundial entre dos equipos ganadores de 100 juegos desde que Cincinatti Reds y Baltimore Orioles se enfrentaron en 1970. Además, una sequía llegará a su fin cuando termine este Clásico de Otoño, ya que los Dodgers no campeonan desde 1988 y los Astros buscan su primer título en 55 años de historia.

Para alzarse con el banderín de la Liga Americana, los Houston Astros debieron irse al máximo de siete juegos contra unos muy duros New York Yankees que incluso viajaron a Texas con ventaja de 3-2 en la serie. Al contrario, los Dodgers eliminaron a los últimos campeones en cinco juegos en una serie que terminó el jueves.

Cabe destacar que, por primera vez en la historia, la ventaja de localía para esta serie se define por los récords en la temporada regular, motivo por el cual Los Angeles será el escenario (de ser necesario) de cuatro juegos en esta serie. Con formato 2-3-2, los partidos que se jueguen en el Dodger Stadium tendrán reglas de Liga Nacional, lo que quiere decir que los lanzadores tomarán su turno al bate; mientras tanto, en los partidos que se disputen en el Minute Maid Park, los equipos tendrán un bateador designado.

Para esta previa, luego de hablar de cómo llegan ambos equipos, vamos a hacer foco brevemente en algunos nombres por equipo y los analizaremos desde alguna estadística como para entenderlos más a fondo.

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Los Angeles Dodgers (NL) vs. Houston Astros (AL)

¿Cómo llegan?

Los Houston Astros, el mejor ataque de la liga en toda la temporada regular, llega a la Serie Mundial con números muy por debajo de sus estándares en promedio de bateo, promedio de embasarse y poder de bateo, entre otras categorías. Esto en buena parte se debe a que en la Serie por el Campeonato los lanzadores de los Yankees dominaron a los bates del equipo de AJ Hinch, al punto que en toda la serie solamente una vez anotaron más de cuatro carreras y dos veces anotaron cuatro. Si quieren ganar esta serie, van a tener que anotar más; y para eso van a necesitar que hombres como Alex Bregman, Josh Reddick y Marwin González se despierten, porque no se sabe cuántas victorias más van a poder conseguir solamente sostenidos por los bates de José Altuve, Carlos Correa y Yuli Gourriel, quien ostenta una línea de promedio de bateo, de embasarse y de poder al bate de .366/.409/.512. Houston también va a necesitar que George Springer retome en esta serie final el nivel que le vimos en la divisional.

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El novato cubano de 33 años llega con un gran nivel al bate

Si pese a todo eso, Houston pudo prevalecer frente a New York, fue por lo que hicieron sus lanzadores. Justin Verlander, adquirido en el mes de agosto desde Detroit, lanzó dos juegos fantásticos que terminaron en victoria para su equipo. Dallas Keuchel hizo lo propio en el primer juego de la serie. Sin embargo, la sorpresa la trajeron Charlie Morton y Lance McCullers Jr. en el juego definitorio, donde se combinaron para blanquear el juego completo y conseguir el boleto al Clásico de Otoño.

La tropa de Dave Roberts llega como una ofensiva mucho más peligrosa, tras anotar 28 carreras en solo cinco juegos frente a los Cubs. Y si bien antes de la serie contra Arizona hablamos de la importancia de jugadores como Cody Bellinger o Yasiel Puig, la nota saliente de esta serie fue el rol de Chris Taylor y Charlie Culberson. Es que entre ambos se hicieron cargo de reemplazar a Corey Seager, que se perdió la serie por una lesión en la espalda y lograron que la ausencia del Novato del Año 2016 de la Liga Nacional pasara desapercibida. En esta serie, los Dodgers demostraron que tienen el plantel con más profundidad en las Grandes Ligas. No por nada un jugador de rol como lo es Kike Hernández fue la figura en el quinto juego, el que le dio a este equipo el título en el Circuito Viejo.

Si los de California lograron llegar aquí con cierta comodidad, esto ha tenido que ver con el grandísimo nivel que sus lanzadores mostraron en esta postemporada, especialmente los relevos, que parecen ser la diferencia que trajo a los Dodgers hasta esta instancia. En definitiva, porque el problema más grande del equipo en los últimos años, la falta de un bullpen que pudiera hacer el puente entre los abridores y Kenley Jansen, parece borrado en esta postemporada. De esta manera, los problemas de Kershaw en la séptima entrada pudieron ser dejados de lado por un equipo capaz de sacar múltiples entradas desde el relevo y que le permitió a su manager no tener que exigir tanto a su abridor estrella como le sucedió en años anteriores. Hasta ahora, el nivel del cuerpo de relevistas parece irreal. Blanquearon las últimas 23 entradas, desde el Juego 2 de la Serie Divisional a esta parte. Además, la gran tarea de los relevistas permitió minimizar el desgaste de los abridores, algo que puede ser muy importante de cara a estos últimos siete juegos.

Ahora vamos a ver en profundidad algunos nombres por equipo. No serán todos (cada equipo cuenta con un roster de 25 jugadores), y no serán solo las estrellas, sino que será una mezcla de aquellos que pueden tener un impacto inesperado y otros que tienen algún número que sorprende y ayuda a explicar su actualidad.

Houston Astros

Justin Verlander: Desde el 4 de junio, en 24 salidas (todas, excepto la del Juego 4 de la Serie Divisional, donde entró como relevista), siempre lanzó al menos 95 pitcheos. Lo vamos a ver en el Juego 2, en una apertura más (que podría ser con descanso corto en el Juego 5, en función de cómo esté la serie) y seguramente estará disponible como relevo si la serie se va a un último partido.

Dallas Keuchel: 5 BB en 17 entradas y un tercio en tres salidas en la postemporada. Contra unos Dodgers que destacan por sus turnos de calidad, podríamos ver al zurdo cargándose de pitcheos pronto en el partido.

Lance McCullers Jr: 47,2% de sus lanzamientos en esta temporada regular fueron curvas. En su salvada frente a los Yankees, los últimos 28 pitcheos fueron curvas. Una curva que tiene similitudes con un slider y que le puede traer muchos problemas a los Dodgers, ya que no son fuertes contra ese tipo de pitcheo.

Charlie Morton: No blanqueaba una salida desde el 25 de julio y no lo hace dos veces seguidas desde junio de 2015. El nivel que mostró en la victoria frente a los Yankees es el mejor que se le vio en muchos meses.

Ken Giles: En cuatro de cinco salidas en esta postemporada, el cerrador permitió carreras. En la última salió en blanco. En septiembre tuvo doce salidas en las cuales solo permitió carreras una sola vez, mientras que en todas las demás apariciones sumó 11 entradas en blanco y 15 ponches. Con tres días de descanso de cara al primer juego, todo indica que podríamos ver la mejor versión del diestro de 27 años.

Alex Bregman: .190/.244/.381 es la línea del tercera base en lo que va de la postemporada. Solo un juego multi-hit, al inicio de la serie frente a Boston. De ninguna manera su entrenador lo va a sacar del equipo, pero necesita que empiece a batear, a como dé lugar. Si lo hace, podría ser clave como segundo bate.

Marwin González: 3.85 contra 4.01. Estos son los pitcheos que está viendo en cada turno al bate en la postemporada, contra los que vio en la temporada regular. Es evidente que el venezolano luce apurado, y esto se refleja en que solo dos turnos terminaron en base por bolas en esta postemporada, sobre un total de 41 apariciones al plato, lo cual arroja un porcentaje de bases por bolas por debajo de 5, menos de la mitad del 9,5% con el que finalizó la temporada regular. Quedará ver si sus dificultades contra los pitcheos quebrados continúan.

Los Angeles Dodgers

Alex Wood: Su ratio de 1.97 entre Groundballs y Flyballs permitidos en este 2017, acompañado por un 20% de soft contact (es decir, pelotas que le conectan y salen despacio) son buenos números, pero en la segunda mitad de la campaña, el porcentaje de hard contact subió de 21,5% a 32,9%. En los últimos meses su recta perdió velocidad y eso es un problema grande. Seguramente abrirá el Juego 4 y en los números no hay muchos indicios para pensar que esa tendencia pueda cambiar. Quizá el descanso le haga bien, pero el descanso obligado que tuvo durante finales de agosto no lo ayudó mucho a recuperar su nivel

Kenta Maeda: Enfrentó a 15 bateadores en esta postemporada y los retiró a todos. Teniendo en cuenta que su rendimiento es mucho mejor contra los bateadores derechos, cabe esperar que su lugar sea enfrentando a la parte alta de la alineación, que se supone plagada de diestros.

Kenley Jansen: 12 apariciones en postemporada seguidas sin permitir carreras. Con 28 entradas y un tercio lanzados en su carrera en playoffs, podría llegar a la marca de 30 innings (el mínimo considerado para las estadísticas históricas) como el líder en ponches cada nueve entradas (hoy ostenta casi 15 ponches cada nueve entradas), y entre los tres primeros entre los que menos imparables permiten en ese mismo rango. Dueño de la mejor temporada de un relevista en muchos años, tiene en esta serie una oportunidad inmejorable de empezar a dejar una marca indeleble en este juego.

Chris Taylor: Si bien sus niveles de promedio y poder son bastante parejos contra zurdos y diestros, de 21 HR en la campaña regular, 17 fueron contra lanzadores derechos. Este no es un dato menor contra un rival que solo tiene a su as Dallas Keuchel y a Francisco Liriano (quien tuvo un rol menor en las últimas dos series) como zurdos en su roster.

Yasiel Puig: Esta temporada su ratio de BB/Strikeouts pasó a 0.64, luego del 0.32 del año pasado. Esto se debió a que aumentó su cantidad de bases por bolas y disminuyó de buena manera la cantidad de ponches. La nueva versión de Puig trae mucha más disciplina al plato, y esto se está viendo en octubre. 4.60 pitcheos por aparición al plato y seis bases por bolas para que su promedio de bateo termine siendo de .414 y el de embasarse esté 100 puntos por encima.

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Si bien el foco está puesto en lo que el novato Cody Bellinger hace con el bate, estamos ante un grandísimo defensor en la primera base

Predicción: Dodgers ganan 4-3

A decir verdad, creo que los Dodgers están un paso por delante de los campeones de la Liga Americana, que el lineup de los Astros se va a resentir por la falta de bateador designado cuando les toque jugar en Chavez Ravine y que, cuando lleguemos a los últimos días, el ya mencionado trabajo que hacen los bateadores de Los Angeles va a inclinar la balanza. Está claro que esta serie puede caer para cualquiera de ambos lados, pero la predicción lleva más de deseo que convicción en hablar de 4-3, sencillamente porque un Juego 7 sería espectacular (para más pruebas tenemos la serie del año pasado). En el fondo veo a los campeones de la Liga Nacional con buenas chances de llevarse esto en seis juegos.

De acá en adelante, todo queda en manos de lo que los pupilos de AJ Hinch y Dave Roberts puedan hacer. Sin dudas veremos algunas de estas tendencias acrecentarse, y alguna de estas rachas romperse. De lo que podemos estar seguros es de que esta serie entre los dos mejores equipos va a ser para el recuerdo, y que con lo que pase nacerá al menos un nuevo héroe para una de estas dos franquicias.