Roger Federer campeón del Australian Open, Indian Wells y Miami. Rafael Nadal campeón de Barcelona, los dos primeros Master 1000 en polvo de ladrillo y Roland Garros. No, no me estoy adelantando ni diciendo que Rafa vaya a ganar su décimo Rolanga (aunque es bastante probable). No, no estoy suponiendo qué puede pasar, estoy viendo qué paso. En 2006, hace once años. Sí, porque cuando muchos los daban (¿dábamos?) por retirados, el suizo y el español están otra vez dominando el circuito como lo hicieron cuando todavía nadie había escuchado los nombres de Novak Djokovic o Andy Murray. Montecarlo y Roma fueron los títulos de Rafa aquella vez, después no participó en Hamburgo (antes del cambio de superficie de Madrid, de categoría de Hamburgo, y de calendario). Este año, y ya de la mano de Carlos Moyá (era el único del Big4 en no tener un “supercoach”), tras caer en las finales de Australia, Indian Wells y Miami (ante Roger todas), Rafa hizo sobre el polvo lo que mejor hace: ganar. Hasta este año ningún tenista había obtenido 10 veces el mismo título, y ahora Rafa lo hizo. Y dos veces (Montecarlo y Barcelona), y va por la tercera en París.

SuperRafa

Rafa, viendo si puede volar hasta Francia y ahorrarse unos mangos.

Cuando parecía que Nadal iba a barrer con todo, Dominic Thiem (que no había podido con el mallorquín en las finales de Barcelona y Madrid) se encargó de ponerle un freno en Roma. Lo hizo de gran manera, le ganó 6-4 6-3, y ni siquiera podemos decir que el español tuvo un mal partido. El austríaco, de 23 años, dominó tenísticamente a Nadal como nadie lo había podido hacer en todo el año (bueno, sí, Roger… pero no en polvo) y tuvo la fortaleza mental para no flaquear en los momentos decisivos. Si hablamos de tenis y de cabeza, es justamente lo que le faltó en la ronda siguiente frente a Djokovic. Fue un contundente 6-0 6-1 para el serbio. El mismo Thiem se encargó de decir en rueda de prensa que el juego de Nole lo complica más que el de cualquier otro y que, además, mentalmente nunca estuvo a la altura del partido. Un desgaste lógico para alguien que venía de la mejor victoria de su carrera. Pese a este traspié, sin dudas Dominic es uno de los jugadores a seguir en París. Ya demostró en el último Roland Garros que lo puede hacer de gran manera incluso a cinco sets, alcanzó las semifinales en las que su verdugo fue… sí, Novak. Con un gran futuro por delante ya se posiciona como el segundo mejor tenista sobre polvo de ladrillo del momento (quizás el serbio no esté muy de acuerdo con esto), acumula 42 victorias, 11 derrotas y 3 títulos en los últimos dos años.

Nole

Nole y el corazón que dejó en la Philippe Chatrier… a ver si se reencuentran.

Por su parte, Djokovic intentará defender el título conseguido en París. Pero su desafío es mucho más grande aún: demostrar que todavía le queda mucho tenis para dar. El serbio arrasó con el circuito por algo más de año y medio, prácticamente no tuvo rivales y sus números así lo demuestran: 135 victorias y tan solo 9 derrotas, con 10 Master 1000, 2 ATP Finals y 5 Grand Slams en sus vitrinas que reflejan bastante bien lo que fue Novak en cancha. Pero este dominio absoluto se terminó justamente en Roland Garros el año pasado. Al completar el Slam (y hacerlo de corrido), su tenis, pero más que nada su cabeza dijo basta. Desde entonces: 41 ganados, 12 perdidos, el Master de Toronto y el ATP de Doha es todo lo que consiguió. Pero sin dudas, el gran nivel mostrado frente a Juan Martín del Potro y Thiem en Roma lo ponen otra vez como candidato en Roland Garros. El tenis siempre estuvo, faltaba esa “chispa” y parece que al fin la encontró. Todo suena mejor si tenemos en cuenta el anuncio tras perder la final en el Foro Itálico: Andre Agassi es su nuevo mentor. Recordemos que a principios de mayo dejó de trabajar con Marián Vajda, su entrenador desde 2006 y el resto de su equipo (preparador físico y fisioterapeuta). Aunque seguramente el rol del “Kid de Las Vegas” será más parecido al que ocupó Boris Becker hasta diciembre. Ah, hoy Nole está cumpliendo sus 30, y por primera vez en la historia todo el Top5 es treintañero.

Bien, dijimos que Rafa perdió con Thiem en cuartos, y este con Djokovic en semis. Y que Nole no fue campeón, entonces… ¿quién? Alexander Zverev. El alemán, de apenas 20 años, que irrumpió (o casi) en el circuito cuando llevó a un quinto set en Australia a Nadal, ya tiene su primer Master 1000. Y lo consiguió antes que el resto de la NextGen, y antes de otros que ni siquiera son de la NextGen a decir verdad (el campeón de M1000 activo más joven era Marin Cilic con 28 años). Tras un mal comienzo en el polvo de Montecarlo y Barcelona, Sascha se quedó con el título en el ATP de Munich. Con ese envión, fue a Roma y por primera vez pudo pasar cuartos de final en un evento de este nivel. Y semis. Y ganar la final. Contra Djokovic jugó como si hubiese disputado ese tipo de partidos toda la vida, como ya lo había hecho vs Nadal a principio de año, como hace rato nadie lo hacía. Estamos ante uno de los animadores no solo del próximo Roland Garros sino del circuito. Y no dentro de un par de años, ahora. Creo que ya lo dije, pero como quiero que quede claro, insisto: Zverev tiene 20 años. El último campeón de Master 1000 de su edad fue Novak en Miami 2007. Y como si fuese poco Sascha se metió en el top 10, el más joven desde que lo hizo Del Potro en octubre de 2008.

Sascha

Zverev sosteniendo el trofeo de Roma, cosa que nunca pudo hacer un tal Roger Federer.

Sería una lástima no decir nada de Murray, después de todo, además de Sir, es el número uno de la ATP ¿no? O de Stan Wawrinka, campeón en 2015. Así que vamos rápido: el británico tuvo un gran fin de año, le quitó la cima del ranking a Djokovic y lo venció en el partido por el título del ATP Finals. Desde entonces, y cuando todos esperaban que sea su momento: nada. Bueno, sí: campeón en Dubai, cuarta ronda en Australia, primera en Indian Wells, segunda en Montecarlo y Madrid y nuevamente primera en Roma. Es verdad, hubiese sido mejor quedarnos en nada. Si no levanta el nivel (y ya) posiblemente no sea número uno mucho tiempo más (ni 2, ni 3, ni…). Defiende final en Rolanga y título en Queen’s y Wimbledon. Es decir, 3700 puntos (de 10370) en menos de dos meses. Por su parte, el suizo, más allá de la recordada semifinal de Australia vs Federer y la no tan recordada final de Indian Wells (también frente a Roger)… nada. En polvo jugó cinco partidos y perdió 3. Esta semana va a buscar rodaje (y defender el título si es posible) en Ginebra.

¿Federer? Bien, gracias. Cuando empezás el año ganando un Grand Slam (tu decimoctavo) y lo seguís con dos títulos de Master 1000 podés darte ciertos lujos. Como no jugar un solo partido en polvo de ladrillo, una gira que reparte 5000pts en cuatro torneos. Ya sea por no querer ensuciarse, o por disfrutar de su familia o, según dice, cuidar el físico (para mí es lo primero) el suizo decidió saltar de Miami a Stuttgart, y nadie puede culparlo.

Para hablar de los argentinos vamos a esperar una semana. Así vemos cómo les va a Delpo, Nicolás Kicker y Carlos Berlocq en Lyon y a Horacio Zeballos en Ginebra. Lo que sí vale decir es que HOY EMPIEZA ROLAND GARROS (bueno, las qualys) y hay argentinos. Van a estar buscando un lugar en el cuadro principal: Máximo González, Facundo Bagnis, Leonardo Mayer, Agustín Velotti, Guido Andreozzi, Marco Trungelliti y Guido Pella.