Con tres semanas por jugarse en la temporada regular, la tensión va en aumento, ya que el margen de error para intentar alcanzar la postemporada se va reduciendo. Veintitrés equipos siguen con posibilidades de obtener un boleto para el Super Bowl LII.

Dos equipos se aseguraron una plaza en la postemporada y ambos también ya amarraron el título divisional: Pittsburgh (11-2) y Philadelphia (11-2).

Los Steelers recibirán a los Patriots (10-3) en el Heinz Field en la tarde del domingo, en un enfrentamiento que podría definir cosas importantes para ambos.

Al ganar la NFC Este, Philadelphia completó un resurgimiento de “peor a primero”, pero recibieron la tremenda noticia de la lesión de Carson Wentz. Los Vikings (10-3) amarrarán la NFC Norte con una victoria o incluso clasificar a la postemporada esta semana aún perdiendo. Los Los Angeles Rams (9-4) pueden asegurarse una plaza en la postemporada con una victoria combinada con derrota de Atlanta, Detroit, Green Bay y New Orleans.

Aquí el resumen de todo lo que dejó la semana 14.

New Orleans Saints 17 – 20 Atlanta Falcons

A pesar de una horrible actuación de Matt Ryan, 3 intercepciones, los Falcons ganaron un partido fundamental en su pelea por conseguir un lugar en la postemporada.

Con la victoria y la posterior derrota de los Seahawks, se ubican en el 6to lugar en la NFC pero tampoco hay que descartarlos en la lucha por el título de la NFC Sur teniendo que enfrentar a Carolina y a New Orleans nuevamente.

Atlanta no es el mismo equipo del año pasado, algo que ya hemos repetido varias veces, pero están empezando a mostrar una mayor consistencia ofensiva y cuenta con una defensiva capaz de generar jugadas en momentos importantes.

En la otra vereda, este fue uno de los partidos más flojos que tuvo New Orleans esta temporada. Gran parte de su excelente presente se debe al éxito que han tenido Kamara e Ingram en el juego terrestre. Los Saints perdieron al ex RB de Tennessee temprano en el partido y extrañamente Drew Brees no fue capaz de cargar con todo el peso de la ofensiva.

Con dos juegos relativamente ganables por delante (Jets y Buccaneers), los Saints controlan su propio destino y no hay motivos para dudar de ellos.

Minnesota Vikings 24 – 31 Carolina Panthers

Una nueva exhibición defensiva de los Panthers. El front seven es sencillamente atemorizante y estuvo encima de Case Keenum durante toda la tarde, consiguiendo 6 capturas. Julius Peppers, Kawann Short, Mario Addison, Luke Kuelchy y Thomas Davis supieron aprovechar a la perfección las ausencias que los Vikings tuvieron en su línea ofensiva.

Sin embargo, la buena noticia para Carolina vino de parte de su ofensiva. La aparición con vida del juego terrestre le permite a un inconsistente Cam Newton generar sus ocasionales jugadas grandes y ser más bastante más efectivo que cuando tiene que cargar con todo el peso del ataque.

Si los Panthers logran mantener este tipo de producción ofensiva, pueden llegar a ser un dolor de cabeza en postemporada.

A pesar de la derrota, los Vikings, siguen siendo uno de los mejores equipos de la NFL. Case Keenum no tuvo la mejor de las tardes pero tampoco contó con demasiada ayuda. No hay motivo para apretar el botón de pánico en Minnesota.

Philadelphia Eagles 43 – 35 Los Angeles Rams

La victoria de los Eagles sobre Los Angeles le dio el título divisional de la NFC Este y el primer pase a playoffs desde la temporada 2014. Rama nos dejó un detallado análisis sobre el futuro de Philadelphia pero, con la lesión de Carson Wentz, se modificó también el panorama de toda la Conferencia. Sin Wentz, Vikings, Rams, Saints e incluso Panthers pueden llegar a disputarse el título de mejor equipo en la NFC.

Previo a la lesión Wentz había tenido una tarde magnífica mostrando porqué estaba en la consideración para ser el mejor jugador de la temporada, completando 23/41 para 291 yardas a pesar que los Rams fueron capaces de presionarlo constantemente.

Goff no tuvo la mejor tarde pero a pesar de eso, los Rams, consiguieron jugadas importantes gracias a su defensiva y a los equipos especiales y estuvieron a dos puntos de los Eagles sobre el final del juego. En ese sentido, la derrota no debe traer preocupación a Los Angeles.

Seattle Seahawks 24 – 30 Jacksonville Jaguars

Ver a la defensiva de Jacksonville dominar a los Seahawks no fue sorpresa debido a que la defensiva de Jacksonville viene dominando prácticamente a todo el mundo. Mención especial para Jalen Ramsey y A.J. Bouye quienes conforman una de las mejores duplas de esquineros en la Liga y el domingo se combinaron para interceptar a Russell Wilson en tres oportunidades.

Lo sorprendente fue ver la relativa facilidad con la que los Jaguars movieron el balón. Por segunda semana consecutiva, Blake Bortles, tuvo un excelente partido (268 yardas y 2 TD). Leonard Fournette superó las 100 yardas incluyendo 12 para convertir un 3er y 11 que sentenció el partido.

Cuando la ofensiva engrana, los Jaguars, muestran mucho potencial. Habrá que ver si Bortles es capaz de construir sobre la base de estos dos últimos partidos.

Párrafo aparte merece el mamarracho que tuvo lugar una vez terminado el partido, empezando por Michael Bennett tirándose a los pies del Centro cuando los Jags ya estaban en formación victoria y terminando con los hinchas de Jacksonville arrojando botellas a los jugadores de los Seahawks.

Baltimore Ravens 38 – 39 Pittsburgh Steelers

Pittsburgh volvió a ganar un partido de manera angustiante y sobre la hora. De sus 11 victorias, los Steelers, han ganado 7 partidos por una diferencia de un touchdown o menos. Esto marca principalmente dos cosas: la capacidad de su ofensiva para generar puntos y una tendencia insostenible en el largo plazo.

La victoria del domingo por la noche ante los Ravens tal vez haya marcado el pico de rendimiento más bajo de su defensiva. Uno de los interrogantes en la previa del partido pasaba por cómo iba a responder Pittsburgh a la ausencia de Ryan Shazier. Desde el punto de vista emocional se vio un equipo fuerte pero no pudieron suplirlo dentro de la cancha.

Baltimore dominó por gran parte del partido hasta que las killer Bs, Big Ben Roethlisberger, Le’veon Bell, Antonio Brown y Chris Boswell hicieron lo suyo para ganar el partido.

Por más que el record así lo indica por la falta de equilibrio entre ofensiva y defensiva, Pittsburgh, no está al nivel de los mejores equipos de la Liga y si bien seguramente sigan ganando partidos, se hace difícil considerarlos seriamente como contendientes.

Este fin de semana tiene una prueba clave ante un New England que viene de perder ante Miami. Con su lugar en postemporada asegurado, restará definir quién se queda con el #1 y la localía en playoffs.

New England Patriots 20 – 27 Miami Dolphins

La defensa de los Patriots, que había mostrado una notoria mejoría con respecto a los primeros partidos, volvió a jugar muy mal. Fue incapaz de frenar a Kenyan Drake y le permitió a Jay Cutler completar consistentemente jugadas grandes con sus receptores.

Ofensivamente, Brady estuvo incómodo durante toda la noche y el ataque en general extrañó mucho a Rob Gronkowski.

Históricamente siempre tuvieron problemas para ganarle a los Dolphins o a algún otro rival divisional a fines de temporada pero, sin dudas, New England jugó uno de sus peores partidos en la temporada.  Sin embargo y a pesar de la derrota, los Pats, siguen siendo uno de los mejores equipos. Como ya mencionamos, el domingo enfrentan a Pittsburgh en Heinz Field en lo que será un duelo importante para asegurarse el título divisional y la posición en postemporada.

Naturalmente, los Dolphins, jugaron uno de sus mejores partidos del año. Jay Cutler estuvo perfecto y Kenyan Drake parece estar dándole la razón a Adam Gase tras el trade con los Eagles por Ajayi.

Muchas de las falencias ofensivas que mostraron los Pats, se debió a su línea defensiva y a una actuación notable de su joven esquinero, Xavien Howard.

Aún con esta victoria, Miami, necesita ayuda para poder meterse en postemporada.