La semana pasada hablábamos de cómo el fin de semana de la Ronda Divisional de los playoffs de la NFL suele ser el mejor fin de semana de football de la temporada por la cantidad y calidad de los equipos involucrados y ¡vaya que lo que vimos entre sábado y domingo no defraudó! Tres de los cuatro duelos fueron cerrados hasta el final y dejaron mucho para contar y analizar.

Atlanta Falcons 10 – 15 Philadelphia Eagles

Atlanta llegaba como el favorito para este juego. En parte por su muy buena producción y en parte por la incertidumbre que generaba Nick Foles bajo centro.

Sin embargo, Foles, se sobrepuso a un arranque muy flojo y metódicamente ejecutó a la perfección el plan ofensivo elaborado por Doug Pederson para derrotar a los campeones reinantes de la NFC.

Philadelphia tenía en claro que necesitaba dos cosas para ganar el partido: establecer el juego terrestre para facilitarle la tarea a Foles y una actuación defensiva dominante. Aunque el plan no comenzó de la mejor manera, Jay Ajayi, se repuso del fumble perdido y sobre el final del primer cuarto el juego terrestre se hizo presente para darle la ventaja de 6-3 a los Eagles.

Con el juego por tierra establecido, se abrió el panorama para Foles y poco a poco se fue sintiendo más cómodo, completando pases y tomando buenas decisiones. Foles terminó la noche con 23/30 para 246 yardas.

Philadephia anotó solamente 15 puntos pero fueron suficientes para que su defensiva hiciera el trabajo, limitando a la ofensiva de Atlanta a sólo 10 puntos e incluso frenándolos a metros de la línea de gol para sellar la victoria. Fletcher Cox y el resto del frente defensivo de los Eagles supo dominar la línea de scrimmage y contuvo a la perfección al juego terrestre de los Falcons.

La ofensiva coordinada por Steve Sarkisian tuvo un año bastante irregular. Si bien no fue mala, estuvo lejos de aquella unidad devastadora que pudimos ver en 2016. Sin embargo, la semana pasada ante Los Angeles,  los Falcons, mostraron ese balance ofensivo que los convertía en una amenaza. Considerando el poderío de la defensiva de los Eagles, necesitaban ejecutar su plan a la perfección y no estuvieron a la altura. El único touchdown de los Falcons provino de una pérdida de balón de Philadelphia que les dio una inmejorable posición en el campo. Teniendo chances de ganar, es aún más cuestionable su último drive ofensivo que concluyó con un pase incompleto en un pésimo playcall de Sarkisian.

Tennessee Titans 14 – 35 New England Patriots

Los Patriots jugarán su séptima final de Conferencia en forma consecutiva luego de una contundente victoria sobre los Titans.

New England llegaba al partido con un rejunte de posible distracciones a causa del informe que publicara ESPN respecto de la relación Brady-Belichick-Kraft. Presumiblemente, nada de eso importó y los Patriots están nuevamente a un partido del Super Bowl.

Lo mejor de Tennessee se vio en el primer cuarto, cuando fueron capaces de mover bien el balón y supieron frenar a New England. De hecho, cerraron los primeros 15 minutos arriba 7-0 en el marcador gracias a esta muy linda recepción de Corey Davis.

A partir de ahí, los Patriots desplegaron todo su juego y aprovechando la versatilidad de sus corredores se fueron al descanso con una ventaja de 14 puntos. Dion Lewis y James White se combinaron para 181 yardas y 2 anotaciones. Esa diferencia de 14 puntos sería, naturalmente, irremontable por New England no es Kansas City.

Fue una noche muy tranquila para Brady (35/53 para 337 yardas y 3 TD). Mientras Mariota fue capturado 8 veces, Brady fue prácticamente intocable a lo largo de toda la noche. La presión sobre Brady era una de las claves para los Titans si querían intentar ganar el partido y no estuvieron ni cerca de inmutarlo.

Con la derrota llega el final de un ciclo para los Titans. Un ciclo que ya hubiese terminado de no ser por la sopresiva victoria de Tennessee en Kansas City. Afortunadamente para Mariota, Mike Mularkey dejó de ser el coach de los Titans y habrá que esperar para ver si su sucesor logra potenciar el talento del mariscal y elevar su nivel luego de un muy flojo tercer año en la Liga.

Jacksonville Jaguars 45 – 42 Pittsburgh Steelers

Contrario al resto de la temporada, fue Blake Bortles y no la defensiva quien cargó con el peso del equipo. Bortles tuvo un excelente último cuarto y apareció cuando se lo necesitaba para sepultar las chances de Pittsburgh.

Si bien lanzó una intercepción y tuvo un fumble perdido, Roethlisberger tuvo una excelente tarde, acumulando 469 yardas por aire y 5 TD. Contó también con un Le’veon Bell que consiguió 155 yardas totales y un Antonio Brown que, a pesar de estar en una pierna, recibió para 132 yardas y 2 impresionantes touchdowns.

A pesar de lo costosas que fueron las pérdidas de balón, la mayor parte de la culpa de la derrota está en Mike Tomlin y en dos de sus coordinadores, Todd Haley y Keith Butler.

Jacksonville es un equipo que no se encarga de camuflar demasiado sus intenciones y Bortles y Fournette expusieron la mayor debilidad de este equipo, una defensiva de Pittsburgh no estuvo a la altura de la situación y que durante la segunda mitad de la temporada, especialmente luego de la lesión de Ryan Shazier, decayó considerablemente en su producción a pesar de liderar la Liga en capturas de mariscal. El domingo ante Jacksonville, no supo frenar a Fournette, tampoco pudo capturar a Bortles y en líneas generales fue incapaz de frenar a los Jaguars en los momentos clave del partido permitiendo también jugadas grandes.

La otra gran parte de la culpa recae en el playcalling del coordinador ofensivo, Todd Haley. En dos ocasiones diferentes, en 4ta oportunidad y 1 yarda por avanzar, y estando en territorio rival Pittsburgh no pudo mover las cadenas. Primero intentando correr por fuera ante una de las defensivas más rápidas de la NFL y luego con un intento de pase (aunque esta última es más defendible considerando que consiguieron dos anotaciones en situación similares).

Por último, la decisión de Mike Tomlin de intentar un onside kick con 2:18 en el reloj y Pittsburgh abajo en marcador 42-35. Es cierto que hay algo lógica detrás de la decisión porque la defensa de los Steelers no había podido frenar a Jacksonville en toda la tarde y una patada corta brindaba la oportunidad de recuperar el balón. Lo que escapó a la lógica de Tomlin fue lo que podía a llegar pasar si no recuperaban la pelota y que efectivamente ocurrió. Jacksonville recibió el balón en una excelente posición y terminó de sentenciar el partido con un gol de campo.

El domingo se vio a un equipo de Jacksonville más preparado y fue únicamente gracias al talento individual de Pittsburgh que los Steelers lograron estar en partido hasta el final.

New Orleans Saints 24 – 29 Minnesota Vikings

Por un momento parecía que la suerte les iba a ser esquiva una vez más. Que los Vikings iban a agregar una nueva derrota a su lista de momentos dolorosos en playoffs. Con Minnesota en su propia yarda 39, con 10 segundos en el reloj y sin timeouts y abajo 23-24 abajo en el marcador, pasó lo imposible, el milagro de Minneapolis.

Buscando llegar a posición de gol de campo, Case Keenum, lanzó un pase hacia la banda para Stefon Diggs. Los defensores de los Saints, más preocupados por evitar que Diggs saliera de cancha para parar el reloj, directamente le dieron la espalda a la banda y se olvidaron de defender la línea de gol y Diggs corrió 30 yardas en soledad para conseguir el TD de la victoria mientras el reloj llegaba a 0. Aún con el milagro hecho realidad, resultó difícil comprender todo lo que pasó en esos 10 segundos que convirtieron a este final en uno de los más memorables.

El partido comenzó bastante cómodo para Minnesota. Los Vikings se fueron al vestuario en el entretiempo con una ventaja de 17-0 en base a pases precisos de Case Keenum, un buen juego terrestre de parte de McKinnon y Murray, buenas atrapadas de Diggs y Thielen y una defensiva que limitó a Drew Brees a sólo 8 pases completos y forzó dos intercepciones.

Era de esperar que Drew Brees y Sean Payton presentaran batalla en la segunda mitad y así fue como a finales del tercer cuarto y a principios del último parcial, New Orleans anotó dos veces para acortar el marcador a 17-14. Con 3 minutos en el reloj, Brees, se conectó con Alvin Kamara para darle a los Saints la primera ventaja del partido.

El liderazgo en el marcador cambió 4 veces en los últimos 3 minutos gracias a goles de campo de Kai Forbath (bombazo de 53 yardas) y Wil Lutz tras un perfecto drive orquestado por Drew Brees que seguramente quedará en el olvido por el increíble desenlace del partido.