BOOM! Clavamos nuevo ranking en No Inventamos Nada Nuevo y arrancamos una seguidilla de cinco posts aprovechando que se acercan las finales de los playoffs para meter polémica, discusión y de última dejar bien en claro que, podemos no ser el mejor blog, podemos no ser el mejor escrito, podemos no ser el que mejores investigaciones tiene, podemos… a dónde iba? No importa. Pasen y vean una lista con los mejores 10 bases de la historia de la NBA.
Se queda arafue: JASON KIDD

Vamos a meter en cada uno de los posts a quién se quedó en las gateras de la lista. En el caso que hoy nos compete es este extraordinario base que supo llevar a las finales a un equipo de New Jersey Nets que lisa y llanamente daba asco. El actual coach de Brooklyn siempre hizo mejores a sus compañeros, siempre defendió con soltura al rival de turno y siempre supo ser un tirador mediocre en el mejor de los casos. E incluso consiguió alzar un anillo en los Dallas Mavericks de la mano de un Dirk Nowitzki que cuajó lo más parecido a unos playoffs perfectos posible. Allí Kidd demostró su versatilidad jugando por momentos de escolta para darle lugar a un JJ Barea que resultó clave en la definición contra Miami, así como volviendo a armar cuando ingresaba un encendido Jet Terry. Sin embargo se queda afuera en la competencia por el décimo puesto porque…
10-DENNIS JOHNSON

…básicamente porque DJ no solamente consiguió alzarse con dos títulos de la NBA siendo el segundo/tercer mejor jugador de su equipo, sino que, además, consiguió uno siendo líder y figura de los Seattle SuperSonics en 1979. Es cierto que fue antes de la era Bird-Magic y que Bill Walton estaba más roto que el plan de negocios de Manaos Cola, pero un anillo es un anillo y el hecho de que tenga uno como “perro alfa” y Kidd no es lo que marca la diferencia. Más allá de todo esto, Dennis Johnson era un gran jugador que combinaba una defensa de elite, siendo capaz de marcar a prácticamente cualquier externo de la era de oro de la NBA, así como un eximio armador y un mañoso anotador (recordemos que es él el que mete corrida y bandeja con mano cruzada luego del robo de Bird en los playoffs de 1988). Por otro lado estamos hablando del base titular de aquel que mencionamos como mejor equipo de la historia de la liga. No es poco.
9-ALLEN IVERSON

No solamente es muy probable que sea el jugador más talentoso que haya dado la historia del baloncesto profesional, sino que, me arriesgaría a decir, estamos hablando de uno de los atletas más increíbles de la historia del deporte. Capaz de correr como poseso, dribblear como nadie, anotar a voluntad así como chocar y chocar y chocar contra tipos más grandes y fuertes que él, de jugar a pesar de las dolencias y las lesiones, y de, en fin, tener unos huevos así de grandes, The Answer tenía que tener un lugar en esta lista. Una vez finalista de la liga (en un “equipo” en el que solo destacaba un avejentado Dikembe Mutombo y en el que tenía que cargar con un reparto que era más un lastre que una ayuda), cuatro veces máximo goleador de la liga y una vez Jugador Más Valioso (2001), lo único que daña realmente a Iverson en retrospectiva es, justamente, la falta de un anillo de campeón. Es cierto que a lo largo de este post vamos a ver a muchos encumbrados en situación similar, pero no puede dejarse de lado.
8-STEVE NASH

Hablando de Roma. Otro muchacho que, increíblemente, nunca supo lo que es salir campeón. De hecho, ni siquiera jugó jamás un partido de las finales de la NBA. Por otro lado es cierto que mientras que Iverson jugaba en el siempre débil Este, Nash tuvo que competir en el Oeste contra los Lakers de Phil Jackson y los Spurs de Popovich. Para colmo de males, el canadiense tiene la peor de las defensas que puedan encontrarse en toda esta lista. Pero su talento y capacidad ofensiva eran casi ilimitadas. No solamente se trata de uno de los más grandes pasadores de todos los tiempos (es el tercer máximo asistidor de la histoira de la NBA) sino que además es uno de los más impactantes tiradores puros. Tal es así que en dos temporadas consiguió promediar 50% de tiros de campo, 40% de triples y 90% de tiros libres. Dos veces elegido Jugador Más Valioso de la liga y habiendo formado parte de dos fenomenales equipos que nunca campeonaron (los Dallas Mavericks del Run’N’Gun de Don Nelson que compartió con Nowitzki y los Suns de D’Antoni que estelarizó con Amare Stoudemire) era imposible dejarlo fuera de la lista.
7-JOHN STOCKTON

Interminable. Inoxidable. Insoportable. Imparable. Las cuatro I’s de John Stockton. Un base puro que defendía mucho mejor de lo que su físico daba a entender, tiraba de tres con una maestría rara para su época (de hecho “se hizo” tirador ya que sus promedios en principio daban asco) y asistía como pocos en el mundo. Y hacía todo esto a la perfección. Tal vez nunca haya tenido un pico tan alto como ninguno de quienes le acompañan en este ranking, pero suple esto con una regularidad casi obscena. Stock jugó desde los 22 hasta los 40 años en un nivel notable haciendo dupla siempre con un Karl Malone con el que tenían, a esa altura, una comunicación casi psíquica. Además de todo esto, y tal vez lo más importante para quien esto escribe, Stockton era un tipo extremadamente sucio que siempre se salía con las suyas porque parecía una abuela jugando al basket con esos shortcitos altos que parecían sacados de un geriátrico de Boca Ratón. Nueve veces máximo asistidor de la liga y el jugador con más pases-gol y robos de la historia de la NBA el tipo terminó siendo una leyenda viva de la competición.
6-GARY PAYTON
Razones por las que pongo a The Glove por sobre Stock: Era mejor defensor, siendo elegido incluso mejor defensor de la liga en una ocasión; era mejor anotador, siendo capaz de hacerse cargo del apartado ofensivo de su equipo, algo que John, con el omnipresente Malone, nunca tuvo que hacer; y tenía mucha más mala leche, aunque Stock no se quedaba atrás, siendo un trash-talker descomunal. ¿Algo más? Ah, si, Payton tiene un anillo al que contribuyó con un par de jugadas clave en las finales de Miami versus Dallas, algo que a esa altura nadie se esperaba. Es cierto que el hombre de los Jazz fue todavía más perjudicado por la presencia de Michael Jordan (se superponían más en lo etario), pero también es cierto que, personalmente, elijo a The Glove por el tema que ya hemos mencionado en NINN en más de una ocasión: en el basket necesitamos todos los enfermos hipercompetitivos que sea posible.
5-CHRIS PAUL

Empiezan las puteadas. Ok. Entiendo. ¿Listo?. ¿Puedo continuar?. Hablamos de la debilidad personal de quien esto escribe. Si, me estoy pasando por el forro de las pelotas todo eso de la importancia de los campeonatos pero, siendo sinceros, si tuvieran que diseñar al base perfecto ¿no sería prácticamente igual a Chris Paul? Liderazgo, defensa de primer nivel, tiro de tres puntos, penetración. Ah, y es el mejor pasador de su generación por lejos. De hecho, su ratio de asistencias por cada pérdida en su carrera es una cosa increíble (4.13 pases-gol por pérdida. Para que tengan una referencia Stockton promedia 3.75 y Magic 2.87). De nuevo, su récord en post temporada deja mucho que desear, pero por otro lado mi acto de fe en esta lista es apostar a que pueda rendir aún en los próximos años en momentos decisivos como para justificar mi locura. Por otro lado, LOS ARBITROS LE ROBARON EL JUEGO CONTRA OKC!!! HIJOS DE UNA GRANDE DE MUZZA Y PUTAS!!! En fin, ejem, continuamos.
4-BOB COUSY

Amo y señor del run and gun durante los primeros años de la NBA. Cara de la primera gran dinastía de la historia de la liga. El hombre que popularizó el pase de faja. Seis veces campeón. Una vez Jugador Más Valioso. Ocho veces máximo asistidor. Y para colmo actuó con Nick Nolte y Shaq en Blue Chips. ¿Se puede ser más grosso? Cousy fue una de las primeras grandes estrellas de la liga y, definitivamente, el primer tipo que hizo entender al mundo que el basket no solo era un gran deporte de competencia, sino que podía ser un espectáculo excepcional que entretuviera a un amplio público con jugadas inverosímiles llevadas a cabo a alta velocidad por atletas de primer nivel. La falta de tiro de tres puntos, el rol predominante de los internos y la lejanía en el tiempo hacen que sea muy difícil intentar compararlo con figuras tan recientes, pero a la historia siempre con respeto y, por eso, Bob Cousy se queda al borde del podio en este ranking de bases.
3-OSCAR ROBERTSON
The Big O tal vez tenga la planilla estadística más increíble e inexplicable de todos los tiempos junto a Wilt Chamberlain. El hito que marcó al promediar un triple-doble durante su segunda temporada en la liga en el año 1962 es algo que nunca vamos a volver a ver. Pero además en 1968 supo ser el líder en puntos y asistencias por partido de la NBA, algo que solo repitió Tiny Nate Archibald y que no es menos impresionante. Lamentablemente durante sus mejores años se cansó de chocar y caer en playoffs ante franquicias con estrellas de calibre mastodóntico como los Boston Celtics de Bill Russell y los Philadelphia 76’ers de Wilt Chamberlain. Por suerte para él pudo encontrar la redención definitiva en Milwakee dónde logró hacerse con un anillo acompañando a un joven pivot de nombre Lew Alcindor y que pasaría a la historia como Kareem Abdul Jabbar.
2-ISIAH THOMAS
Muy beneficiado en este ranking tanto por cómo enfatizamos en el tema campeonatos pero muy especialmente por la competitividad que tanto apreciamos en los jugadores, pocos competidores ha habido en la NBA como Zeke. Thomas fue la gran figura de unos Bad Boys de Detroit que se hicieron un nombre batallando y venciendo en una liga que se encontraba en el mejor momento de su historia en materia de talento. Los Bulls de Jordan, los Celtics de Bird, los Lakers de Magic, todos cayeron ante los comandados por Thomas. Su obsesión por ganar fue tal que terminó peleado con prácticamente todas las figuras de su tiempo (el affair “Bird está sobrevalorado porque es blanco, la pelea con Jordan…), lo que terminó costándole un lugar en el Dream Team en Barcelona ’92. Así y todo Isiah fue, simplemente, el más grande de los bases puros. Lo único que lo daña mínimamente es su incapacidad de tirar de tres puntos, algo que fue producto más del haberse formado sin la línea de tres que de una limitación propia. Lo que nos lleva al número uno que, obviamente, es…
1-MAGIC JOHNSON

Yup. Earvin, uno de los pocos jugadores simplemente irrepetibles que haya dado la liga. La habilidad del mejor base del mundo en el cuerpo de un pivot capaz de correr como una gacela después de haberse bajado dos litros y medio de Red Bull. Cinco títulos en la liga, jugador con mejor promedio de asistencias de la historia, tres veces Jugador Más Valioso de la liga regular y tres veces de las finales, capaz de jugar en las cinco posiciones, e incluso, aunque nunca fue su fuerte, desarrollando sobre el final de su carrera, un tiro razonable de tres puntos (aunque, de nuevo, en ese apartado fue perjudicado por la falta de línea de tres en sus años de formación). Ícono de uno de los equipos más legendarios de la NBA, los LA Lakers del Showtime, y uno de los pocos jugadores que podemos decir, empujó a las masas a enamorarse de este juego hermoso que se llama basket. Pocas personas pueden decir eso. Si me apuran, si me apuran, puedo decir que Earvin Johnson Jr. es el señor más importante para el desarrollo de la historia de la NBA. Y, definitivamente, el mejor base que esta competición haya visto.