Continuamos con el ránking de los mejores jugadores de la historia de la National Basketball Association.

Algunos detalles antes de arrancar: el reloj de posesión de 24 segundos se implementó en la NBA en 1954. La mayoría de los jugadores que fueron estrellas antes de esta época se vieron particularmente perjudicados o directamente eliminados de la lista. No solamente no hay demasiado material para ver sus juegos. Sino que practicaban un deporte completamente distinto. Y no me refiero a el “Ah, en la época de Bill Russell el básquet era otro juego que el actual”, me refiero a partidos terminando 24 a 22. Comparar a cualquiera de ese periodo con alguien actual es como tratar de elegir la posición en una lista entre John Fitzgerald Kennedy y un morcipán.

Como extensión de esto vale comentar que los jugadores que esplendieron previo a la adición de la dimensión vertical del básquet, esto es antes de la llegada de Russell, Oscar, Elgin y Wilt, también se vieron perjudicados. Esos cuatro que menciono son padre, madre, partera y cuna del básquet moderno. Así y todo los realmente grandes anteriores, como Cousy y Pettit, la siguieron rompiendo después de la llegada de los fenómenos afroamericanos.

Una consideración similar se va a tener con los jugadores que continúan jugando en la actualidad. No me refiero a los que están ya entrados en los treintaylargos, sino a quienes todavía les quedan páginas por escribir en su carrera. Esta es la razón por la que no se tuvieron en cuenta tipos como Marc Gasol, Russell Westbrook, Blake Griffin y John Wall, entre otros. Y entre los que están, probablemente la falta de perspectiva respecto a sus carreras haya perjudicado su posición.

A lo largo de este ránking, además, vamos a contar con al participación del amigo Matías Cipollatti(https://www.behance.net/cipozzz) quien sumará a la lista unas breves infografías que ayudarán a entender un poco el impacto de cada jugador.

70-Dolph Schayes

dm_151210_REV1_PTI_Dolph_Schayes_dies_at_87

Dolph Schayes
Una verdadera leyenda del básquet neoyorquino, este muchacho judío del Bronx fue una estrella en las calles de La Meca del Baloncesto, en la universidad de New York, donde se recibió de ingeniero aeronáutico, y en los Syracuse Nationals (del Estado de NY). Incluso fue drafteado por los Knicks al mismo tiempo que los Nats que en 1948 estaban en la NBL.
Medía 2.04 metros de altura, pero era un ala pivot que se dedicaba a tirar. Lo suyo no era postearse hasta estar cerca del canasto, lo que lo transformaba en un rara avis para la década del ’50. Así y todo era un gran anotador. Desde 1951 a 1961 promedió 20 puntos y 13 rebotes por partido, disfrutando de una vigencia realmente extraña para una época en la que la más mínima lesión podía significar una jubilación prematura. De hecho en sus primeras doce temporadas en la liga solamente se perdió tres partidos. Una verdadera locura.
Estuvo 15 años en la liga, en cierta medida ayudado por su estilo de juego que le permitía no tener que sufrir tanto roce como otros ala pivots. Así y todo era un jugador particularmente completo, hasta el punto que en la temporada ’49-’50 quedó sexto en asistencias totales en toda la NBA. El hecho de que haya sido el mejor jugador de un equipo campeón (los Nationals de 1955) le asegura un lugar en este ránking.

69-Tony Parker

65da110f20ee95fd0edadaafc18e2da5_large

Tony Parker

Al parecer todavía hay gente ahí afuera que no entiende de la importancia de Tony Parker en el esquema dispuesto por Gregg Popovich a lo largo de los años en los San Antonio Spurs. Si, es cierto que cuando llegó a la liga era incapaz de encestar un triple, pero hoy por hoy es un especialista en eso. Si, es cierto que cuando llegó a la liga era incapaz de tomar una buena decisión a la hora de cerrar un partido, pero con el tiempo se transformó en uno de los grandes anotadores en el clutch. Si, es cierto que casi es tradeado en 2003 para hacer lugar para una eventual firma de Jason Kidd como agente libre ¿pero entendemos que probablemente eso solamente hubiera anulado gran parte de los logros de los Spurs en la última década?
El que el francés haya sido uno de los grandes penetradores de las últimas décadas es algo esencial en el juego de los texanos. Sin su capacidad de encarar al aro a toda velocidad y al mismo tiempo tener la posibilidad siempre latente de mover la pelota a un compañero abierto no hubiera sido fácil mantener un nivel de éxito como el logrado por San Antonio. El drive and kick de los Spurs estuvo siempre hecho para él y viceversa. Entre 2006 y 2013 marcó 19 puntos y 6 por partido con un 51% en tiros de campo. Siempre simple. Siempre eficiente.

68-Gail Goodrich

la_50greats_09

Gail Goodrich

En más de un sentido Gail fue el prototipo de Manu Ginobili. Nunca tuvo ningún problema en ser relegado como opción ofensiva en los Lakers por Jerry West, Wilt Chamberlain y Elgin Baylor. Así y todo su rol era clave. Por esta misma razón tal vez sus números no sean tan impresionantes. Como el argentino, probablemente podría haber inflado más sus stats en otro lado (como pasó en sus dos años como miembro de los Phoenix Suns donde se transformó definitivamente en una estrella), pero en Los Angeles llegó a ser parte de un equipo campeón en 1972, paseando en las finales al mismísimo Earl The Pearl Monroe.. Dejándole la tarea de armar juego al Logo, él podía concentrarse en meter la pelota en el aro, siendo un buen tirador, posteándose bien ante los guards más pequeños, pero por sobre todas las cosas siendo peligroso en extremo a la hora de de penetrar. Goodrich era tan importante que en 1976 los New Orleans Jazz tradearon por él enviando a los Lakers dos primeras rondas. Lamentablemente Gail estaba de vuelta y ni siquiera emparejarse en Louisiana con Pistol Pete Maravich dio resultados. Los Angeles, en tanto, con una de esas dos picks consiguió a Magic Johnson porque la NBA está arreglada para que ellos compitan siempre. ¿Eso lo dije o lo pensé?

67-Reggie Miller

reggie-miller-knicks1

Reggie Miller
¿Qué hacemos con Reggie? Si, es uno de los jugadores más icónicos de la liga. Tiene enorme cantidad de momentos realmente espectaculares cerrando partidos, dando vuelta resultados, humillando rivales. Pero nunca fue consistentemente genial. Nunca ganó un título, y en 18 años en la liga solamente sobre el final de su carrera realmente sus Pacers fueron candidatos, cuando él ya era más un especialista que la gran figura de antaño. Solamente un año promedió más de 22 puntos por partido, algo extraño en un jugador que, ante todas las cosas, era un anotador. Era mal defensor, no podía casi crear su propio tiro, y era demasiado lento. ¿Cómo puede ser que esté en este ránking y bastante alto, por cierto? Fácil: era uno de los mejores tiradores de todos los tiempos, y uno de los tipos con más personalidad que se recuerde. Además era inteligente: tirar casi 7 triples por partido en una temporada de los ’90 era casi ciencia ficción, pero cuando promediás 43% de tres es la mejor idea posible. Y eso hacía Reggie. Era uno de los reyes del trash talk, verdugueando a todos y todo, tenía alquilados a los New York Knicks, contra los cuales parecía encenderse siempre, y por sobre todo, nos queda el recuerdo de una de las más increíbles remontadas de la historia: 1995, contra los Knicks. Perdían 105 a 99 faltando 18 segundos. Miller Time: 8 puntos en 9 segundos (sigue siendo increíble aunque lo vi mil veces), y a otra cosa. Un asesino.

66-Chauncey Billups

1997-98-hoops-rookie-chauncey-billups-celtics-12302-MLM20058632499_032014-F

Chauncey Billups

Nunca llegó a los 20 puntos por partido, nunca llegó a las 9 asistencias por encuentro, y nunca promedió 4 rebotes a lo largo de un año. Como alguien que arranca el CBC de comunicación, los números nunca fueron la especialidad de Chauncey. No. Lo suyo siempre fue ganar.
Tuvo un comienzo complicado en la NBA. A mitad de su temporada como rookie Rick Pitino perdió confianza en él (y ahí tenés a cada uno: Billups tiene un anillo de campeón y va a ser un Hall of Fame y Pitino le paga prostitutas a menores de edad), y después pasó por Toronto, Minnesota y Denver sin hacer mucho ruido. Pero en Detroit encontró su hogar y desde entonces no paró. Era el que llevaba las riendas de los Neo Bad Boys campeones de 2004, y el encargado de cerrar los partidos, por lo que se ganó el mote de Mr. Big Shot. En el año del anillo, el MVP de las finales fue él, no Sheed, no Rip, no Ben, no Kobe, no Shaq.  En Motor City fue un candidato perenne al título hasta que fue tradeado por Allen Iverson a los Nuggets. Es una gran muestra de lo importante que era Billups que con ese trade los Pistons se hundieron y Denver mejoró muchísimo su juego llegando incluso a Finales de Conferencia donde solamente caerían ante los eventuales campeones, los Lakers. Ese era el impacto positivo que siempre tenía en sus equipos. Y eso es algo que hay que premiar.

65-Ray Allen

Boston Celtics Ray Allen celebrates after hitting a 3-point basket against the Los Angeles Lakers during the first quarter of an NBA basketball game in Boston on Thursday, Feb. 10, 2011. The shot moved Allen ahead of Reggie Miller into first place on the career list for 3-point baskets. (AP Photo/Elise Amendola)

Ray Allen

Hay una generación de fanáticos de la NBA que conoce a un gran Ray Allen. Al que, hasta la llegada de Steph Curry era probablemente el mejor tirador de la historia (con perdón de Nowitzki, Bird, Mahmoud Abdul Rauf y compañía). A un tipo que se mantuvo vigente hasta los 38 años como especialista desde la larga distancia en Celtics y HEAT gracias a un trastorno obsesivo compulsivo que lo hacía llevar un modo de vida impoluto, tratar su cuerpo como un templo, comer siempre la comida correcta, beber agua, entrenar sistemáticamente y tener la rutina de preparación más larga de toda la NBA. Un gran jugador.

Pero esta generación no vio lo que Jesus Shuttlesworth podía hacer en plenitud. A ese tiro de tres puntos agréguenle un excelente dribbling, una capacidad de encarar a canasta casi a voluntad y una buena defensa. Todo esto combinado con, como decíamos, una de las más letales muñecas de la historia, lo cual generaba espacios para el resto de sus jugadas y el resto de sus compañeros. Ray Ray era un fenómeno. Lo fue en Milwaukee hasta pelearse con George Karl, quien lo tradeó por Gary Payton, y lo fue en los Seattle SuperSonics donde promedió 25 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias por partido en cinco temporadas. Eventualmente se reconvertiría como jugador para ganar dos títulos, uno con Boston y uno con Miami sobre el final de su carrera.

64-Rasheed Wallace

SAN ANTONIO, TX - DECEMBER 3: Rasheed Wallace #30 of the Boston Celtics waits to enter the game during action against the San Antonio Spurs on December 3, 2009 at the AT&T Center in San Antonio, Texas. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and/or using this photograph, user is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement. Mandatory Copyright Notice: Copyright 2009 NBAE (Photo by Chris Covatta/NBAE via Getty Images)

Rasheed Wallace

¿Puede decirse que Sheed es uno de los grandes talentos desperdiciados de la historia de la NBA? ¿Se puede afirmar eso de alguien con un anillo de campeón, dos Finales jugadas, varias Finales de Conferencia, y 4 All Star Games? Si, se puede. Porque Rasheed tenía todo para ser un gigante, un talento generacional. Hablamos de un tipo capaz de jugar tres posiciones, desde alero hasta pivot, con movimientos en el poste y una muñeca suficientemente buena como para incluso tirar triples. Alguien que podía defender casi cualquier posición gracias a una combinación de fuerza y velocidad pocas veces vista. Un tipo siempre amado por sus compañeros, capaz de cargarse el equipo al hombro de ambos lados de la cancha.

Pero claro, Sheed también es la primer cara que se aparece en la mente de cualquiera que piense en los Jail Blazers. Los Washington Bullets decidieron tradearlo luego de su temporada como rookie. Y en 2003-2004 pasó por tres equipos distintos en una sola temporada. Nunca estuvo en muy buena forma física que digamos y siempre fue noticia por sus problemas fuera de la cancha, fuera por sus desvaríos o por su relación demasiado cercana con ciertas sutancias cuya venta y consumo puede o no ser ilegal.

Obviamente esto no importa a la hora de amar a Rasheed Wallace, que es lo que todos deberíamos hacer. Sheed es amor. Sheed es pasión y locura. Es todo lo que está bien en el básquet. Y a pesar de todo lo que hizo para descarrilar su carrera tenía que estar en esta lista. Porque la pelota no miente.

63-Carmelo Anthony

chi-photos-carmelo-anthony-in-action-2014-006

Carmelo Anthony

Hay una sola crítica que voy a hacerle a Carmelo Anthony. Una sola. Y eso es que no termina de internalizar totalmente que es un gran pasador. Claramente no es su estilo de juego, pero tiene la capacidad de serlo. De hecho podría haber sido un point forward generacional junto a LeBron James, con la diferencia que ahí donde The Chosen One nunca tuvo ese espíritu asesino para rematar la faena, a Melo nunca le tembló el pulso para cerrar partidos. Pero claro, es difícil pedirle al mejor goleador de su generación que sea un asistidor.
Con el paso del tiempo Carmelo se ha transformado en uno de los más letales y completos anotadores de la historia. Al igual que tipos como Nowitzki, Durant, Kobe o Jordan, el actual alero de los Knicks puede anotar de cualquier forma. El defensor solamente elige con qué veneno lo van a poner a dormir. ¿El defensor es demasiado lento? Puede poner la pelota en el piso y encarar a canasta. ¿El defensor es demasiado débil? Puede postearse sin problemas. ¿Le juegan encima? Va a hacer el jab step (el amague de paso) y sacárselo de encima. ¿Le juegan de lejos dejándole espacio pero negándole el aro? Va a tirar. Todo. Puede hacer absolutamente todo. Y por eso en parte a veces enoja que sus equipos no tengan el nivel de éxito que deberían. Por otro lado está en una de las franquicias históricamente mal manejadas de la liga. Pero es culpa suya también: en Denver tenía una gran organización, un plantel completo con juventud, uno de los mejores equipos de scouting de la liga, y un estilo entretenido. Pero lleva 13 temporadas en la NBA y nunca promedió menos de 20 puntos por partido. En toda su carrera (desde los 19 años en 2003 hasta hoy que tiene 31) promedió 25 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias por partido. Fue una estrella desde que llegó a la liga y probablemente lo sea hasta el día que decida retirarse.

62-Bob McAdoo

lakers-celtics-rivalry-bil10_400x230

Bob McAdoo

Uno de las grandes “estrellas perdidas” de la liga, Mac era un fenómeno, un verdadero crack. Y aunque la mayor parte de su vida fue una figura problemática, tildado siempre de “goleador de equipo chico”, de perdedor, de incapaz de conseguir nada realmente esencial para la franquicia en la que estuviese, con el tiempo se reconvirtió en un jugador secundario, un tipo capaz de brindar dosis de anotación y rebotes desde el banco de suplentes jugando para los Lakers de Magic y Kareem. Ejerciendo como uno de los grandes sextos hombres de la historia para el “Showtime”, llegó a salir campeón en dos ocasiones (’82 y ’85), siendo esencial en ambos títulos. Se trataba de un pivot de 2.06 metros, no demasiado alto, y que a diferencia de la gran mayoría de los internos de su época tenía como especialidad el juego de cara al canasto y no de espaldas. Lo suyo no era empujar y rasparse hasta hacerse un lugar cerca del aro, sino el aprovechar su movilidad y exquisita muñeca para lanzar de frente. De hecho era el mejor interno tirador de su época, teniendo un rango amplio de tiro, al mismo tiempo que se le daba muy bien el cazar rebotes.
Por sobre todas las cosas hay dos datos esenciales a tener en cuenta a la hora de evaluar a Bob.
Primer dato: Entre 1976 y 1979 promedió 32 puntos, 14 rebotes, 3 tapas y 51% en tiros de campo, números que entre 1974 y 1980 fueron 28 puntos, 12 rebotes y 2 tapas con 51% de campo. Excelentes stats, por supuesto.
Segundo dato: Entre 1976 y 1981 pasó por seis equipos distintos (Buffalo Braves, New York Knicks, New Jersey Nets, Boston Celtics, Detroit Pistons y Los Angeles Lakers).
Entonces hablamos de un jugador de elite indiscutidamente que entre sus 25 y 30 años, lo que tendría que ser su mejor momento como deportista, pasó por seis franquicias diferentes. De hecho los Buffalo Braves lo tradearon en 1976… un año después de que ganase el premio al Jugador Más Valioso de la NBA y después de consagrarse tres veces como máximo goleador de la liga.
Es difícil ubicarlo más arriba en este ránking cuando sus contemporáneos parecían no valorarlo demasiado.

61-Robert Parish

parish

Robert Parish

La tercera pata del Big Three de los Celtics de la década del ’80 junto a Bird y McHale, Robert Parish siempre fue el encargado de realizar el trabajo sucio y así y todo fue considerado una estrella en su época. De hecho su carrera fue un tanto extraña.
Llegó a los Celtics ya con 27 años en 1980, luego de cinco temporadas en los Golden State Warriors post campeonato del ’75, y a pesar de ser considerado un veterano pasó 14 cursos en Boston.
Por su escasa expresividad fue apodado The Chief en relación al personaje del jefe aborigen de “Atrapado sin Salida” el cual no hablaba en ningún momento. Era un gran defensor y reboteador y tenía suficientes movimientos en el poste y suavidad en la muñeca como para ser una amenaza también en la ofensiva. Tal vez su principal característica fuera su capacidad atlética. Era delgado para su tamaño (109 kilogramos en 2,12 metros de altura) y no había pivot que le ganase en la carrera, lo cual sumaba en los contragolpes tanto propios como ajenos. No tenía ningún inconveniente en ser relegado a la hora de tomar tiros por detrás de la Leyenda y McHale.
Su longevidad y consistencia son legendarias. Entre el ’79 y el ’92, desde los 25 a los 38 años de edad, promedió 17 puntos, 10 rebotes y 2 tapas con 55% en tiros de campo. Es el jugador con más partidos de temporada regular disputados con 1611 encuentros encima. Ganó tres títulos con Boston y uno con los Chicago Bulls en 1997. Y además lo trompeó a Bill Laimbeer. ¿Qué más se le puede pedir?