Continuamos con el ranking de los mejores jugadores de la historia de la National Basketball Association.

Algunos detalles antes de arrancar: el reloj de posesión de 24 segundos se implementó en la NBA en 1954. La mayoría de los jugadores que fueron estrellas antes de esta época se vieron particularmente perjudicados o directamente eliminados de la lista. No solamente no hay demasiado material para ver sus juegos. Sino que practicaban un deporte completamente distinto. Y no me refiero a el “Ah, en la época de Bill Russell el básquet era otro juego que el actual”, me refiero a partidos terminando 24 a 22. Comparar a cualquiera de ese periodo con alguien actual es como tratar de elegir la posición en una lista entre John Fitzgerald Kennedy y un morcipán.

Como extensión de esto vale comentar que los jugadores que esplendieron previo a la adición de la dimensión vertical del básquet, esto es antes de la llegada de Russell, Oscar, Elgin y Wilt, también se vieron perjudicados. Esos cuatro que menciono son padre, madre, partera y cuna del básquet moderno. Así y todo los realmente grandes anteriores, como Cousy y Pettit, la siguieron rompiendo después de la llegada de los fenómenos afroamericanos.

Una consideración similar se va a tener con los jugadores que continúan jugando en la actualidad. No me refiero a los que están ya entrados en los treintaylargos, sino a quienes todavía les quedan páginas por escribir en su carrera. Esta es la razón por la que no se tuvieron en cuenta tipos como Marc Gasol, Russell Westbrook, Blake Griffin y John Wall, entre otros. Y entre los que están, probablemente la falta de perspectiva respecto a sus carreras haya perjudicado su posición.

A lo largo de este ránking, además, vamos a contar con al participación del amigo Matías Cipollatti(https://www.behance.net/cipozzz) quien sumará a la lista unas breves infografías que ayudarán a entender un poco el impacto de cada jugador.

50-Clyde Drexler

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Drexler

A lo largo de su carrera Michael Jordan se encargó de reventar la burbuja de muchísimos jugadores que aspiraban con convertirse en campeones de la NBA y figuras de la liga. Charles Barkley, Karl Malone, Hakeem Olajuwon (el primer retiro de MJ), Pat Ewing, David Robinson (hasta el segundo retiro de MJ), Gary Payton… Pero ninguno fue vejado de la forma en que Clyde Drexler lo fue. La carrera de The Glide está signada por la presencia de His Airness en la liga. Cuando los Trail Blazers, con la segunda posición del draft de 1984, seleccionaron al pivot Sam Bowie en lugar del número 23 fue porque ya contaban con Clyde en su plantel. Cuando en 1988 Drexler se transformó en uno de los mejores anotadores de la liga, MJ ganó su primer premio como MVP. Cuando se empezó a decir en voz alta que tal vez Drexler, líder de un Portland que en 1992 ganó 57 partidos, podía pelearle la posición a Jordan, His Airness simplemente lo humilló en las finales sin compasión. Clyde no volvió a ser el mismo luego de ese año. En las seis temporadas siguientes solo superó los 20 puntos por encuentro en 1995 cuando fue tradeado a los Rockets para ejercer de escudero de Olajuwon (con quien había jugado en la Universidad de Houston) y donde logró hacerse con su único anillo de campeón. Así y todo el escolta fue un jugador de una gran capacidad atlética y una buena muñeca que nunca llegó a ser el mejor en su puesto, pero se pasó una década solamente a la sombra de alguien insuperable.

49-Pete Maravich

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Maravich

Pistol Pete es uno de los más importantes “jugadores de culto” de la historia. Llegó a la NBA luego de ser el más increíble goleador que haya jugado jamás en el baloncesto universitario estadounidense. Más que, incluso, el dominante Kareem Abdul-Jabbar, y que cualquiera desde entonces. Como profesional nunca terminó de conseguir todo lo que se esperaba de él, aunque la mayor parte de esto fue resultado de dos cosas: primero, el hecho de que aterrizó en un equipo espantoso como los Atlanta Hawks, y que cuando fue tradeado a los New Orleans Jazz estos incluyeron en el trade todo lo que tenían por lo que Pistol continuó sin un elenco a su altura. En segundo lugar, Maravich nació a destiempo. Su estilo era similar, para su época, a lo que nos parece Steph Curry hoy. Tiraba desde distancias larguísimas saliendo del drible de una forma que nadie había visto jamás. Era un jugador increíblemente disruptivo y tenía la costumbre de meter pases de fantasía constantemente generando un espectáculo que las hinchadas de todo los EEUU agradecían. Pero, durante el transcurso de casi toda su carrera, la NBA no había implementado aún la línea de tres puntos. De haber existido esta se hubiera transformado en un jugador aún más espectacular, superando con facilidad los 31 puntos por encuentro que logró en 1977. Así y todo se consolidó como un ídolo de masas más allá de los resultados, y en todo un símbolo de su época con su juego alegre y vistoso.

48-Steph Curry

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Curry

Ni me lo digan. Ubicar a Steph en esta lista fue algo particularmente complicado. El tema es que con dos premios al Jugador Más Valioso de la temporada regular, y con un título de campeón de la NBA, era absolutamente imposible pasarlo por alto. La forma de intentar pensar su posición fue pensar qué pasaría si muriese el día de mañana (si, lo sé, es una estrategia oscura para rankear a uno de los jugadores más alegres de la actualidad, pero síganme la corriente). Steph es un jugador icónico. El tipo más popular de la liga, y no está peleado. Viene de liderar un equipo que rompió el récord de partidos ganados en una temporada. Fue el goleador del campeonato al mismo tiempo que conseguía una de las producciones más eficientes que se recuerden, con 30 puntos por partido promediando 45% en triples, 91% en libres y 50% en tiros de campo. Más allá de que no estuvo a la altura de las circunstancias en los playoffs, no es como si tuviera que desvirgarse: Golden State ya arrasó en los playoffs del año pasado. Negar a Steph es negar al jugador que mejor define el presente y el futuro del básquet. Probablemente le queden muchas páginas para escribir en su historia, y de esa manera superará a varios de los que aquí tiene por encima. Pero tiempo al tiempo.

47-James Worthy

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Worthy

Durante la mayor parte de su carrera James Worthy ejerció como tercera y a veces segunda opción en uno de los mejores equipos de todos los tiempos, los LA Lakers del Showtime, Magic y Kareem. Y era excelente en ese rol. Nadie era mejor complemento de Magic Johnson que él, rematando con violencia los contraataques que el sobredimensionado base encabezaba. Sin embargo se ganó el apodo de Big Game James gracias a su costumbre de rendir mejor que nunca en momentos decisorios de la temporada. Tal vez su punto álgido hayan sido las finales de 1988 donde fue, sin lugar a duda, el mejor de los Lakers a la hora de derrotar a los Bad Boys de Detroit. Allí Worthy jugó de ala pivot al mismo tiempo que distribuía la pelota, corriendo contragolpes y posteándose con la misma soltura. Fue el mejor momento de toda su carrera, donde por fin consiguió juntar todos los geniales elementos que tenía su juego para transformarse en un jugador trascendental. Lamentablemente sus problemas de rodillas le impidieron mantener ese nivel por mucho tiempo y terminó retirándose con 32 años.

46-Elvin Hayes

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Hayes

Durante gran parte de su carrera The Big E fue considerado como poco más que un fracasado que se encargaba de rellenar sus planillas con números abultados (básicamente la misma acusación que perseguiría a Bob McAdoo durante todo su curso como profesional). Soía ser acusado de desaparecer en los momentos difíciles, como en el séptimo juego de las Finales de 1978 donde, siendo el jugador franquicia, solamente marcó 12 puntos y fue expulsado por faltas faltando 10 minutos de partido (razones por las cuales su mejor compañero en ese equipo está un puesto por encima suyo). Así y todo se trataba de un monstruo, y uno de los mejores pivots de la década del ’70. En sus primeros cuatro años en la liga, con los Rockets, promedió 27 puntos y 16 rebotes por partido. En los Bullets sus números mermaron un poco, aunque seguía siendo un defensor y reboteador de elite. Además su durabilidad era notable, jugando constantemente más de 40 minutos por partido y faltando solamente a 9 juegos en sus 16 años de carrera, un récord notable.

45-Wes Unseld

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Unseld

Allí donde Elvin Hayes era la figura de aquellos Washington Bullets campeones de 1978, el corazón de ese equipo era, sin lugar a dudas, Wes Unseld. Wes era un pivot regordete de apenas 2 metros de altura que era incapaz de marcar en la pintura y que no podía saltar encima de una guía telefónica (mucho menos después de romperse la rodilla en 1974). Así y todo fue votado como MVP en su temporada como rookie (14 puntos, 18 rebotes y 3 asistencias por partido) y en las Finales del ’78 donde al fin su equipo fue campeón. Jugó sus trece años de carrera en los Bullets, de hecho, en los únicos trece años de relevancia de la franquicia (sacando el fallido regreso de Jordan en 2001). Era un reboteador implacable y esto le permitía aprovechar dos facetas claves en su juego: la eficiencia ofensiva (era uno de los mejores anotadores cerca del aro aunque casi nunca tiraba, aprovechando rebotes ofensivos) y armando juego. Su movimiento registrado era el pase largo luego de capturar un recupero defensivo para así acelerar el contragolpe. Tal vez nadie en la historia de la liga hizo mejor esta jugada. Baltimore/Washington funcionaba en ofensiva muchas veces gracias a esto, y a su capacidad de asistir en general.

44-David Robinson

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David Robinson

¿Vamos a dejar de hacernos los boludos? No tengo ningún problema en ser yo quien lo diga: vayan a Google Imagenes y busquen fotos del cuerpo de David Robinson. Es probable que nunca haya existido un físico más perfecto para la práctica de este deporte que el del Almirante. 2,16 metros de altura, ágil, fuerte y una musculatura que parecía tallada por un escultor renacentista. No, de hecho a esos le gustaban los cuerpos voluptuosos. Parecía dibujado por Todd McFarlane. Para colmo era un profesional modelo y destilaba talento por cada uno de los poros de su cuerpo. Sus números durante gran parte de su carrera fueron descomunales, coronando con un fenomenal 1994 donde promedió 30 puntos, 11 rebotes, 5 asistencias, 3 tapones y 2 robos por partido, siendo el goleador de la NBA y tirando 51% en tiros de campo y 75% en libres. Dos años antes incluso había conseguido el premio al mejor defensor de la liga. Ahora ¿por qué su carrera tiene gusto a tan poco? Era el mejor diseñado para dominar de su generación: no tuvo la maduración tardía ni los problemas de conducta de Olajuwon, la competencia de talento de Jordan, la mala suerte de Malone o los problemas físicos de Pat Ewing, y sin embargo en general la importancia de su carrera se diluye en comparación con la de estos. Nunca consiguió un título, estando en el Oeste siempre por debajo de Malone y Stockton, Kemp y Payton, Drexler, y Hakeem. Tan solo la llegada de Tim Duncan, quien de inmediato se transformó en jugador franquicia, alma y figura de los Spurs, le permitió lograr dos anillos como escudero en el equipo en que se suponía él había llegado para ser el salvador. Robinson fue un fenómeno en las planillas que no pasó de ser un segundón al final de cada temporada, para luego transformarse en el acompañante de un verdadero All Timer. Sigue siendo una buena carrera. Pero no dejo de pensar en algo que una vez dijo Rodman. Cuando lo entrevistan a The Worm para contratarlo en Chicago, le preguntan por qué se había negado a hacerle doble marca a Olajuwon. La respuesta de Dennis fue simple: “¿Si Robinson viene de ganar el premio a Mejor Defensor de la NBA por qué necesita que lo ayude?”.

43-Kevin Durant

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Obviamente no debería tener que explayarme respecto a por qué Kevin Durant es un individuo que merece formar parte de esta lista. La NBA nunca había visto algo como La Durantula. Jugó tres posiciones en su carrera (escolta, alero y ala pivot). Mide 2,10 metros de altura, maneja la pelota con soltura, es uno de los mejores tiradores del torneo y es capaz de atacar al aro con el balón dominado de frente y de espaldas al aro. Para colmo en los últimos playoffs, ante Golden State y San Antonio, demostró que, cuando se lo necesita, puede transformarse en un stopper defensivo. Es algo así como la evolución de Dirk Nowitzki, mejor en casi todos los aspectos, aunque el alemán le lleva la ventaja de haber conseguido llegar a dos finales de la NBA y el haber sorprendido al, en su momento, mejor equipo del mundo en una de ellas. Fue goleador del torneo en cuatro ocasiones distintas, y su mejor temporada, por la que consiguió un premio al MVP de la liga, fue en 2014 cuando promedió 32 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias, 1 robo y 1 tapa por partido con 50% de campo y 39% en triples. Un verdadero fenómeno.

42-Allen Iverson

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Iverson

Con Pete Maravich y Steph Curry ya tocamos dos jugadores el día de hoy que se consideran símbolos de su época más alla de si son o no el mejor jugador de sus respectivos tiempos (probablemente no lo hayan sido). El caso de The Answer es igual. No fue mejor que Shaq, Kobe, Garnett o Duncan. No. Pero su influencia en aquellos años fue mucho mayor a la de cualquiera de sus colegas. Iverson era el jugador más intrínsecamente “buena onda” de la NBA, portando cornrows (trencitas), y sacando a pasear rivales noche tras noche a pesar de su altura (estaba listado como de 1,83 metros, pero no llegaba al metro ochenta ni de casualidad). Es muy probable que nunca haya habido alguien tan talentoso y con tantos huevos en una cancha de básquet. Pocos tipos han recibido el castigo de AI, un jugador que vivía atacando el aro y recibiendo golpes por esto de jugadores que le llevaban 30 centímetros de altura y decenas y decenas de kilos de ventaja. Su excelencia fue tal que en 14 años en la NBA promedió 27 puntos, 6 asistencias y 2 robos por partido. Podría haber sido uno de los mejores quarterbacks de fútbol americano de su generación (era uno de los mejores prospectos en eso de la nación), pero prefirió dedicarse al básquet. Se transformó en el símbolo de una era nefasta que glorificaba el uno contra uno y el ser un morfón en la cancha, y esto puede ser visto como algo negativo, así como lo poco eficiente de su juego. Pero el hecho de atacar sin miedo, jugar siempre lesionado, llevar a un equipo del montón a unas finales de la liga, y el haber sido cuatro veces goleador y una vez MVP lo colocan en esta posición. Solo una cosa es segura: tal vez no haya existido nadie con más corazón que haya pisado el parquet.

41-Bob Pettit

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Pettit

Existe solamente un jugador en este Top 100 que pueda ser catalogado como estrella en la era “Pre Bill Russell” que está en una mejor posición que Bob Pettit. Ya mencionamos que aquellos que esplendieron antes de la creación del reloj de posesión de la llegada de los jugadores que incorporaron la dimensión vertical al juego iban a verse perjudicados en el ranking.  Pero El Bombardero de Baton Rougue fue algo más que un buen jugador. Promedió más de 25 puntos y 15 rebotes en 7 temporadas distintas, mientras que sus números para toda su carrera fueron 26 puntos y 16 rebotes. En 1962 incluso llegó a marcar 31 puntos, 19 rebotes y 4 asistencias por partido. Era un jugador fenomenal que, salido de LSU recaló en los St. Louis Hawks de la NBA, dirigidos por Red Holzman (mismo coach de los Knicks campeones de los ’70). Holzman lo obligó a pasar de ser un pivot estático como en la universidad, a un dinámico alero donde podía aprovechar más su movilidad y garra para ganar balones sueltos. Su juego ofensivo, increíblemente efectivo, dependía de una excelente muñeca para su época. Pero era el sacrificio su carta de presentación. Todos sus contemporáneos destacan que era un guerrero por sobre todas las cosas, peleando siempre más que el rival, a pesar de que además solía ser el tipo más talentoso en cancha. Lamentablemente para el en 1956 los Hawks hicieron un trade recibiendo a Cliff Hagan y a Ed Macauley a cambio de los derechos para draftear a Bill Russell. Los Celtics, gracias a esto, dominaron la década siguiente, pero al menos en el proceso Pettit y los Hawks consiguieron el título de la NBA de 1959 gracias a una lesión del pivot de Boston.

Ediciones anteriores del Top 100:

Puestos 100-91

Puestos 90-81

Puestos 80-71

Puestos 70-61

Puestos 60-51