Sep. Los ránkings más fáciles de hacer, así como los más leídos, suelen ser aquellos que incluyen lo mejor de una disciplina. Es difícil que uno se ponga a buscar a los peores. Y sin embargo suele ser lo más divertido. Si, ver a Steph Curry Clavar una daga desde dos metros detrás de la línea de triples es increíble, pero ver a Tony Allen errar una bandeja sin marca es igual de hipnótico. Por eso el día de hoy vamos a enumerar, simplemente, quiénes son los peores jugadores de toda la NBA a la hora de no dejar que los rivales metan la pelotita en el aro.

 

10-James Harden

Por un lado, Harden es mucho mejor defensor de lo que la internet nos quiere hacer creer. Por otro lado, la realidad es que muchas veces no puede demostrarlo. Pocos tipos cargan sobre sus espaldas con un volumen de juego ofensivo tan grande como el barba, y eso generalmente afecta el desempeño del otro lado de la cancha. Cuando sufrís semejante desgaste atacando, obviamente no te va a quedar resto para marcar a nadie. Así y todo nunca vas a ser considerado ni siquiera decente en este apartado si no dejás de tomarte libre al menos un cuarto entero y empezás a concentrarte.

9-Dirk Nowitzki

Mi amor por el alemán, como está bien documentado en No Inventamos Nada Nuevo, roza el homoerotismo a esta altura. Es uno de los más grandes ala pivots de todos los tiempos, tal vez el mejor tirador de la historia y se encuentra en el podio de los jugadores que más he disfrutado ver en mi vida. Todo eso no quita que A) Nunca haya sido siquiera un defensor decente, y B) Tenga la movilidad de un hipotético hijo entre RoboCop y Stephen Hawkings. A esta altura de su carrera Dirk no puede marcar nada que tenga pulso.

8-Monta Ellis

Da un poco de cosa colocar acá a Monta Ellis. El tipo se carga al equipo al hombro en ataque y juega siempre aunque esté totalmente roto. Eso fue, incluso, todo un problema en Dallas cuando el escolta insistía jugar a pesar de las lesiones mientras que el cuerpo técnico e incluso Mark Cuban trataban de explicarle que no era necesario, que lo mejor era recuperarse completamente para llegar bien a playoffs. El tipo tiene huevos, le concedo eso. Pero también es cierto que es demasiado bajo como para marcar a nadie y que no intenta demasiado tampoco. Por otro lado haber coincidido en distintos equipos con Brandon Jennings, Steph Curry y Raymond Felton como compañeros en el backcourt no suele ser una receta para el éxito defensivo. Quién te dice ahora con Frank Vogel…

7/6-Kyrie Irving & Kevin Love

Ninguno de los dos tiene excusa alguna. Estamos ante los dos primeros casos de jugadores que están incluidos en esta lista por el simple hecho de ni siquiera tratar. Ambos tienen suficientes herramientas atléticas como para, al menos, no restar en defensa. Pero Irving se toma jugadas y jugadas libres, mientras que lo de Love a esta altura es obsceno. El ex Timberwolves ni siquiera trata en la pintura. Tiene buen tamaño y velocidad de pies, pero no se esfuerza ni en utilizar la verticalidad. El hecho de que con la baja de ambos por lesión en la última postemporada, Cleveland se haya transformado en ese momento en una potencia defensiva marca lo nocivo que es este dúo en ese apartado.

5-Damian Lillard

Dame es un monstruo en ataque. Un pistolero de esos que hacen que mandes textos a tus amigos rogándoles que pongan el League Pass y vean lo que está haciendo porque no es menos que espectacular. Claro que a la hora de parar a los de el otro equipo lo de Lillard es nefasto. Es totalmente incapaz de mantener a su marca delante suyo. Es un experto en la defensa de torero, haciendo pasar al jugador con la pelota, con la diferencia que sus rivales cobran millones de dólares y el toro suele terminar mal. Hasta ahora venía disimulando muchas de sus fallas gracias al acompañamiento de dos perros de presa como Wes Matthews y Nic Batum. Pero con la marcha de ambos la cosa va a cambiar. Si quieren ver goleos altos, miren los partidos de Portland. Y no lo digo solo por la puntería de Dame…

4-Gerald Green

Otra vez la culpa. Recuerdo cuando Green llegó a la liga. Aterrizó en mis Boston Celtics como un fenómeno atlético y uno de los mejores volcadores que recuerde. El tema es que parecía un jugador al que nadie nunca le había explicado cómo se juega al básquet. Hoy la cosa es suficientemente distinta como para que un candidato al título lo quiera en el plantel (Miami). Pero en defensa la cosa no ha cambiado demasiado. Y si, me siento culpable. Ver a Gerald Green jugar en defensa es como ver a ese compañero de colegio que era muy malo en un juego. Tal vez le grites la primera vez. Y la segunda. Pero llega un momento en que ni te enojás. Bajás la cabeza y sufrís en silencio. Bueno, ese es el punto en el que estoy con el alero del Heat.

3.Amar’e Stoudemire

¿Por dónde empezar? En primer lugar, no puede mantener enfrente suyo a un rival mínimamente ágil ni puede alejar del aro a alguien que pese más de 90 kilos. En segundo lugar no entiende las nociones básicas de una defensa profesional. Tiene la capacidad de concentración de un mosquito con Trastorno de Déficit de Atención, y se pierde en el medio de las jugadas como si estuviese viendo la escena del arquitecto de Matrix: Recargado doblada al mandarín. Para colmo es incapaz de rebotear, lo cual le impide recuperar la pelota en el caso de que al equipo rival se le ocurra no aprovechar esa autopista al aro que es la marca de Amar’e. Ya me estoy enojando. Prosigamos.

2-Enes Kanter

Para ser totalmente sinceros, el turco es el peor defensor de toda la liga. Tiene suficiente talento en ataque como para ser casi titular en uno de los máximos candidatos al título, pero eso habla peor de la dirigencia de Oklahoma City que bien de Enes. Este pivot pelea en defensa de la misma manera que los pedazos de carne colgante peleaban con Rocky cuando este entrenaba. De alguna manera consiguió que se le paguen 70 millones de dólares por cuatro años. En algún momento los hinchas del Thunder se van a dar cuenta que están pagándole 18 palos verdes por año a un tipo que en defensa podría ser reemplazado por un sommier usado.

1-Andrea Bargnani

Kanter es lento y poco comprometido, es cierto. Pero lo de Bargnani alcanza ribetes cómicos inintencionales altísimos. El tipo tiene todas las herramientas para ser un buen jugador (en ambos lados de la cancha). ¡Es alto! ¡Es rápido! ¡Es ágil! ¡Y talentoso! Pero tiene el coeficiente intelectual de una paella valenciana. Resumir el juego de Air Bargs en realidad es bastante simple: es como si mezcláramos a todos los personajes del Mago de Oz en un solo jugador de básquet. No tiene cerebro, como el Espantapájaros, es cobarde como el León y carece de corazón, como el Hombre de hojalata. No intenta, no sabe y no puede. Es un imbécil al que no le importa nada. Y por eso, querido lector, es el peor defensor de toda la NBA.