Continuamos con nuestros clásicos ránkings. El día de hoy toca analizar a los mejores tiradores de la historia de la NBA. Consten dos cosas: 1) hablamos de tiradores en general y no solamente de tripleros. El hecho de tener un gran jump shot, sea este de larga y/o media distancia, suma obviamente. Y 2) contamos a tipos que hayan sido eje de las ofensivas de sus equipos. Yo entiendo que Steve Kerr y Kyle Korver han sido grandes, enormes tiradores. El punto es que si sos un jugador de rol la mayoría de tus lanzamientos van a haber venido de posiciones en las que te encuentre abierto, mientras que si sos clave en el ataque, casi siempre vas a tener marca encima. Aclarado esto, comenzamos.

Bonus Track: Steph Curry y Kevin Durant

Una pequeña trampilla. Obviamente el hijo de Dell (otro que podría haber integrado tranquilamente esta lista) y la Durantula están entre los diez mejores tiradores de todos los tiempos. Lo suyo es obsceno, capaces de lanzar con efectividad ridícula incluso generándose su propio tiro. Pero aprovechamos que ambos tienen solamente 26 años (lo que significa que lo mejor de sus carreras está por venir) y los dejamos en el bonus track para continuar con el resto de los ya consolidados en la historia de este deporte.

10 -Mark Price

Tal vez el mayor mérito de Mark Price haya sido esplender como tirador en una época en la que el que la primera opción en ataque de un equipo fuera un tipo con altos porcentajes de tiro de tres puntos  era muy extraño. Sus años en Cleveland, a finales de los ’80 y principios de los ’90 fueron brillantes en una franquicia castigada por la historia. Su pericia a la hora de tirar fue tal que en 1989 se integró al selecto club del 50-40-90. Explicamos qué significa esto porque habrá de mencionarse varias veces en este ranking: un miembro de este club es aquel jugador que  a lo largo de una temporada consigue promediar al menos 50% en tiros de campo, 40% en tiros de tres y 90% en tiros libres. Es la apoteosis de la puntería y la consistencia y es extremadamente difícil de conseguir.

9 -Mahmoud Abdul-Rauf

El artista antes conocido como Chris Jackson se transformó en una estrella solamente a base de su tiro, incluso en su periplo universitario, cuando en la LSU llegó a opacar a un compañero suyo de nombre Shaquille O’Neal. No era particularmente atlético ni habilidoso. Pero tenía una puntería letal. Buena parte de esto se debió a que sufría del Síndrome de Tourette, un desorden neurológico que causa tics y conductas repetitivas. En su caso esto incluía prácticas que desarrollaba durante los entrenamientos desde niño que le hacían, entre otras cosas, no poder abandonar el gimnasio hasta no embocar diez libres seguidos sin que la pelota toque más que el aro. Figura central en los queribles Denver Nuggets de los ’90, Abdul-Rauf promedió 93% en libres y 39% en triples como primera opción de los de Colorado en 1996.

8- Peja Stojakovic

Cuando llegó a la NBA, Predrag era considerado poco más que un lugar común. Un europeo blando que sabía tirar. Parafraseando a George Harrison “eso ya se ha visto” (?). El punto es que decir que Peja sabía tirar es como decir que Tyson sabía pegarle a la gente. No describe ni una milésima parte de lo que este serbio era capaz de hacer. Su hacer en los Sacramento Kings de principios de los 2000 fue simplemente brillante, opacando por momentos incluso al mediático ala pivot Chris Webber. Su mejor año fue el 2003-2004 cuando promedió 48% en tiros de campo, 43% en triples y 93% en libres.

7 -Glen Rice

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Glen Rice: Gordo, triplero e ídolo de quien estas líneas escribe

Ídolo personal de quien estas líneas escribe, Glen Rice fue la primer superestrella en abusar del tiro de tres puntos. Mientras la mayoría de los grandes jugadores de los ’80 y ’90 usaban la larga distancia como un recurso y no un método, Glen, especialmente durante su etapa como Hornet, era una máquina de tirar triples de todo tipo, saliendo del dribble, a la carrera, recibiendo un pase. Como fuera. Este regordete alero era una máquina que transformaba las noches de la decada de 1990 en verdaderos festivales de tiro para deleite del público en Charlotte y Miami. Su mejor año fue 1997, cuando en los Hornets promedió 26.8 puntos por juego con 48% en tiros de campo, un inverosímil 47% en triples y 87% en libres.

6-Larry Bird

Bird fue un gran tirador toda la vida en base a un régimen espartando de entrenamiento que lo tenía lanzando a lo bobo día tras día tras día. Pero tal vez lo más sorprendente de la leyenda sea el hecho de que se transformó en la primer superestrella de los ’80 en adoptar el triple como arma. Decimos que es sorprendente porque él, como la mayoría de los que jugaban en esa época, se había criado en una era en la que este tiro no existía (recordemos que se implementó en la primer temporada como profesional de la Leyenda, en la que, de paso, promedió 41% de larga distancia). El alero de Boston labró su nombre en el club de 50-40-90 en dos ocasiones consecutivas, en 1987 y 1988.

5- Drazen Petrovic

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Hablar del Mozart del Básquet es hablar de uno de los grandes “qué tal si…” de la historia de este deporte. Al momento de morir en un accidente de tránsito, Drazen tenía solamente 28 años y estaba entrando en el mejor momento de su carrera como profesional. En los New Jersey Nets venía de promediar 22.3 puntos por partido con espectaculares 52% en tiros de campo, 45% de la línea de tres y 87% en tiros libres. A día de la fecha el croata es el cuarto jugador con mejor porcentaje de triples de la historia.

4-Reggie Miller

Si nos vamos a tiros o rachas de tiros memorables, no hay nadie en esta lista que se acerque siquiera a lo conseguido por Reggie Miller. Como miembro de los Indiana Pacers candidatos al título de los ’90 y ’00 este delgado alero se cansó de hacer pasar malas noches a diferentes equipos aunque siempre tuvo una particular rivalidad con los New York Knicks y con su hincha número uno Spike Lee (siendo emblemáticos los 8 puntos en 9 segundos que clavó a los Knickerbockers para vencerlos en los playoffs de 1995). A diferencia de la mayoría de los swingmen de su época, Miller no era particularmente atlético, y su capacidad anotadora recidía simplemente en la fineza de su muñeca. Para colmo se deleitaba en momentos difíciles, siendo sus números en playoffs muy superiores a las estadísticas que acumuló en temporada regular. En postemporada durante toda su carrera promedió 20.6 puntos por partido con un 45% de campo, 39% de tres y 89% en tiros libres. En 1994 clasificó al club del 50-40-90.

3 -Steve Nash

Todo lo que está bien en el mundo, en una sola foto

Todo lo que está bien en el mundo, en una sola foto

Steve Nash fue tan bueno asistiendo y, en definitiva, haciendo mejores a sus compañeros que es muy facil dejar pasar lo obvio: que fue uno de los más grandes tiradores puros de la historia. No solamente clasificó al club del 50-40-90 en cuatro ocasiones distintas (algo que no ha sido igualado por otro jugador. De hecho el único en conseguir entrar más de una vez fue Larry Bird, ni más ni menos), sino que sus números a lo largo de sus 18 años como profesional, 49% de campo, 43% de tres y 90% de libres, lo tienen a un 1% en tiros de campo de posicionarlo como el único miembro de un hipotético 50-40-90 a lo largo de TODA UNA CARRERA. Entendemos que solamente siete jugadores son parte de ese club, imagínense lo difícil que es clasificar. El ex base de los Suns casi lo hace a lo largo de 18 temporadas como pro.

2-Dirk Nowitzki

El solo hecho de recordar que nos perdimos el ver a Nash y a Dirk el compartir más de una década juntos y que es no sucedió me pone definitivamente mal. Disculpen. Ejem, prosigamos. Nowitzki es un gran tirador de larga distancia, pero particularmente un enorme anotador de media distancia. Su tiro en suspensión tiene una efectividad sin parangón en la liga, y su “Flamenco Shot” (TM) es el único tiro junto al Sky Hook de Kareem que es totalmente imposible de bloquear. El hecho de que mida 2.13 metros de altura le permite lanzar sin que los rivales le originen demasiadas complicaciones. En 2007, una temporada después de ganar el premio MVP, Dirk ingresó al club del 50-40-90, promediando 24.6 puntos por partido con 50% de campo, 42% de triples y 90% en libres.

1 -Ray Allen

Jesus from Coney Island

Jesus from Coney Island

Antes que nada, cuando hablamos de Ray Allen estamos hablando de un tipo que asemeja más un robot que una persona. Según él mismo se trata de alguien que sufre de un trastorno obsesivo compulsivo, y esta es una de las grandes razones de cómo llego a estar en el número uno de esta lista (similar al caso Mahmoud Abdul Rauf con el Tourette). Ray hace exactamente lo mismo cada día de partido. Se afeita la cabeza. Come arroz con pollo. Y realiza uno de las más extendidas y exhaustivas rutinas de entrenamiento de tiro. Hablamos del mejor triplero de la historia, el hombre con más tiros de larga distancia anotados de todos los tiempos. Tiene dos anillos, uno con Boston y uno con Miami, luego de reconvertirse en, exclusivamente, un lanzador (antes, en Milwaukee y Seattle era un anotador más versátil). Jesus Shuttlesworth tiene ocho temporadas promediando más de 40% en triples. Su mecánica de tiro es poesía en movimiento. Protagonizó, además, uno de los momentos más increíbles de la historia de las Finales al clavar el triple que empató el sexto juego entre San Antonio Spurs y Miami HEAT de 2013, serie que concluyó con Allen colocándose su segundo anillo de campeón. A día de hoy baraja la posibilidad de retirarse mientras sopesa ofertas de distintos equipos para volver a disputar los playoffs por una última vez. Algunos hasta mencionan la posibilidad de que su último año en la NBA sea vistiendo la casaca de los Spurs. Sería el broche perfecto para una carrera de leyenda.