Como bien anticipamos en el post posterior al segundo partido, y como es lógico, el tercer partido puede llegar a ser una bisagra de la serie, ya que una nueva victoria de Golden State Warriors sería casi una sentencia (recordemos que nunca en la NBA se ha revertido un 0-3, aunque siempre hay lugar para las primeras oportunidades). A continuación hay un detalle de que cuestiones tienen que mejorar, modificar o mantener los dos equipos para tratar de quedarse con la victoria en el partido de hoy.

Cleveland Cavaliers

Bron

  1. Bajar el rítmo de juego
    Al respecto de esto, hoy en conferencia de prensa Tanto LeBron James, el general manager entrenador figura de los Cavs, y Tyronn Lue, el títere entrenador, se refirieron sobre esto. LeBron declaró que: “That’s not our game, We don’t play slowdown basketball.” (“Ese no es nuestro juego, nosotros no jugamos basket lento”), en tanto que Lue fue un poco más allá en las explicaciones y declaró:

    We’re not going to change our game because of who we’re playing. And I’m confident that we can play that way, and we did it last year. A lot of people said we couldn’t. But that’s our game. That’s who we are. And we’re not going to change just cause we’re playing Golden State.

    (“No vamos a cambiar nuestro juego debido a quien estamos enfrentando. y además, estoy confiado en que podemos jugar de esa forma, lo hicimos el año pasado. Un montón de gente dijo que no podíamos, pero ese es nuestro juego. Eso es lo que somos, y no lo vamos a cambiar por estar enfrentando a Golden State.”)
    Hermosas las declaraciones de los dos, pero si uno se deja llevar por los números, el juego rápido es principalmente el arma de Golden State. En esta temporada, en la temporada regular, fueron el 4º equipo en promediar mayor cantidad de posesiones cada 48 minutos (99,8), en tanto que Cleveland fue el 15º con 96,2. Si vamos a los playoffs, la diferencia crece, ya que GSW es el segundo equipo (100,7), en tanto que Cleveland es el 7º con 96,2 (exactamente lo mismo que en temporada regular). En donde si hay que darle la derecha a Lue, es que en la pasadas finales, en los tres partidos de mayor rítmo, fueron tres victorias de Cavaliers, en tanto que los dos juegos de rítmo más lento fueron victorias de Warriors.
    Peeeeeeeeero, en lo que no repara Lue, es en el rítmo de los dos partidos ya disputados. El primero tuvo un ritmo de 99 posesiones por equipo, en tanto que el segundo fue de 106. Ambos juegos fueron de mayor ritmo que cualquiera de los siete juegos de las pasadas finales, y en los dos se jugaron en un ritmo superior al del promedio de los Cavs, tanto en temporada regular como de playoffs.
    En conclusión, y en mi humilde opinión, Cleveland necesita imperiosamente bajar el rítmo de juego. Probablemente tampoco les sirva un tipo de juego de posesiones fijas y de ataque asentado de manera constante, como es el juego de Memphis Grizzlies por ejemplo, pero la táctica de salir a darse golpe por golpe con un equipo que tiene a Kevin Durant, Stephen Curry y un semidormido Klay Thompson puede ser muy peligroso. De hecho, los 132 puntos del segundo partido son la clara muestra de ello, no se habían anotado tantos puntos en un partido de Final desde el juego 2 de las Finales de 1987 (Los Angeles Lakers 141 – Boston Celtics 122).

  2. Mejorar la defensa
    Es muy fácil decirlo, pero hacerlo es un quilombo. Hay una frase muy conocida en el basket, sobretodo cuando se enfrenta a equipos que desde la ofensiva son muy picantes, que dice que uno tiene que escoger su propio veneno (es decir, ver que cosas se van a intentar negar al rival, a cambio de darle una mayor permisibilidad a otras). Una de estas decisiones generalmente es determinar si se le va a permitir a un equipo que tenga más facilidad para tirar desde el perímetro, y fortalecer la zona interior, o a la inversa. Bueno, Cleveland no está haciendo ninguna de los dos, lo cual es claramente trágico (y el haber caído en los dos partidos por al menos 19 puntos es la clara muestra de ello, ya que es la primera vez que sucede esto en una final de NBA).
    Golden State está tirando un muy importante 39,47% de triple (lanzando un promedio de 38 triples por partido), en tanto que en tiros de dos puntos, el porcentaje sube a 51,69%. Ambos números están por encima de los permitidos por Cleveland en promedio en esta temporada, tanto en la serie regular, como en los playoffs.
    En el mismo apartado se pueden agregar los rebotes ofensivos permitidos. En estos dos partidos GSW lleva conseguidos 24 rebotes (lo que hace un promedio de 12 por juego), aunque en los 12 partidos anteriores el promedio por partido era de 8,91. También el número de 12 está por arriba de los que los Cavs venían permitiendo en los playoffs, ya que el promedio por partido era de 9,61.
    El plan de Cleveland tiene que ser claro para el próximo partido en defensa, decidir cual de las dos áreas a defender va a priorizar y cual va a “liberar” un poco más, por así decirlo. Para mi, debería fortalecer mucho más la defensa en el perímetro, negando el fácil acceso al tiro de tres puntos, con una presencia muy importante tanto de Kevin Love como de Tristan Thompson a la hora de agarrar rebotes defensivos y defender casi en soledad el área de dos puntos. Claro que la parte de “una presencia importante de Kevin Love a la hora de defender”, va a terminar siendo una ilusión, porque es un inútil defendiendo.
  3. Más aporte de los jugadores secundarios del equipo
    Uno de los grandes déficit de Cleveland es lo poco que están funcionando algunos jugadores de rol, como son J.R. Smith, Deron Williams, Kyle Korver, Iman Shumpert y Channing Frye. Si el mejor jugador de tu equipo que sale de la banca, en los dos partidos que van disputados, es Richard Jefferson, es que hay algo que no funciona (ni remotamente).
    Estos cinco jugadores mencionados, aportaron 8 puntos (en 17 intentos al aro) en el primer partido, y 16 puntos (en 22 intentos al aro) en el segundo partido. Es decir, entre los 5 promedian 17,94% de tiro de campo (7 de 39). NADIE puede salir campeón con un reparto de este nivel. LeBron es un mostro, Kyrie Irving es un penetrador nato y un tipo al que la responsabilidad le pesa tanto como la vergüenza por no pasarla, pero todos necesitan de un reparto que los acompañe. Si están jugando contra un equipo que les convirtió 122,5 puntos de promedio en los dos partidos y los puntos los van a aportar en su enorme mayoría entre James, Irving y Love, no hay forma que consigan la victoria.
  4. Contratar un sicario y que le ponga cuatro tiros a Durant en las gambas. (?)

Golden State Warriors

SCKD

  1. Seguir manteniendo la química del juego.
    Si bien por momentos el equipo no carburó (hubo pasajes en el segundo cuarto del segundo partido que se enfrascaron mucho en tirar de triple sin efectividad y eso permitió que Cleveland se acerque en el marcador). Tienen que tener variantes y no recaer tanto en el juego externo y en el tiro desde detrás del arco. Probablemente yo le daría más minutos a JaVale McGee, quien está teniendo una muy buena serie a pesar del poco tiempo de juego, ya que desgasta bastante a sus marcadores en la ofensiva (es un jugador muy atlético y su capacidad en el alley oop lo hace complicado de marcar, aunque sea casi lo único que hace en ataque).
  2. Limitar las protestas sin sentido
    En los partidos anteriores, ante algunos cobros en contra, a Draymond Green se lo vio protestar de manera demasiado aireada y reiterativa ante los árbitros. La verdad que ponerse a acumular faltas técnicas en partidos donde ganaste por 22 y 19 puntos es una pavada enorme, sobretodo si la serie se llega a extender y esas técnicas pueden acarrear suspensión, que encima con el archivo de Green podría ser suculenta.
  3. Limitar las pérdidas de pelota
    Si bien es lógico que las 4 perdidas del primer partido son totalmente anormales, las 20 del segundo partido también los son, sobretodo para un equipo que en los playoffs venía promediando 13,75 por juego antes de la final. En este apartado, la principal razón de las perdidas en muchos casos fue un mal pase (10, para ser exactos), principalmente por parte de Curry, quien finalizó con 8 perdidas, 5 de ellas por pases incorrectos.
  4. Continuar la rotación defensiva sobre LeBron James
    El morocho que usa la camiseta Nº 23 en los Cleveland Cavaliers es el mejor jugador del mundo, y probablemente uno de los más completos de la historia (o EL más completo). Por lo que la decisión de Steve Kerr Mike Brown de rotar la persona que se encargue defensivamente de él entre tres jugadores, para que ninguno de los tres tenga que absorber el temita de estar tratando de frenar a un búfalo en celo durante 40 minutos de juego, sea de las mejores que podrían tener.
  5. Un mayor aporte de Klay Thompson y Draymond Green en ofensiva.
    Si bien es verdad que estos dos jugadores han estado aportando mucho en defensa, su ausencia en ataque pudo ser disimulada gracias a los dos tremendos partidos que tuvieron Durant y Curry. Pero los partidos conseguidos por ellos dos no están dentro de los límites de la lógica, en algún momento van a bajar un poco su rendimiento ofensivo y ahí es donde es necesario que los dos jugadores anteriormente mencionados aparezcan en la fiesta grande para sumar. Para ser más claros, ambos jugadores deben estar en el nivel de juego de ambos del segundo partido (donde mejoraron ambos, sobretodo Klay) y mucho (MUCHO) mas lejos del nivel del primero.