Toronto Raptors (1) vs Washington Wizards (8)

por David Fernandez Vinitzky

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Raptors

Técnico: Dwane Casey

Formación: Kyle Lowry, DeMar DeRozan, OG Anunoby, Serge Ibaka, Jonas Valanciunas. Sexto Hombre: Fred VanVleet.

Wizards

Técnico: Scott Brooks

Formación: John Wall, Bradley Beal, Otto Porter, Markieff Morris, Marcin Gortat. Sexto hombre: Kelly Oubre.

Casi nunca en la historia de la NBA un emparejamiento entre un primero y un octavo ha sido catalogado, antes de ocurrir, como parejo. Una vez en la cancha las cosas pueden variar, pero pareciera imposible que un equipo con 16 victorias más que su rival no pueda ser catalogado como claro favorito. Sin embargo así es. Los Wizards han tenido una pésima campaña, que incluyó la ausencia de su jugador franquicia, John Wall, por exáctamente la mitad de los partidos del curso. Toronto, por su parte, se constituyó en el claro dueño del Este con solidez y eficacia. Pero no todo es lo que parece.

 

Hay varios indicios que nos hacen sospechar de una potencial debilidad por parte de los canadienses en vistas a playoffs. DeMar DeRozan, su mejor jugador, no solamente es un mal tirador de larga distancia, sino que no suele tomar directamente esos tiros. Durante esta temporada ha conseguido elevar ambos números suyos (31% en 3.6 intentos de triples por juego, ante 28% y 1.4 el resto de su carrrera). Pero así y todo no ha conseguido constituirse en una amenaza en ese apartado. Esto significa dos problemas. Primero, que los defensores saben que pueden permitirle tirar desde detrás de la línea de tres puntos, concentrándose en evitar las penetraciones y los tiros de media distancia (especialidad de la casa). Y segundo, que al no estirar la defensa rival, obligando a los marcadores a alejarse del aro, dificulta el juego y la generación de espacios para sus compañeros. Por otro lado, DeRozan es un defensor particularmente deficiente, y aunque ha pulido increíblemente su juego ofensivo, todavía no está claro que pueda ser la primera opción en ataque de un equipo candidato.

Luego está el reparto. Kyle Lowry ha dado finalmente un paso atrás en cuanto a número, aunque no necesariamente en rendimiento. Sigue siendo un buen tirador de larga distancia, un fiable defensor, y cada vez que pisa la cancha sus compañeros juegan mejor. Sin embargo lleva ya varios años haciendo agua en postemporada, y a esta altura es difícil pensar que no vaya a ser así en 2018.

A esto se suma que Toronto es un equipo cuya principal fortaleza a lo largo de esta campaña ha sido la profundidad de su plantel. Puede resultar curioso, pero esto es algo que no es necesariamente positivo en playoffs. En postemporada, donde los jugadores pueden descansar más entre partidos, podés aprovechar y poner a tus estrellas hasta 40 minutos por juego sin tanto problema. De esta manera, la calidad de tu banco de suplentes es menos importante. Que Siakam, CJ Miles, Poeltl, o el joven maravilla Fred VanVleet sean expertos en destruir segundas unidades rivales, tiene mucho menos valor en mayo que en enero. En otras palabras: no importa cuánto dures en la cama, si a fin de cuentas solo tenés plata para un turno de media hora en el telo.

Washington, en tanto, viene colmado de talento. John Wall es uno de los bases más eléctricos de la liga, a pesar de que por su lesión pareciera que todos se hayan olvidado. Pocos tipos son tan letales en los contragolpes, propios (asistiendo y rematando) como rivales (es tal vez el mejor base de la historia metiendo tapones desde atrás a la carrera).

Que sus dos jovencísimos partenaires, Bradley Beal y Otto Porter se hayan desarrollado de la forma en que lo hicieron, es otro punto más a favor de los capitalinos. Beal por momentos parece ser el clon de un joven Ray Allen, mientras que Porter, aunque no es una estrella, ha sabido ocupar todos los lugares que se le abrieron, defendiendo varias posiciones y atacando desde larga distancia de forma particularmente efectiva.

Desde el banco emerge otro jugador con mucho futuro como Kelly Oubre. Este hiperatético alero es una peste en defensa y ha conseguido desarrollar su tiro lo suficiente como para no tener que ser absolutamente ignorado en ataque. Se suman Markieff Morris, un jugador cuyo talento es inversamente proporcional a su coeficiente intelectual, y Marcin Gortat, el dueño de algunas de las más deliciosas cortinas que vayas a ver en una cancha de básquet.

Y aquí está el gran dilema: Los mejores jugadores de Washington parecieran ser mejores que los de los Raptors. Pero Toronto tiene un equipo mucho más completo, mientras que los de DC casi no tienen banco de suplentes. Los técnicos no ayudan para el análisis: Casey ha logrado adaptar el esquema ofensivo de los canadienses a un sistema moderno, pero no tiene un historial muy positivo en postemporada, mientras que Scott Brooks es más loado por su capacidad para desarrollar jugadores que para ajustar entre partidos.

El Pronóstico de NINN: Si tienen plata, juéguenla a Washington porque debe pagar un poco mejor. Así y todo, pasan los Raptors en siete juegos.

 

Boston Celtics (2) vs Milwaukee Bucks (7)

por David Fernandez Vinitzky

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Celtics

Técnico: El Presidente Brad Stevens

Formación: Terry Rozier, Jaylen Brown, Jayson Tatum, Al Horford, Aaron Baynes. Sexto hombre: Marcus Morris.

Bucks

Técnico: Una inerte barra de carbón

Formación: Eric Bledsoe, Tony Snell, Khris Middleton, Giannis Antetoukounmpo, John Henson. Sexto Hombre: Malcolm Brogdon.

 

Otro duelo en el que no todo es lo que parece, y las posiciones finales en la tabla no significan absolutamente nada.

Lo de Boston esta campaña, al salir segundos en su Conferencia, fue poco menos que milagroso. Los de Massachussetts perdieron a uno de sus mejores jugadores para todo el año en el primer partido del curso (Gordon Hayward), y sufrieron diversas lesiones en distintos jugadores a lo largo de toda la campaña, incluyendo al principal anotador Kyrie Irving (fuera por una infección en la rodilla), el jugador de culto Marcus Smart (tendon de uno de sus dedos) y el pivot suplente Daniel Theis (rodilla), quienes no jugarán en esta primera ronda. Llegar a la postemporada sin tus dos mejores jugadores y sin dos suplentes importantes es un tema complicado. Tratar de pasar de ronda lo es aún más. Pero ahí es donde entra la verdadera figura de los Celtics.

Luego de 7 años, por primera vez estoy dispuesto a declarar que hay un técnico que es mejor, partido a partido, que Rick Carlisle, y hablo, obviamente de Brad Stevens. Hay coaches que han demostrado ser superiores en otros apartados: nadie ha instaurado una cultura en una franquicia como Pop; ninguno maneja egos como Steve Kerr; nadie vio tantas veces “Para o Mi Mamá Dispara” como Jeff Hornacek. Pero juego a juego, armando jugada a jugada, ajustando tácticamente y preparándose para un rival concreto, estoy listo para arriesgar que Stevens no tiene par. Sus jugadas a la salida de los timeouts son materia de sueños húmedos para otros entrenadores; no tiene problema en hacer jugar a tipos que parecen generados automáticamente por el NBA 2k, o que podrían ser tranquilamente extras de The Wire; todos los que llegan a Boston juegan inmediatamente mejor, y los que se van, caen en su nivel enseguida; y ha transformado a los Celtics en la mejor defensa de la liga, jugando con un rookie, un sophomore, y Kyrie Irvin como titulares. Eso es tal vez lo más notable.

Pero, pero, Milwaukee tiene una carta: Giannis Antetokounmpo. The Greek Freak no solamente va a ser el mejor jugador de la serie. Va a ser tan superior al segundo mejor jugador en cancha (Al Horford) que es tan injusto como cuando te toca jugar online a la Play contra un coreano de 14 años. Y a diferencia de ese escenario, Horford no puede insultar a la mamá de Giannis, apagar todo y ponerse a buscar videos de Isabella Taylor en xvideos por la frustraciPONERSE A HACER OTRA COSA. 

Giannis es un kaiju, es King Kong después de probar café por primera vez, es el mejor error de Dios, es Slenderman con la capacidad atlética de un personaje del NBA Jam, es el resultado a la pregunta que todos nos hicimos alguna vez: “Qué pasa si le enseño a una jirafa a jugar al básquet?”. The Greek Freak viene de promediar 26.9 puntos, 10 rebotes y 4.8 asistencias por partido, jugando de base, alero y pivot, defendiendo lejos y cerca del aro, y creciendo a pasos agigantados (en materia de juego, si sigue creciendo en estatura creo directamente que habría que catalogarlo como amenaza para la humanidad y conseguir que Tony Stark y Reed Richards lo suban a un cohete que lo envíe al espacio para que se dedique a participar en peleas de gladiadores en un planeta alienígena).

Y para colmo, Giannis está acompañado. Bledsoe y Brogdon son excelentes defensores desde el puesto de base, y ambos son suficientemente fuertes y largos como para aportar versatilidad en la marca; el primero, además puede atacar al aro, mientras que el segundo es un buen tirador de larga distancia. Khris Middleton es un excelente defensor en los puestos de dos, tres y cuatro, y en ataque suma un interesante juego en el poste y un excelente tiro de tres puntos; Tony Snell es un 3&D prototípico; Jabari Parker es un muy interesante anotador saliendo del banco; y John Henson es capaz de ir al baño solo como un nene grande.

En definitiva, todo se resume en una pregunta: Qué es más importante? Un técnico de elite o una estrella? Los Bucks despidieron a Jason Kidd, promediando la temporada, y hoy están dirigidos por John Reubusch, lo cual no parece algo extraño, excepto que acabo de inventar ese nombre y en realidad el técnico es Joe Prunty, y si, es tan malo como suena. El duelo final: Brad Stevens vs Giannis Antetokounmpo.

El Pronóstico de NINN: The Greek Freak es demasiado para los Celtics. Pasan los Bucks en seis juegos.

 

Philadelphia 76ers (3) vs Miami HEAT (6)

por Italo Severini
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Philly

Técnico: Brett Brown

Formación: Ben Simmons, JJ Redick, Robert Covington, Dario Saric, Joel Embiid. Sexto hombre: Marco Belinelli.

HEAT

Técnico: Eric Spoelstra

Formación titular: Goran Dragic, Tyler Johnson, Josh Richardson, James Johnson, Hassan Whiteside. Sexto hombre: Kelly Olynyk.

Como bien saben las primeras rondas de los playoffs de la NBA desde hace una década se juegan al mejor de 7 partidos, con ventaja de localía para el equipo que tuvo mejor récord en la temporada regular.

Los 76ers tuvieron una temporada casi soñada luego de 5 años seguidos de reconstrucción (The Process) siendo este el primer año que tienen un record positivo, terminando tercero en su conferencia.

La base de tremenda campaña es su quinteto titular: Simmons, Reddick, Covington, Saric y Embiid. Cuando ellos jugaron juntos este año le sacaron 268 puntos de diferencia a sus rivales en exactamente 600 minutos. Una bestialidad. En postemporada los equipos suelen maximizar el tiempo de sus mejores jugadores en cancha lo que le brindaría una ventaja a los de la ciudad de Rocky Balboa.

Sin embargo, las adiciones de último momento (Marco Belinelli y Ersan Ilyasova desde la agencia libre tras ser cortados por los Hawks y Markelle Fultz tras recuperarse de su emmm, digamos lesión) hacen al banco de los 76ers un poquito más confiable.

Su punto fuerte es definitivamente la defensa. Tienen jugadores muy altos para todas sus posiciones. Claro, por algo juegan al basket(?). Más allá del mal chiste, el quinteto titular mide en promedio 2.06, siendo todos atléticos y con brazos muy largos. Esto le permite a Brett Brown (uno de los candidatos para coach del año) diseñar un sistema muy agresivo que le permite cambiar marcas de forma muy efectiva, atacar a los jugadores que llevan la pelota y provocar pérdidas que le permitan jugar contraataques.

El punto débil es la ofensiva estacionada. Cuando no pueden correr se suelen estancar en la media cancha, provocando cierto estancamiento. Ben Simmons es un base en el cuerpo de un alero supergigante, pero tiene el tiro exterior de, digamos, Martin Leiva o mi tía Pepa. Con defensas congestionadas en la pintura, se le complica. Eso hace que deban recurrir a Joel Embiid para que el gigante camerunés enfrente a dobles y triples defensas, no siempre con éxito.

El Miami HEAT es un buen equipo de basket. Tiene buenos jugadores, un gran coach, el tercer o cuarto mejor escolta de todos los tiempos jugando sus últimos cartuchos entrando desde el banco de suplentes y una cadencia para jugar que les permite explotar muy bien las deficiencias de cada uno de los rivales que le pongan enfrente. Una defensa muy buena, de élite. Es un equipo inteligente.

El HEAT terminó el año muy bien. Spoelstra (técnico dos veces campeón de la NBA) le encontró la vuelta a como cerrar los partidos parejos poniendo al CANADIAN DIRK Kelly Olynyk como pivote y a Wade como alero. Ambos jugadores tienen gran habilidad como pasadores y un IQ basketbolístico altísimo. Juntos con el sólido base esloveno Goran Dragic, el escolta-alero emergente Josh Richardson y el temible James Johnson son un gran quinteto que cierra los partidos de manera muy eficiente.

Hablamos de Wade y de Olynyk, pero el resto del banco también es muy bueno. Tienen excelentes especialistas. Wayne Ellington es uno de los mejores tripleros de la liga y Justise Winslow es un alero con brazos larguísimos y excelente capacidad atlética lo que lo convierte en un defensor de élite. Ambas habilidades son claves en la NBA actual.

La diferencia entre ambos equipos que juegan bien al basket, tienen grandes e inteligentes técnicos, especialistas en los dos lados de la cancha y poco que perder y mucho para ganar en estos playoffs es la diferencia de talento. Que es mucha.

Pronóstico NINN: Sixers en 5.

Cleveland Cavaliers (4) vs Indiana Pacers (5)

por Italo Severini

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Cavs

Técnico: Lebron James Tyronn Lue

Formación: George Hill, Rodney Hood, Jeff Green, LeBron James, Kevin Love. Sexto hombre: JR Smith.

Indy

Técnico: Nate McMillan

Formación: Darren Collison, Victor Oladipo, Bojan Bogdanovic, Thad Young, Myles Turner. Sexto hombre: Domantas Sabonis.

Qué temporada extraña esta de los Cleveland Cavaliers. Lebron James justo a mediados de diciembre vio este capítulo de los Simpsons:

El mejor jugador del mundo no le gustaban sus compañeros. Realmente le daba paja compartir cancha con Isaiah Thomas, con Jae Crowder y el resto de los jugadores que eran malos y no eran representados por Rich Paul. ¿Qué hizo? Empezó a jugar como el culo. No defendía a nadie, pasaba la pelota en vez de tirar, no buscaba los rebotes, no cortaba al aro. Nada. Hasta el trade deadline en el 2018 firmaban un record de 9-13. Por lo que el GM Koby Altman tuvo que agitar el avispero. Trajo jugadores de rol afines al estilo de Lebron como el base veterano Geroge Hill, anotadores como Rodney Hood y Jordan Clarkson y el interno atlético Larry Nance Jr.

Desde ahí la campaña de Cleveland cambió. ¿Por los jugadores? No, porque Lebron jugó en modo DIOS. 30 puntos, 10 rebotes, 10 asistencias con 62.1 de True Shooting. En pija. Obviamente con el crack jugando en ese nivel, el de los Cavs subió de forma considerable.

Igualmente lo de los Cavs como equipo no mejoró mucho. En defensa son un desastre (la segunda peor de la liga, solo superada por la de Phoenix Suns). Así que todo pasa por lo que haga Lebron.

Los Indiana Pacers son un equipo que amamos todos. Después que en el verano se fuera Paul George, se decía que Indy iba a estar en el fondo de la conferencia del este junto a los horribles Atlanta, Nets y Magic. Nada de eso pasó. Un renovado Victor Oladipo en modo REVENGE TOUR se cargó el equipo a sus espaldas en todos los aspectos: marcando al mejor atacante perimetral rival y tirando de todos lados en ataque.

El resto de los titulares cumple. Young como stretch four es muy competente. Bojan solamente sabe tirar, pero ¡como tira! Collison es un base de mil batallas y sólido armador de juego. Lo único malo es que se esperaba que Turner se convierta en uno de los grandes líderes del equipo y no ha pasado este año, debido a lesiones e inconsistencias del pivote.

Su banca produce un montón. Lance Stephenson, Domantas Sabonis, Cory Joseph y Trevor Booker son una máquina de energía y huevos. El base ex SAS y Toronto puede producir ofensiva instantánea. Lance es lo más de lo más en su casa en Indiana. Y el hijo del mítico Arvydas es uno de los mejores suplentes de la liga.

Es un equipo bueno Indiana. Pero nada más que eso. Enfrente está el mejor jugador del mundo y para quien escribe el segundo mejor de la historia.

Pronóstico NINN:

Cleveland en 5