Texto hecho en conjunto con Marcos J. Schieda

La historia deportiva de Islandia no es de lo más fructifera. Es más, se podría decir todo lo contrario. Si bien es frecuente que los paises con poca población (Islandia tiene tan solo 332.529 habitantes según un estimado al 1º de enero de 2016) presenten dificultades para conformar equipos competitivos y exitosos en el plano deportivo. En los Juegos Olímpicos, solo por poner un ejemplo muy abarcativo, consiguió medallas en solamente cuatro ocasiones, nunca obteniendo más de una en la misma edición. Vilhjálmur Einarsson se alzó con la Medalla de Plata en Triple Salto Masculino en Melbourne 1956, Bjarni Friðriksson se quedó con la Medalla de Bronce en Judo en Los Angeles 1984, Vala Flosadóttir obtuvo la Medalla de Bronce en Salto con Garrocha en Sydney 2000 y por último, el seleccionado de Handball (probablemente el principal deporte del país) consiguió la Medalla de Plata en Beijing 2008. Otra competición que tiene mucha aceptación en la pequeña isla, es la de “World’s Strongest Man”, competencia en la cual fueron potencia en las decadas de 1980 y 1990, obteniendo ocho títulos en total y siendo el segundo país con cantidad de títulos y medallas totales detrás de Estados Unidos.

Pasando ahora a lo que nos interesa en este post, el fútbol, hace 20 o 15 años atrás (y podrían ser 10 tranquilamente), ser sorteado en un grupo clasificatorio para una Eurocopa o un Mundial junto a Islandia, significaba la obtención bastante sencilla de los seis puntos. Esto se debía al escaso pool de talento del cual se podían conseguir jugadores (debido a la mínima población), y que además, el frio imposibilita durante casi medio año la disputa del deporte.

El primer “gran” jugador salido de la isla y por casi prácticamente única referencia futbolistico de allí, es Eiður Guðjohnsen (quien es parte del plantel que inspiró este post). Con tan solo 16 años fue adquirido, sorpresivamente, por el PSV holandés; y estando en dicho conjunto, fue llamado a formar parte de la selección mayor de su país, compartiendo plantel con su padre, Arnór, de 37 años. El 24 de abril de 1996 fue el único partido en la historia del fútbol de selecciones donde un padre y un hijo formaran parte, el tema es que no lo hicieron juntos, ya que Eiður ingresó por Arnór. Esto se debió a una orden expresa del presidente de la federación, Eggert Magnússon, que le expresó al entrenador que no los ponga juntos en la cancha, ya que eso debía ocurrir en territorio nacional (dicho partido se jugó en Tallinn, capital de Estonia). Finalmente nunca pudieron jugar juntos en la selección, ya que un mes después del partido mencionado, Eiður sufrió una importante fractura en su pierna, la cual fue lo suficientemente grave como para que PSV le rescinda el contrato bajo el supuesto que nunca se iba a recuperar lo suficiente para jugar de manera profesional. Luego de una larga rehabilitación, pudo regresar a practicar fútbol, pero su padre ya se había retirado. Posteriormente, Eiður alcanzó un nivel deportivo suficiente como para integrar planteles de renombre en el Chelsea como en Barcelona, siendo además jugador del Monaco francés. En su carrera logró acumular varios títulos, tanto en ligas locales como continentales (acumula dos Premier League, una FA Cup, una Liga Española, una Champions League y una Copa de Rey, entre otros).

Volviendo al fútbol de la isla, en el 2010 el seleccionado masculino se encontraba fuera del top 100 del ranking FIFA (antes del comienzo de la Eurocopa se encontraba en el puesto 34 y probablemente luego de la misma suba algún que otro peldaño). Semejante mejora para un seleccionado sin historia y para un país con solo 330 mil habitantes y un clima hostil que no permite el desarrollo normal del deporte en casi la mitad del año es casi un milagro. Viéndolo desde otro ángulo, Islandia es, del top 50 del ranking, en que tiene más puntos del ranking FIFA por habitante. Se convirtió en el país con menor población en clasificar a una Euro, y van en búsqueda del récord que ostenta Trinidad y Tobago, que con alrededor de 1.300.000 habitantes es la Selección con menor cantidad de habitantes en acceder a un Mundial de Fútbol (es decir, superando a los isleños por un considerable millón de personas). Desde ya que los milagros no existen y esto fue logrado en base a mucha capacitación y mucho trabajo.

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¿Como no vas a bancar a un equipo donde ese barbeta es el capitan?

Asimismo, estas desventajas climáticas y de profesionalismo han colocado históricamente al fútbol de Islandia por debajo de los demás países nórdicos. Sin embargo, el presente les sonríe gracias a su esfuerzo, progreso y su clasificación a un torneo oficial de FIFA. Algo que Finlandia, pese a sus más de 5 millones de habitantes y haber contado entre sus filas con una estrella como Jari Litmanen, jamás pudo hacer. La actualidad noruega dista mucho que desear, no habiendo clasificado a una competencia desde la Euro 2000 y sin una generación que se asemeje a lo que supo tener durante la década de los 90.

Entretanto, las potencias de la zona (Dinamarca y Suecia) atraviesan momentos de transición y estancamiento. Los daneses, originalmente asemejados a una pequeña versión de Holanda en estilo y posicionamiento táctico, desde 2004 a la fecha solo han clasificado a Sudáfrica 2010 y a Polonia-Ucrania 2012, quedando eliminados en fase de grupos en ambas oportunidades. Suecia mantiene un impoluto récord de clasificación a las últimas 5 Euros de manera consecutiva, pero sólo obtuvo 3 victorias en 16 encuentros (Islandia ya obtuvo 2 en la última edición), pasando la fase inicial en una oportunidad. Ello se contrapone con su ausencia en Campeonatos del Mundo, que ya acumula 10 años.

De hecho, en el sorteo de los grupos para la Clasificación a la Euro Francia 2015, Islandia formaba parte del copon 5. El resto de los paises nórdicos estaban en copones de mejor clasificación (Dinamarca y Suecia en el 2, Noruega en el 3 y Finlandia en el 4). A pesar de esto, Islandia fue de los 5 el que se clasificó en mejor colocación, ya que Suecia (el único otro equipo nórdico en clasificar al torneo), lo hizo luego de ganar el repechaje.

Todas las ligas nórdicas son mucho más fuertes que las liga islandesa, incluso sus equipos tienen chance de participar de manera mas o menos regular de una etapa de Grupos en Champions League o Europa League, cosa que nunca un equipo islandés ha logrado. De hecho, de los 23 jugadores que integran el seleccionado islandés, 10 de ellos lo hacen en el resto de dichas ligas (4 en Suecia, 3 en Dinamarca y 3 en Noruega). pero incluso con esta adversidad el fútbol islandés ha podido crecer. Un detalle para tener en cuenta de la decadencia del fútbol noruego, el Rosenborg, el gran equipo de dicha liga, jugó la Champions League en 20 oportunidades, e incluso con un racha de ocho participaciones en fila desde 1995 hasta 2003 y once participaciones sobre 13 posibles desde 1995 hasta 2008, pero desde ahí hasta la fecha no volvió a competir (ni ningún otro equipo noruego).

La Asociación de Fútbol de Islandia (o la Knattspyrnusamband Íslands en islandés, KSI) tomó una iniciativa a mediados de le década del 90. La creación de una serie de escuelas (llamadas “Football Houses”), inaugurando la primera a inicios de la década del 2000, y hasta la fecha ya han sido inauguradas 15 en toda la isla (algunas son con cancha completa y otras son media cancha). La particularidad de estas “Football Houses” es que son canchas techadas, permitiendo en entrenamiento y la competencia en todo el año. Además, se construyeron unas 20 canchas de fútbol de pasto artificial (por cuestiones de clima), las cuales son públicas. Al mismo tiempo, en todas las escuelas del país tienen fútbol en algún momento de la escolarización como disciplina deportiva, tanto hombres como mujeres.

Por otra parte, la KSI invirtió fuertemente en la capacitación de entrenadores del deporte. Con un convenio con UEFA, impartió cursos de entrenadores para licencias tipo “A” y “B” de dicha institución, y tomaron como iniciativa no generar ingresos con esos cursos para que la gente no desista de tomarlos por cuestiones monetarias. Por ello, a enero de este año, en la isla hay alrededor de 180 entrenadores con licencia “A” y unos 600 con licencia “B” (más 13 entrenadores con licencia PRO). Esto hace que aproximadamente 1 de cada 500 islandeses sea un entrenador con licencia UEFA. (Para tomar como referencia, en Inglaterra la proporción es 1 de cada 10.000). En las escuelas de fútbol de los clubes del país, hay entrenadores con licencia UEFA entrenando a chicos de cualquier edad. Esto significa que chicos de 7 u 8 años comiencen su experiencia en el deporte con entrenadores con licencia continental, con varios cursos y aprendizajes que son extremadamente importantes para el desarrollo de los jugadores. También, a contrario de algo que es común en varios lugares del mundo, los entrenadores se dedican con exclusividad casi única a un equipo o como mucho a dos. Esto trae aparejado una dedicación con el grupo que es extraña en estos lares. Para colmo, todos los entrenadores con licencias tienen un puesto para desempeñarse de eso con remuneración (aunque en muchos casos no como trabajo a tiempo completo). Un ejemplo claro de esto último es el de Heimir Hallgrímsson, (desde 2011 hasta 2013 asistente de la selección; desde 2013 hasta la Euro 2016 parte de la dupla técnica junto al sueco Lars Lagerbäck y a partir de ahora quedará como único entrenador). Hasta llegar a formar parte del cuerpo técnico del seleccionado, Hallgrímsson se desempeñaba como dentista (y de hecho, sigue haciendo trabajos como dentista, aunque solo de forma ocasional cuando no está con el seleccionado).

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Gylfi Sigurðsson, la magia del equipo.

Todo este desempeño y trabajo, en el largo plazo, trajo sus frutos. Si, el trabajo comenzó a mediados de la década del 90 con la planificación, la ejecución del plan comenzó un par de años luego, y en el año 2013 llegó a disputar el repechaje contra Croacia por la clasificación al Mundial Brasil 2014. Allí cayó derrotada, empatando sin goles en el partido de ida en Reykjavík y 2-0 como visitante. Pero en la siguiente clasificación demostraron su enorme mejoría y fueron la sorpresa en un grupo complicado, ganando los dos partidos ante Holanda, y los juegos como local ante Turquía y República Checa. Terminó segunda en la zona grupo, obteniendo la clasificación directa a la Eurocopa, su primer torneo importante.

Ahora. ¿Qué pasa con la liga islandesa? ¿Es fuerte? ¿Es económicamente viable? ¿Se llenan los estadios? La respuesta para estas preguntas es la misma: NO. Con los conflictos climáticos, la liga de dicho país se compacta entre los meses de Mayo y los primeros días de Octubre (solo 5 meses de competencia). Tener una competencia donde los jugadores están más tiempo sin actividad que compitiendo es, lógicamente, muy complicada en el tema financiero. Sobre todo si esta se desarrolla en un país pequeño y con poca afluencia de público a los estadios. Esto hace que el dinero que ingresa a los clubes por publicidad o venta de entradas sea poca, y por lógica, la enorme mayoría de los jugadores de la Úrvalsdeild (la Primera División) tengan un trabajo aparte de ser jugador. Por ejemplo, el arquero del seleccionado Hannes Halldórsson, mientras atajaba en el KR, trabajaba como director de cine, siendo el encargado del video de la participación islandesa en el Eurovision 2012 (!). Esto resulta en que muchos jugadores islandeses terminen yéndose de la isla a otros equipos de Europa continental a temprana edad, principalmente porque su contratación es muy barata. De hecho, es el caso de Gylfi Sigurðsson y Aron Gunnarsson, quienes fueron incorporados por Reading (Inglaterra, a los 16) y AZ Alkmaar (Holanda, a los 17); jugadores que formaron parte del plantel de la Euro Francia 2016.

Con la Euro Francia 2016 ya en el pasado, la KSI ya tiene muy en claro que es lo que va a hacer con el ingreso de dinero que le propició el gran desempeño de su seleccionado. Se destinará casi íntegramente a seguir creando “Football Houses”, a seguir capacitando entrenadores y seguir construyendo este sistema de enseñanza deportiva que transformó el fútbol de Islandia en un seleccionado “regala puntos” a un seleccionado que alcanzó los Cuartos de Final del torneo continental, que dejó en el camino a Inglaterra en el mano a mano y que sus jugadores de a poco comienzan a ser figuras del deporte a nivel mundial. Porque todo lo conseguido se hizo con planeamiento, trabajo y dedicación, con todo lo que eso significa. Sin dudas, Islandia en el corto plazo va a seguir mejorando día a día, y verlo participar en los torneos continentales, o incluso en un mundial, dejará de ser sorpresa.