Se disputó en el microestadio del Club Lanús el Final Four de la segunda edición de la Liga de Desarrollo de la LNB, competición que agrupa a los 20 equipos de la Liga Nacional con planteles Sub 23 y a la que algunos le dan más pelota que otros. Bahía Basket, el gran impulsor de todo esto, volvió a consagrarse campeón venciendo nuevamente al granate como en la final de 2015 y con un plantel similar. Al proyecto de Pepe Sánchez le faltaron Juan Pablo Vaulet y Gaston Whelan, ya titulares en LNB, Ayán Carvalho que se fue a Temple en la NCAA y Rodrigo Gerhardt que emigró en enero a un club de la cuarta división de España. El equipo local presentó cambios en su plantel respecto al de 2015, pero sus dos ases durante la temporada volvieron a ser Facundo Gago e Iván Gramajo.


En las semifinales del martes, el conjunto bahiense se impuso sobre Instituto de Córdoba por 89-82 en un partido que fue más atractivo de lo esperado y tuvo poco que envidiarle al nivel de juego de un partido de mayores, aunque si con muchas pérdidas por decisiones mal tomadas, lógico. En toda una declaración de principios, Bahía Basket mantuvo en la rotación a jugadores como Máximo Fjellerup (16 puntos, 3 robos y 7 rebotes en 27 minutos), Facundo Corvalán (jugó medio partido y no tuvo una gran noche), Santiago Vaulet (goleador del encuentro con 21 tantos desde el banco en apenas 13 minutos), Ariel Ramos (16 puntos y 12 recobres) y Martín Fernández (otro que no anduvo derecho, 1/7 en triples), conformantes de la segunda unidad del equipo de LNB que el viernes comienza sus andanzas en playoffs. Vaulet, hermano menor de Juan Pablo, se retiró en el tercer parcial con un fuerte dolor al caer mal y golpear con un cartel tras un intento de volcada.

En cuanto al lado de la Gloria, que mantuvo el partido parejo hasta el inicio del último cuarto y llegó a estar liderando el marcador en el tercero, hubo claramente dos jugadores destacados. El base Nicolás Zurchsmitten, que se hizo cargo de todas las pelotas y anotó 20 puntos siendo la única carta de gol hasta su salida por cinco faltas, y el reemplazante Facundo Dellavalle, que entraba como un revulsivo desde el banco y convirtió 19. Sorprendió el pésimo partido del capitán de Instituto Lucas González, alero de 22 años que es el jugador más experimentado de la categoría y a pesar de un buen trabajo defensivo no pegó una en ataque, quedando lejos de su promedio de 16 puntos y 10 rebotes por partido. En los rebotes fue precisamente donde marcó diferencias Bahía, ganando el duelo por 49-34 y tomando casi la mitad de las pelotas que rebotaban en el aro defendido por los cordobeses.

Highlights del partido:


 

La segunda semifinal fue festejo local, con el 93-87 de Lanús a Sionista, resultado algo mentiroso ya que Lanús ostentó una diferencia favorable de 26 puntos en la mitad de los últimos 10 minutos y su triunfo nunca estuvo en riesgo, solo se emparejo el score porque guardó a los titulares cuando se aventajaba por 31 a falta de dos minutos para el cierre del tercer parcial.

Por el lado de Lanús, el tucumano Gramajo, otro con un poquitito de experiencia en LNB, sacó la chapa de crack que tiene en juveniles y anotó 23 puntos con 4/11 en triples y un poco más de madurez que la que mostraba hace un tiempo. Los bases Facundo Gago, que fue el armador titular de la primera en el cierre de la temporada pasada, y Tomás Spano, quien mañana 5 de mayo cumple sus 18 años, acompañaron al Tucu anotando 16 puntos cada uno. Del equipo de Paraná que nuevamente quedo en las puertas de la final de la LDD, se pueden rescatar los 24 puntos anotados por el escolta Matías Borsatti y la mano de tirador que volvió a mostrar Matías Solanas desde el banco, ambos nacidos en 1997. Ni los veinteañeros del equipo, Carlos Buemo y Alejo Cardoso, ni el único interno definido, Maxi Robledo, hicieron demasiado. Robledo falló muchas veces en la pintura y se comió una linda tapa de Gramajo.

Highlights del partido:


 

La final fue absolutamente un par-ti-da-zo que el equipo de Bahía Blanca ganó por 84-75. Lanús arrancó con una defensa bárbara y sacó doce de ventaja en el inicio, pero un 20-3 de Bahía puso arriba a la visita y desde ahí fue todo palo y palo hasta el final, con jugadas hermosas de los caraduras de ambos bandos. Máximo Fjellerup fue la clara figura, generando los siete puntos con los que Bahía Basket destrabó un partido en el que iban empatados y faltaban dos minutos. El capitán del campeón,  autor de 25 tantos, merecidamente fue consagrado como MVP del Final Four.

Para lograr el título, en una rotación bastante más corta que usó esta vez el DT Mauro Polla esta vez, volvieron a contribuir Santiago Vaulet (14 puntos), Francisco Filippa (11 pts y 9 reb) con un excelente trabajo sucio, Martín Fernández que volvió a estar impreciso con su tiro de tres puntos pero metió el que más valió con el partido empatado en el final, y Fermín Thygesen (11 tantos, 5 pases gol y 4 recobres) que fue alma y vida de su equipo en la remontada inicial metiendo sus primeros tres intentos desde atras de la línea de 6,75 m.

Lanús con mucho menos nombres rutilantes pudo plantar cara hasta el final nuevamente gracias a sus “estrellas”. Gramajo (20 pts, 11 reb y 4 asi) hizo el partido más Gramajo que pudo hacer, jugando como juega él, con jugadas que enamoran y decisiones que son para matarlo pero no le influyen en nada a la próxima que tiene que tomar. Espíritu de playground al 100% y carácter fuerte que veremos en los próximos años si saben pulírselo. El tucumano es el líder cuando le dan la pelota y entonces hace todo él, y Gago el líder cuando se juega ejecutando algo. El petiso anotó también 20 puntos a base de tiros libres y tomó seis rebotes, buena cifra para alguien de su altura. El baterista(?) de la banda fue Alejandro Marinelli, el hombre que acompañó. Sumó 13 puntos, siempre una amenaza con su tiro exterior. Haber jugado los últimos sin los tres que van siempre junto a Gago y Gramajo en el quinteto inicial (Enzo Ávalos, Gianluca Vismara y el mencionado Marinelli) sin duda influyó para el equipo local en el resultado.


 Jugadores a seguir:

Máximo Fjellerup: 

Escolta nacido en Tres Arroyos el 25/11/97. Juega en Bahía Basket. El mejor jugador de su categoría, y posiblemente el mejor proyecto argentino de los 97 a 99 en mi opinión. 13.8 puntos, 5.4 rebotes y 2.9 asistencias por partido en LDD. Debutó en Liga Nacional la temporada pasada, entrando ocasionalmente y hasta teniendo algunos minutos basura en Playoffs, y en esta temporada es pieza fundamental del banco de Bahía Basket, jugando siempre unos 15 minutos por partido y promediando 5.5 pts, 2.4 reb y 0.9 pases gol con 42% en tiros de campo. Su nombre se hizo conocido tras romperla en el Mundial Sub 17 de 2014, donde fue la figura argentina dando casi un año de ventaja con algunos jugadores.

Imágenes de los 23 puntos que le anotó a Obras en LNB:

Todo un talento en ataque. Buen primer paso, anota desde cualquier sector de la cancha. Tiene un gran juego de media distancia, algo que se esta perdiendo en el básquet. No es un especialista en triples pero es peligroso desde el drible. Verlo jugar 1 vs 1 es espectacular, hace lo que quiere con la pelota y en estas categorías le gana siempre al defensor. Grandes carácteristicas físicas que lo ayudan a ser un crack a la hora de definir cerca del aro, con buen tacto para las bandejas y potencia para volcarla. No es un base natural pero puede suplir allí, con un juego más individualista y de descargas tras penetración. En defensa aprueba.

Santiago Vaulet: 

Escolta cordobés de 1,95, nació el 11 de mayo del 98. Juega en Bahía Basket. También puede actuar como base aunque pierde bastante la pelota, o hasta de alero en categorias formativas. Viene de ser el goleador de Argentina Sub 18 en el prestigioso torneo de Manheim, Alemania. 10.3 puntos y 4.5 rebotes en 22 minutos por partido en Liga de Desarrollo. En esta temporada de la LNB hizo su debut, se ganó un lugar fijo en la rotación y promedia 13 minutos por juego, anotando 3.7 puntos. Es seguido por scouts de todo el mundo.

Imágenes de su partido frente a Instituto:

Un dueño de un físico privilegiado y excelente anotador, el mejor jugador argentino de la categoría 98. Un crack a la hora de driblar y penetrar, demostró en este Final Four que esta mejorando bastante el tiro y que al menos ya es peligroso cuando tira en soledad. En defensa hace gala de toda su capacidad física y es durísimo para los atacantes. Define muy bien cerca del aro y tiene buen IQ basquetbolístico.

Iván Gramajo:

Escolta-alero tucumano, de 1,95 y nacido el 2/2/96, por lo que es de la misma categoría que Juan Pablo Vaulet.  Juega en Lanús. Increíblemente tuvo casi nula acción en esta temporada de LNB pero varios partidos de más de diez puntos en la anterior. 17.5 puntos y 5.6 rebotes por juego en LDD. Jugó junto a Fjellerup el último mundial Sub 19.

Imágenes de su partido frente a Sionista:

Muy buen tirador de tres puntos, talentoso a la hora de tener la pelota en las manos, también ataca bien el aro y con su combinación atlética de velocidad y salto llega varias veces solo para la volcada. Asimismo tiene un gran juego desde el pick and roll y es un buen pasador. Su problema esta a la hora de tomar las decisiones, es bastante egoísta y abusa demasiado a la hora de tirar de tres puntos, a veces incómodo. En defensa es bueno, va bien a los rebotes y defiende bien el 1×1, aunque tampoco es que es un especialista.

Otros nombres que llamaron la atención son:

Facundo Dellavalle: Base suplente de Instituto, cordobés de 1,79 nacido el 11/7/98. Mostró buenas armas para subirle el tempo al partido, es muy picante y buen anotador. No estuvo certero con el tiro de tres puntos pero lo intentó y si sumó mucho desde la línea de libres. También hizo un buen trabajo presionando en toda la cancha. 12 puntos y 2 asistencias en 28 minutos por partido en la Liga de Desarrollo. Integró el plantel de LNB en varios partidos pero no debutó.

Fermín Thygesen: Otro más de los mil conductores de Bahía Basket, nacido el 20/1/98 y de 1,81. Jugador de movimientos muy finos, de esos que se ve que es talentoso en apenas un ratito. En la final la rompió toda con el tiro de tres puntos. Es bajo, pero compensa con su velocidad. Todavía no firmo planilla en algún partido de Liga Nacional. Formó parte del equipo campeón de Liga de Desarrollo en 2015 y del plantel de la selección de Buenos Aires campeón del Argentino Sub 17.

Santiago Bruera: Pivot de Instituto, 2,06 de altura y otro clase 98, del 12 de marzo. Un pivot alto y con una gran contextura física, no es el típico palito, de hecho debe pesar mas de 105 kilos. Hasta hace poco tiempo se dedicaba al rugby. También eso tiene su contra, se nota claramente que le faltan fundamentos y el trabajo que hizo en la semifinal fue más de rol. Es ágil para el cuerpo que porta, y en defensa es una muralla en la pintura. En la LDD promedió 6.6 puntos y 3.9 rebotes en 17 minutos. Fue tres veces al banco del equipo profesional, aún no tuvo tiempo de juego en LNB. Esta dentro del grupo de jugadores de la selección nacional juvenil y es una fija para el FIBA Américas Sub 18 de este año.

Alejandro Marinelli: Ala pivot de Lanús, rosarino de 2,03 m nacido el 18/12/96. Un ala pivot que se dedica a jugar afuera, con un tiro de media y larga distancia muy certero. 7 tantos y 5 recobres en 24 minutos por juego en la LDD, en LNB tuvo presencia casi testimonial en tres partidos de este campeonato pero en la 2014/2015 jugó 25 partidos. Jugó en la selección Sub 18. Como Gramajo, su contrato en Lanús termina a fines de la próxima temporada por lo que seguramente haya varios clubes interesados.

Matías Solanas: Escolta-alero de Sionista, paranaense como su club. 1,94, su fecha de nacimiento es 30/12/97. Un shooter puro y duro. A pie firme o en movimiento, desde cualquier distancia. También se destaca en defensa por su inteligencia. Al menos tiene un futuro asegurado como jugador de rol, debería ser al menos el próximo Selem Safar. 12 puntos y 4 rebotes en 22 minutos por partido en LDD. Formó parte del equipo en el partido vs Olímpico de esta temporada de LNB , no jugó. Habitué de las selecciones nacionales formativas, el tirador de esos equipos.

La influencia de los trabajos de reclutamiento se volvió a ver en este Final Four. Bahía Basket campeón con: Máximo Fjellerup y Fermín Thygesen de Argentino Juniors de Tres Arroyos, Facundo Corvalán de Ciclista de Junín (donde ya tenía minutos en LNB la temporada pasada), Santiago Vaulet del Hindú Club cordobés, el mendocino Ariel Ramos que jugaba en Liniers de Bahía Blanca, y Martín Fernández, otro mendocino que llegó desde Andes Talleres de su provincia. En adición, también le dio algunos minutos durante el torneo a Juan Marini, escolta categoría 2000 del club Pacífico de la ciudad.

Lanús cuenta con el mendocino Enzo Ávalos, el rosarino Alejandro Marinelli, Tomás Spano (ex Racing de Chivilcoy) e Iván Gramajo que llegó hace dos años desde Talleres de Tafi Viejo, Tucumán. Sionista de Paraná también aprovecha su cercanía a esa cantera inagotable de jugadores de básquet que es la provincia de Santa Fé para tener a cinco jugadores de allí en su rotación ademas de al misionero Franco Zandomeni; e Instituto prefirió mantener todo dentro de Córdoba aunque tiene la excepción del alero sanjuanino de dos metros Enzo Rupcic.

Además, otros clubes top como Peñarol, Obras Basket y San Lorenzo de Almagro apostaron bastante fuerte al reclutamiento de jugadores top del país como Juani Marcos (2000), Nicolás Franco (99), Joaquín Valinotti (98, jugó muchos minutos importantes en el último clásico con Quilmes) y Lucas Gorosterrazu (98) en el cuadro marplatense; Fernando Zurbriggen (97), Lautaro Berra (98) y Francisco Barbotti (98) en el tachero; y Lautaro López (99), Juan Hierrezuelo (2000) y Lisandro Fernández (98) en los de Boedo. Salvo Franco, Hierrezuelo y Gorosterrazu, todos estos chicos llegados desde instituciones más chicas pudieron debutar en Liga Nacional esta temporada, aunque por su corta edad en algunos casos la tienen díficil en una categoría donde se permite jugar a jugadores Sub 23, que por lo tanto permite usar hasta a los categoría 93 y disputaron partidos un jugador ya mundialista como Matías Bortolín, o jugadores de 21 años asentados en LNB como Zurchsmitten, González y Ramos. En mi opinión es un gran concepto el de la Liga de Desarrollo, pero hay que ir mejorando su formato y sus reglamentaciones, aprendiendo de los errores.

Material audiovisual de la web oficial de la Liga de Desarrollo.