Hace poco más de una semana sucedió algo histórico para el deporte argentino, la primera medalla dorada en el hockey olímpico, obtenida por el equipo masculino que como mayor resultado histórico hasta la llegada de esta camada tenía octavos puestos en Londres 1948, Seúl 1988 y Sydney 2000 además de dos sextos lugares en los Mundiales de Londres 1986 y Kuala Lumpur 2002.

En 2001 la historia comenzó a tener mejor color, con el subcampeonato en el Mundial Junior (para menores de 21 años) de 2001, y en 2005 Argentina obtuvo el título mundial en la misma categoría, dando esto la certeza de que aparecía una camada que prometía mucho en serio (de ese equipo, Lucas Vila, Manuel Brunet, Lucas Rossi, Pedro Ibarra, Juan Saladino, Juan Martín López, Facundo Callioni y Matías Rey conformaron el plantel dorado de Río, ocho de dieciocho). Resultados recientes como el histórico bronce en el Mundial de La Haya 2014 y el quinto puesto en la World League 2014-15 hacían pensar que este equipo podía llegar a las semifinales como se lo había propuesto inicialmente, aunque el título parecía muy lejano con potencias como Holanda, Australia y Alemania en el medio.

Pero desde los amistosos previos a Río 2016, Los Leones agarraron un ritmo y nivel increíbles. Comenzaron la fase de grupos empatando con Holanda luego de estar dos goles abajo en el último cuarto, le ganaron 3-1 a Canadá, tuvieron una derrota algo inesperada frente a India por 1-2 en su único mal partido del torneo en mi opinión, empataron 4-4 con Alemania un partido en el que caían por 1-3 y dieron vuelta a falta de tres minutos pero los alemanes igualaron en la última jugada, vencieron 3-2 a Irlanda en la última fecha con la obligación de ganar para jugar cuartos de final, ahí le ganaron 2-1 a España con un tanto de Juan Gilardi de penal en el último minuto, en semifinales pasearon a Alemania con un contundente 5-2 (tres goles de Gonzalo “Hacha” Peillat, goleador de los Juegos con once goles, uno más que en el Mundial 2014 donde también fue el máximo anotador) y en la final comenzaron perdiendo ante Bélgica, la otra revelación, pero se sobrepusieron y pasaron a estar 3-1 arriba, luego Bélgica descontó con un golazo impresionante de Boccard sobre la chicharra del tercer cuarto y Los Leones mostraron una defensa magnífica en el último parcial, no permitiendo demasiado que los belgas tiren al arco cuando ya habían desplegado toda su artillería en ofensiva y liquidandolo de contragolpe en el último minuto con el gol de Agustín Mazzilli con el arco libre (Bélgica había sacado al arquero) que quedará para siempre en la retina histórica del deporte nacional.

Entrevistamos al atacante Juan Saladino, oriundo de Quilmes, autor del 1-0 en el partido frente a Irlanda y jugador del Quilmes Athletic Club que ahora volverá al hockey de Bélgica donde ya se desempeñó hace unas temporadas, y nos contó varias cosas referidas a este logro histórico.

¿Cuando lograron aquel hito del Mundial Junior 2005, sentías que podía llegar algo así en un futuro?

– Cuando terminamos la etapa junior, el sueño de cada uno era poder jugar en los Juegos Olimpicos. Muchos empezamos a entrenar con la selección mayor luego de esa experiencia, a mi me tocó pero al poco tiempo decidí dejarla porque no era tenido en cuenta por el cuerpo técnico de ese entonces y personalmente sentía que nunca iba a ir a unos Juegos, porque estuve mucho tiempo fuera de la selección. Afortunadamente, luego de unas charlas que tuve con el Chapa Retegui, a quién estoy muy agradecido por haberme tenido en cuenta, este año volví al seleccionado y se me dio estar en este torneo olímpico, que no se si antes soñábamos en ganarlo, sino en jugarlo. Cuando desde afuera veía al equipo en este último tiempo, en torneos como el Mundial 2014, veía un equipo muy competitivo al que me puse como objetivo poder ayudarlo.

¿Siendo que lo observaste desde afuera y ahora lo viviste desde adentro, cuál es el atributo que más resaltás de este equipo?

– Este equipo tiene mucha unión, dentro y fuera de la cancha. Quizá en los años anteriores no me había pasado ver un equipo tan unido, que se lleve tan bien, y que se note tanto esa unión dentro del campo de juego. Yo en el Mundial ya veía un equipo sólido, duro defensivamente, que tenía bien en claro a que jugaba: conseguir córners cortos, defender fuerte y salir de contragolpe, y estando adentro me di cuenta que es así, que es muy difícil hacerle goles a Argentina y que además los delanteros que tiene hoy este equipo están dentro de los mejores del mundo y son muy peligrosos para convertir y más que nada para provocar córners, que teniendo a Gonzalo (Peillat) es un arma importantísima.

Saladino festejando su gol ante Irlanda

Saladino festejando su gol ante Irlanda

En los últimos años hay dos selecciones que subieron mucho su nivel y se enfrentaron en esta última final, ustedes y Bélgica, ¿que análisis haces de ellos?

– Si, vienen un poco desde abajo, pero tienen una camada de jugadores que nosotros ya sabíamos que es muy buena, son jóvenes que llevan tiempo jugando juntos. Yo jugué allá y me tocó enfrentarlos a todos ellos y se conoce el potencial que tienen, encontraron un funcionamiento muy bueno, juegan un estilo muy ofensivo de manejo de bocha, para mí es una mezcla que hicieron de Holanda y Alemania que les salió muy bien. Jugaron bárbaro en Río donde bajaron a dos candidatos como Australia y Holanda, y fueron un gran rival en la final.

¿Este último año estuviste jugando en el hockey local, sentís que así como creció la Selección también creció el torneo metropolitano?

– En lo local es difícil analizar si hubo crecimiento o no, teniendo a los mejores jugadores en el exterior a la Liga quizá le cuesta crecer, y aparte, a mi entender, las decisiones de los dirigentes no fueron las mejores. Tener hoy 16 equipos en Primera A no es lo más conveniente, una fecha jugás contra un rival muy fuerte y a la siguiente contra uno muy débil que debería estar en Primera B o Primera C. Tampoco es lo más conveniente seguir jugando en canchas de arena (las internacionales son de agua), aunque en este momento teniendo en cuenta la realidad del país no es fácil tener canchas de agua, claramente si ahora todos los jugadores nos vamos a Europa para mantener el nivel es porque acá hay un nivel menor. No sé que estarán analizando los dirigentes ahora, pero aprovechar este momento para desarrollar es una gran responsabilidad que tienen con este logro de todo el hockey masculino, como también nosotros como jugadores la de fomentar el deporte para que crezca.

Juan Saladino vistiendo la camiseta de su club amado

Hubo dos momentos claves en el torneo frente al mismo rival. ¿Como fue la sensación luego del partido que Alemania les empata sobre la hora en fase de grupos, y como fue luego de la goleada en la semifinal?

– Yo creo que todos los resultados que se fueron dando ocurrieron por algo, si bien nosotros estábamos tristes luego del 4-4, todo se dio por algo, pensábamos que ese punto no iba a ser tan importante porque los puestos estaban acomodados e íbamos a pelear con Irlanda por el cuarto puesto de la zona pero terminó resultando un punto clave por el empate de India con Canadá en la última fecha, ese empate con Alemania nos sirvió para terminar terceros y cruzarnos con España, que si bien luego resultó un partido complicado en cuartos de final, a priori era el mejor cruce que nosotros podíamos tener, así que terminamos festejando ese empate porque si hubiésemos ganado no nos cruzábamos con España. En cuanto a la semifinal, fue realmente un partido soñado. Si bien en un momento íbamos cinco goles arriba, en ningún momento bajamos el nivel de intensidad. Ellos se encontraron con un equipo que en ningún momento se desconcentró y ahí tapamos su gran fuerte, que es la paciencia para encontrar los momentos justos para atacar, recién faltando siete minutos nos pudieron descontar. Fue un partido soñado en el que salió todo bien y nos dio el mejor incentivo para afrontar la final.