Hace poco, cuando comenzó la temporada de la NBA, hice este analisis de lo que representaba la lesión de Gordon Hayward para Boston Celtics y el probable cambio de objetivo para la presente temporada. Hoy, 20 días después de la publicación de ello, estoy en condiciones de afirmar que el objetivo final de los Celtics puede que no haya cambiado finalmente, puede haber perdido un poco del porcentaje de probabilidad (es lo más probable), pero que las chances de pelear certeramente por el título, siguen ahí.

Para hacer un poco de resumen de como arrancó esta temporada, perdió sus dos primeros partidos de la temporada; ante Cleveland Cavaliers (el día de la mencionada lesión de Hayward, por 99-102) y el siguiente ante Milwaukee Bucks (100-108); pero a partir de ahí comenzó una racha de victorias que hasta el momento sigue vigente, y con algunas cosas que vale la pena destacar. Ese primer triunfo fue ante Philadelphia 76ers (102-92), como visitante, en un partido que le fue adverso a Boston durante todo el desarrollo, pero recién en el último cuarto fue donde pudo pasar al frente en base a una gran defensa y a la jerarquía de sus individualidades. Luego pasaron los New York Knicks (110-89) y la revancha ante los Bucks (96-89), donde el tandem Kyrie Irving y Al Horford funcionó a la perfección (24 puntos y 7 asistencias para el primero, 27 puntos y 9 rebotes para el dominicano), en un partido que pareció ser el punto de inflexión para la temporada.

Luego vinieron victorias tranquilas ante Miami Heat (96-90); San Antonio Spurs (108-94, en un partido donde los Celtics ganaron los cuatro cuartos de manera individual) y Sacramento Kings (113-86). La visita del equipo al Chesapeake Energy Arena, de Oklahoma City, era una nueva prueba de fuego. El partido comenzó totalmente desfavorable para los dirigidos por Brad Stevens, y llegaron al entretiempo abajo por 18 puntos (37-55), pero una ENORME segunda mitad de todo el conjunto en la parte defensiva, reduciendo el poder ofensivo del Thunder a solamente 39 puntos en 24 minutos, con un 33,3% de tiro de campo (15 de 45) y 29,4% de triple (5 de 17). En ataque, nuevamente lo realizado por Irving y Horford fue muy destacable (25 y 6 para el base, 20 y 8 para el interno, que tiró 8 de 10 de campo y 4 de 4 de triple). El siguiente juego fue una clara victoria ante el sorpresivo Orlando Magic por 104-88; para derrotar a la noche siguiente a Atlanta Hawks por 120-117 en un juego que fue mucho más complicado de lo que debería haber sido, pero que la jerarquía de Irving (35 puntos y 7 asistencias), Horford (15 puntos, 10 rebotes y 9 asistencias) y  el rookie Jayson Tatum (21 puntos y 8 rebotes).

CDTZ1Pero ya en el siguiente partido, es donde comienza la prueba de caracter de este equipo, el momento donde todo comienza a cuajar más de lo esperado, capaz, más de lo que el más optimista podía esperar. El miercoles pasado, en la previa al encuentro en el que los Celtics se enfrentaba a Los Angeles Lakers (nada mas y nada menos que el duelo más importante de toda la NBA), Horford fue colocado en la lista de lesionados debido al protocolo de la liga por una conmoción cerebral. Por más que no parezca, su prescencia es algo fundamental en el equipo, debido a que es el mejor jugador en el +/- (con positivo en TODOS los partidos en los que participó, acumulando +99 en lo que va en la temporada) y los números defensivos del equipo con él en cancha cambian drasticamente cuando no está en la duela (La diferencia del Rating defensivo es de casi 16 puntos). Sin importar la ausencia del interno, Se pudieron quedar con la victoria, gracias a la renta obtenida en los primeros dos cuartos (donde la diferencia llegó a los 20 puntos), pero pudieron aguantar la corrida angelina, sustentados en una gran labor del australiano Aron Baynes, quien fuera el goleador del equipo con 21 puntos (igualando su mayor marca personal en la liga), apoyado por Irving con 19 y Jayson Tatum con 18.

En el último juego que disputó Boston, como local ante Charlotte Hornets, la cosa realmente se puso de malas. A las ya sabidas ausencias de Hayward y Horford, se sumó que a los dos minutos de juego Baynes golpeó a Irving con un codazo hermoso (?) y por ello el base debió salir del partido (incluso, probablemente no juegue mañana ante Toronto Raptors, al igual que Horford). ¿Que quiere decir esto? Boston debió jugar casi la totalidad del partido sin sus mejores tres jugadores del equipo. Las cosas no parecían fáciles, sobretodo cuando los Hornets lograron amasar una diferencia de 16 puntos al entretiempo (41-57), pero la tenacidad defensiva volvió a aparecer y lograron reducir al conjunto liderado por Kemba Walker (en un MUY mal día, el peor de la temporada en porcentaje de campo con 5 de 19) a solo 30 puntos en los 24 minutos de la segunda mitad, para obtener la victoria por un resultado final de 90-87, a pesar de no haber contado con figuras, pero cimentado en la gran labor Tatum en el cierre del juego, y la genial aparición de Shane Larkin desde el banco (a quien parece que ir a Europa un par de añitos le sirvió para aprender a jugar al basket), sumando 16 puntos los dos, máximos anotadores del equipo. El que también tuvo un buen cierre fue Marcus Morris, a pesar de apurarse a tirar un triple (y errarlo, claro) con un rebote ofensivo recién obtenido con menos de un minuto en el reloj, en lugar de priorizar el manejo del tiempo restante. Luego de eso convirtió un doble largo clave, con el tiempo de posesión a punto de expirar, para luego defender de excelente manera a Kemba en un mano a mano en la jugada que podría haber puesto a los Hornets arriba en el marcador.

¿Como se puede explicar este gran momento de los Celtics a pesar de las ausencias? Hay dos cosas claves en esto, por un lado la capacidad rebotera del equipo, y por el otro la intensidad defensiva. Sobre el primer apartado, en la temporada pasara era en 22º equipo de la liga en rebotes defensivos por partido, con un promedio de 32,9 por juego, en tanto que en la actual temporada se ubican como el 3º mejor equipo con 36,9 por juego. Esto trae aparejado, por lógica, una disminución de la cantidad de rebotes ofensivos obtenidos por el rival. En la 2016/17 eran al 25º equipo en cantidad de rebotes ofensivos permitidos, con un promedio de 10,8 por juego, en tanto que ahora son 5º, con 8,6 de promedio (una reducción del 20,5%). Por lo segundo, en la actualidad son por lejos la mejor defensa de la liga, dejando a su rival en un promedio de 94 puntos por partido, en tanto que el segundo mejor tiene 98 de promedio, una diferencia abismal de 4 puntos (es la misma diferencia que hay del 2º al 9º). El año pasado eran la 15º defensa, con un promedio de 105,4, es decir, gracias a la intensidad defensiva pudieron reducir el 11,4 puntos permitidos al rival de promedio, un cambio bestial. En lo que si era bueno, era en el porcentaje de campo permitido al rival, en la pasada temporada era de 45,0% (el 8º mejor de la liga), en tanto que en el presente curso, es el segundo mejor, con 42,6%. En el porcentaje de triple permitido, em ambas temporadas se encuentra en el segundo lugar, pero en la presente pudo bajar un poco más el número, en la pasada fue de 33,2%, en tanto que ahora está en 31,4%.

¿Todo esto alcanza para realmente ser un candidato al título? Lo que si es seguro que hasta el momento han sabido reponerse a perder a la contratación estrella de la temporada a los cinco minutos de la temporada. Adicionalmente, en estos últimos dos partidos han pedido jugar dos miembros del trio de estrellas e incluso uno de ellos sin los tres. También es verdad que esos dos partidos fueron ante equipos que no jugaron playoffs la temporada pasada y que dificilmente los jueguen esta. ¿Pero cuantos equipos pueden ganar un partido en la NBA sin sus tres mejores jugadores? Muy pocos, seguramente. Esto se debe a varias cosas, por un lado, el rookie Tatum y Jaylen Brown, están jugando de manera muy inteligente los dos, siendo generosos, tomando buenas decisiones y por sobretodas las cosas, esforzandose en defensa. De hecho, Brown está promediando 7,2 rebotes por partido, en tanto que la temporada pasada su promedio era de 2,8. Si bien esta temporada está prmediando casi 15 minutos más por partido, si pasamos a rebotes por 100 posesiones, el número ascendió de 8,1 y 11,2. También ayuda mucho que los jugadores que salen desde el banco de suplentes, todos tienen un rol muy definido en el equipo. Desde Terry Rozier, Larkin, (el que no sea titular de Morris y Baynes), toda la experiencia de Marcus Smart, más todo lo que puedan aportar los debutante Semi Ojeleye y el alemán Daniel Theis (quien es más duro que un tema de Rammstein en ayunas).

 

Todos los datos estadísticos están tomados hasta los partidos del Viernes 10 de Noviembre de 2017.