Más allá de algún torneo menor a finales de diciembre y comienzos de enero, como la Copa Hopman, el ATP 250 de Sidney o Brisbane, oficialmente la temporada tenística se abre con el primer Grand Slam del año, el Abierto de Australia. Será la 106ª edición del torneo, que se realiza en Melbourne, y el que gane el título se llevará cuatro millones de dólares como premio.

Después de un segundo semestre de 2017 ciertamente extraño, por las lesiones que sufrieron Novak Djokovic, Andy Murray y Stan Wawrinka, entre otros, se espera que con el inicio del Abierto de Australia vuelva a verse la mejor cara del tenis. Recordemos que, principalmente por las numerosas ausencias Kevin Anderson, que en su momento era el #28 del mundo, llegó a la final del US Open para ser derrotado por Nadal.

Nole y Stan vuelven a jugar

Nole y Stan vuelven a jugar

Entre las caras más conocidas, que regresan al circuito, se encuentran las de Djokovic, Wawrinka y Milos Raonic. El británico Murray, y el nipón Kei Nishikori, todavía no están capacitados para volver por molestias en la cadera y la muñeca, respectivamente. Eso sí, el último campeón, Roger Federer, se presentará en Melbourne Park con la intención de revalidar el título.

Los dos grandes ausentes

Los dos grandes ausentes

El Abierto de Australia quizás es el torneo más impredecible o el más difícil de intentar pronosticar, principalmente por la época en la que se disputa. Hay algunos jugadores que llegan con un par de partidos jugados, e incluso con un título más en su carrera conseguido a principio de año, pero otros pisan el país de Oceanía sin tener ni un minuto oficial desde hace tiempo.

Se sabe mundialmente lo que representa Federer en el tenis, pero pocos, para no decir nadie, se esperaban que regresara al nivel que lo hizo. No obstante, terminó ganando un nuevo Grand Slam, después de no hacerlo desde 2012, cuando consiguió su séptimo título en Wimbledon. Antes de ver jugar al suizo, las dudas sobre su rendimiento fueron muchas y había un fundamento. El mismo caso con Nadal, porque ambos habían estado parados varios meses.

Si preguntaban por algún favorito en ese momento, los nombres que salían eran el de Murray, con un excelente cierre en 2016 y su llegada al #1 del ranking, y el de Djokovic. Lo cierto es que tanto el británico como el serbio quedaron eliminados, y quizás fue un anticipo de lo que ocurriría tiempo después, con la decisión que tomaron los dos de abandonar el circuito hasta próximo aviso.

Favoritos

federer

Roger en busca de su Grand Slam número 20

Dicho lo anterior sobre que no se sabe exactamente cómo llega cada tenista, es difícil no apuntar todos los números hacia la figura de Federer. El suizo, después de una temporada inolvidable, no solo por volver a ganar dos Grand Slam sino por el juego sobresaliente que demostró y que lo llevó a sumar siete títulos más a su palmarés, es el principal candidato si es capaz de recuperar ese nivel. A final de temporada mostró ciertos signos de agotamiento lógicos en una persona de 36 años, luego de haber rendido al máximo nivel en meses consecutivos.

Ya con un nuevo año, se presupone que el suizo llega al Abierto de Australia con las ilusiones renovadas y la mente despejada, dos aspectos claves más allá de su juego dentro del Rod Laver Arena. El punto positivo es que, en la Copa Hopman que se disputó entre el 30 de diciembre de 2017 y el 6 de enero de 2018, Federer le ganó a Jack Sock y luego a Alexander Zverev demostrando un gran nivel con todos sus golpes, y yendo a acortar los puntos a la red siempre que pudo.

Hipotético camino de Federer: 1R-Bedene, 2R-Struff, 3R-Gasquet, 4R-Querrey, CF-Del Potro/Goffin, SF-Djokovic/Wawrinka/Zverev, F-Nadal.

En cuanto al cuadro que le tocó al máximo ganador de títulos de Grand Slam, se supone que los primeros tres partidos serán cómodos y luego comenzaría a complicarse. Un enfrentamiento contra Del Potro, en cuartos de final, podría ser una final anticipada, mientras que en semifinales, obviamente si es que llega, dependerá del nivel de Djokovic y Wawrinka en el caso de que estos alcancen dicha ronda. Zverev, hoy el #4 del mundo, no se lo ve como una gran amenaza, porque todavía necesita acomodar un poco la cabeza para convertirse en candidato a ganar uno de los cuatro grandes.

rafa 2

El español con el deseo de llegar a su 17° grande

El otro favorito es Nadal. Al igual que Federer el español tuvo un sorprendente 2017, al recuperar el #1 del ranking luego de tres años y de ganar dos Grand Slams. Asimismo, al igual que su máximo rival del tenis, había tenido molestias musculares y regresaba con dudas al circuito, pero rápidamente las disipó. Lo que ocurrió durante el año pasado es conocido: ganó su décimo Roland Garros, su tercer US Open y también sumó dos Masters 1000 a su palmarés, tras conseguir el título en Madrid y en Monte Carlo.

Actualmente, lo que puede llegar a demostrar el español en el Abierto de Australia está bajo sospecha. Esto se debe a la carga de estrés que sufrió en el tendón rotuliano de la rodilla derecha, y que lo obligó a renunciar al torneo de Abu Dhabi y al de Brisbane a finales de diciembre y comienzos de enero, respectivamente. Si finalmente se siente bien en la pista, y sobre todo gana ritmo en sus primeros partidos, debería ser un firme candidato para tratar de obtener su 17º Grand Slam.

Hipotético camino de Nadal: 1R-Estrella Burgos, 2R-Leo Mayer, 3R-Coric/Dzumhur, 4R-Isner/Schwartzman, CF-Cilic, SF-Kyrgios/Dimitrov, F-Federer.

El cuadro del mallorquí en teoría es bastante favorable, aunque hay que tener cierto grado de duda por sus inconvenientes en el físico. Lo positivo es que tendrá pronto rivales que le darán pelea desde el fondo de la cancha, ideal para ganar ritmo de juego. Isner puede ser un enfrentamiento complicado, ya que el estadounidense es la antítesis de Nadal porque su juego se basa en acortar los puntos lo más rápido posible y es difícil quebrarle el saque. Nick Kyrgios es una incógnita, pero si es capaz de llegar hasta las semifinales significa que no enloqueció a lo largo del campeonato y, en ese caso, sería un 50-50 fijo.

Incógnitas

El ex #1 del mundo quiere volver a ser una amenaza

El ex #1 del mundo quiere volver a ser una amenaza

Djokovic no disputa, un partido oficial, desde los cuartos de final de Wimbledon en 2017, donde se vio obligado a retirarse de la cancha luego de perder el primer set contra Thomas Berdych por una lesión en el codo. Ese enfrentamiento ocurrió el 3 de julio, por lo que ya pasaron unos seis meses del hecho. Finalmente el serbio confirmó que estará en Melbourne y participará del primer Grand Slam del año, y habrá que ver cómo se encuentra. No obstante, si consigue acercarse a un nivel bueno y competitivo, y empieza a avanzar rondas, ¿quién puede descartarlo, sobre todo con los ejemplos inmediatos de Federer y Nadal? Es cierto que el nivel de exigencia, en un torneo así, es el máximo y está por verse si el serbio lo puede aguantar. Por lo pronto, jugó un amistoso el 10 de enero, ante Dominic Thiem, y lo pasó por arriba tras ganarle 6-1 y 6-4.

kyrgios

¿Será la hora de Nick?

Con Kyrgios nunca se sabe. Es decir, tiene el talento para ser #1 del mundo, pero el tenis es un deporte en el que la mente incide tanto como la técnica y la habilidad. Cada punto es una historia distinta, y la cabeza en los momentos de presión es lo que termina por decidir la brecha entre los mejores jugadores y los buenos. El australiano, si está enfocado al 100%, es alguien que puede ganarle literalmente a cualquiera del circuito. En cambio, si se encuentra en un modo de insensatez, puede perder con el rival que sea. Llegará al Abierto de Australia tras conseguir el título en Brisbane y derrotar a Grigor Dimitrov y Ryan Harrison, entre otros, así que quizás sea el momento de tomar en serio a Kyrgios. Además, estará el aliciente de que jugará en su casa.

El argentino muestra su mejor versión en los Grand Slam

El argentino muestra su mejor versión en los Grand Slam

Más allá de que Delpo parece que ya logró establecerse nuevamente en el circuito, su muñeca siempre generará cierto grado de desconfianza. En el segundo semestre de 2017 logró buenos triunfos, en el que se destaca la victoria a Federer en los cuartos de final del US Open. Si el argentino se siente bien de su mano izquierda, y puede pegarle de revés no como antes de las operaciones pero sí con un poco de fuerza y colocación, el panorama será muy distinto. En cambio, si emplea constantemente el slice, llegará un momento en el que rival buscará esa debilidad y difícilmente pueda ser competitivo de esta manera. Al tandilense se le va a complicar desde el comienzo, ya que tendrá al norteamericano Frances Tiafoe como rival y, si logra pasar de ronda, lo más probable es que le toque el ruso Karen Khachanov, otro duro enfrentamiento.

Revelaciones

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La nueva aparición del circuito

Alex de Miñaur nació en Sidney, su padre es uruguayo y su madre española, pero él decidió jugar para Australia. Lleyton Hewitt lo tomó como su padawan y lo acompaña a todos lados. Este chico, de tan solo 18 años, es la sensación del tenis a pesar de que solo transcurrieron 12 días en 2018. Llegó a las semifinales de Brisbane, luego de ganarle a Steve Johnson y a Raonic, para perder posteriormente con Harrison en un partido cerrado a tres sets. Es un jugador muy completo tanto con el drive como con el revés, es muy veloz de piernas, le gusta ir a cerrar los puntos a la red (porque volea bien) pero, sobre todo, es impresionante en la devolución. En algún que otro punto, se lo puede ver realizando el SABR (si no recuerdan qué significan estas siglas, pueden googlearlo).

Si se le busca un principal defecto al australiano, es que no es un gran sacador. Por los cambios que fue sufriendo el tenis, la mayoría de los chicos nuevos –para no decir todos– son completos, pero la diferencia con de Miñaur es que no demuestra tener 18 años, debido a que en general los tenistas jóvenes cometen errores típicos por falta de experiencia y de ritmo en la alta competencia.

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El canadiense quiere sorprender de nuevo

El nombre de Denis Shapovalov puede que te suene más conocido. El canadiense fue una de las revelaciones de 2017, principalmente por lo que demostró entre agosto y septiembre. En el Masters 1000 de Montreal alcanzó las semifinales y fue derrotado por Zverev, tras eliminar a Del Potro y a Nadal en dos partidazos. Luego, en el US Open, llegó hasta la cuarta ronda y perdió con Pablo Carreño Busta en un triple 7-6, pero antes le había ganado a Daniil Medvedev, a Jo-Wilfried Tsonga y a Kyle Edmund. Es un chico muy carismático, al ser zurdo y además al pegarle el revés a una mano. Sus golpes son muy potentes, puede conseguir ángulos variados y tiene un gran saque.

Su mayor debilidad es a la hora de definir los puntos cerca de la red. No es especialmente bueno en esa zona y, aunque demuestra tener muñeca en ciertos puntos, por lo general es irregular. Con 18 años, todavía puede mejorar considerablemente este aspecto de su juego porque además, al estar constantemente arriesgando e intentando ganar la iniciativa, necesita después poder cerrarlos con voleas. La paciencia es una faceta a trabajar también; es positivo tratar de buscar el winner siempre que se puede, pero hay momentos en los que es preferible seguir jugando el punto hasta encontrar el espacio libre, más que nada cuando se trata de Grand Slams y partidos a cinco sets.

Al no tener un ranking muy alto, lógicamente a ambos les tocó un cuadro complicado. El australiano debutará con Berdych; el checo fue bajando de a poco el nivel regular que siempre demostró y tuvo una de las peores temporadas de su carrera en 2017. No obstante, tiene pinta de que puede ser un gran partido de primera ronda. Si el local continúa avanzando de rondas, el enfrentamiento ante Del Potro es bastante posible. Mientras que al canadiense quizás le tocó un emparejamiento ganable en su debut, que será contra el griego Stefanos Tsitsipas, pero después le tocaría Tsonga en el siguiente partido y un probable cruce frente a Kyrgios en tercera ronda.

Conclusión

Hipotéticos cruces de octavos de final en la parte alta del cuadro:
Nadal-Isner
Gilles Müller-Cilic
Dimitrov-Kyrgios
Anderson-Sock

Hipotéticos cruces de octavos de final en la parte baja del cuadro:
Thiem-Roberto Bautista Agut
Djokovic-Zverev
David Goffin-Del Potro
Federer-Sam Querrey

Veremos qué es lo que ocurre en el primer Grand Slam de la temporada. Lo ilusionante es el regreso de algunos jugadores, como también está el deseo de que Federer y Nadal muestren el nivel que alcanzaron en 2017 –difícil, pero no imposible– y que tenistas, como Del Potro y Kyrgios, puedan consolidarse entre los mejores 10 del circuito. Los últimos meses, del año pasado, dejaron un sabor amargo por tantas lesiones y ausencias, esperemos que con el Abierto de Australia se recuperen sensaciones positivas.