En la mañana del 25 de abril, Dale Earnhardt Jr., de 42 años, anunció que al terminar la temporada 2017 se retirará del NASCAR. Esta es una noticia que sin duda alguna sacude al ambiente del automovilismo estadounidense, que sufrirá la ausencia de su protagonista más popular.

Siendo que Dale Jr. nunca fue campeón en la divisional mayor del NASCAR (apenas en cuatro temporadas de 18 terminó en el top 5 del campeonato) y tiene como mayores logros deportivos tan solo a dos títulos de la Xfinity Series (la categoría de segunda línea) y dos triunfos en las 500 millas de Daytona (2004 y 2014), ¿qué es lo que lo llevó a ser votado por el público como el piloto más popular de manera initerrumpida entre 2004 y 2016? Su esencia.

Dale Earnhardt Jr. es en el ambiente norteamericano el último gran exponente de un tipo de pilotos que se está perdiendo a nivel mundial, por una cuestión generacional. Se pasó del piloto guerrero, fierrero, de personalidad fuerte y criado entre motores, con un gran sentido del amateurismo, a un tipo de piloto muy profesional desde las categorías promocionales en la adolescencia, formado para ser de élite, en otro tipo de burbuja.

Su padre, Dale “El Intimidador” Earnhardt, fue una leyenda de bigote ancho, lentes de sol, cara de tipo jodido y muchos campeonatos (siete) que era temido por los rivales más duros y que murió en su ley en la última vuelta de la Daytona 500 de 2001, a los 49 años de edad, cuando peleaba por el segundo puesto con su hijo. Ser el hijo de semejante mito sin duda le dio a Junior, integrante de una familia de Carolina del Norte 100% del mundillo del NASCAR (su abuelo también fue corredor), un aura especial que lo acompañó durante toda su trayectoria, en la que siempre defendió la bandera de Chevrolet.

Los Earnhardt, padre e hijo, puerta a puerta

Los Earnhardt, padre e hijo, puerta a puerta

Deportivamente, Jr. es apenas un gran especialista de los óvalos enormes, los “superspeedway”, donde obtuvo seis triunfos en Talladega y cuatro en Daytona (dos en las clásicas 500 millas de febrero, carrera en la que además fue cuatro veces segundo y dos tercero) pero a nadie le importa eso porque es un corredor como los que la gente ama ver, de los que da todo por llegar primero a la bandera a cuadros, es rock and roll puro arriba de un motor de más de 700 caballos de fuerza. Es uno más de los fanáticos que amamos el ruido y la potencia de esas máquinas. Es insultos y calentura cuando las cosas no le salen bien porque es justamente eso, uno más, como nosotros. Por eso es tan querido.

Ganador en Daytona, tanto de día como de noche

Ganador en Daytona, tanto de día como de noche

Su notoriedad se puede observar claramente dentro de la cultura pop: apariciones en películas como Herbie, Cars, Transformers y la genial Talladega Nights de Will Ferrell, videos musicales de Kid Rock, Nickelback, 3 Doors Down y de alguien de un mundo tan alejado a la cultura del NASCAR como lo es el rapero Jay-Z e incluso una banda indie con algunos hits lleva su nombre en homenaje a el: Dale Earnhardt Jr. Jr. (ahora renombrados a JR JR por cuestiones comerciales).

Tan entusiasta es Junior, dueño del equipo JR Motorsports, que tiene una estancia en las afueras de Charlotte, Carolina del Norte, donde hay un bosque que funciona como “cementerio de automóviles de carrera”. Allí es donde él ubica autos que quedan como chatarra luego de accidentes y compra o le donan. Los tiene tirados entre los pastizales, como si fuese un santuario religioso. Posee más de 50 autos ahí, incluido un Indy Car colgado de un árbol.

El "cementerio" del "Dirty Mo' Acres" de Dale Jr.

El “cementerio” del “Dirty Mo’ Acres” de Dale Jr.

Dale Jr. nunca tuvo pelos en la lengua para decir lo que piensa. A pesar de contar con una gran base de fans blancos, muchos de ellos racistas y orgullosos de flamear la bandera confederada, en un deporte que ciertamente “pertenece” a esa cultura del campo del sur de los Estados Unidos, Junior se opuso a los flameos de dicha bandera tras el asesinato de religiosos negros a manos de un supremacista blanco en una Iglesia de Carolina del Sur en 2015, diciendo que dicha insignia era ofensiva para toda una raza. Este mismo año, cuando hace unos meses el polémico presidente Donald Trump se opuso al ingreso de inmigrantes de siete países musulmanes, Dale twitteó “América fue creada por los inmigrantes”, recordando sus antepasados alemanes que llegaron a los Estados Unidos escapando de la persecución religiosa.

Aún le quedan 28 carreras más en el calendario 2017 a este personaje para poder despedirse con una victoria, que le es esquiva desde fines de 2015. La segunda mitad de la temporada 2016 se la perdió debido a síntomas de conmoción cerebral producto de los accidentes, y en esta campaña la suerte no lo está ayudando demasiado (cuatro carreras fuera del top 25 por diversos problemas mecánicos), pero como decía su padre: “el ganador no es el que va en el auto más rápido, es el que se niega a perder”. Adiós y respetos Junior, hombre con alma de pavimento.