La NBA tiene, mediante su draft y reparto de dinero, un sistema bastante “socialista” en el que todas las franquicias cuentan con una cierta igualdad de oportunidades para conformar un equipo ganador si hacen las cosas bien. Sin embargo, algunos de sus equipos parecen empecinados en equivocarse, por ende nunca llegan a las victorias grandes.

Los Angeles Clippers es el sinónimo histórico del fracaso en la NBA. Hasta tienen el infortunio de ser vecinos de unos mega ganadores como los Lakers. La franquicia fue fundada en Buffalo en 1970 y llegó a Los Angeles en 1984, pero no disputó siquiera una final de conferencia en alguna de esas dos ciudades o en su paso por San Diego entre 1978 y 1984. En tan sólo 14 temporadas de 47 terminaron la temporada con más victorias que derrotas, y eso que llevan una racha de seis consecutivas con récord positivo, desde el trade de Chris Paul en la 2011-12.

Lógicamente los Clippers han tenido posiciones de privilegio en el draft en múltiples ocasiones, pero ahi también la “mala suerte” y la ineptitud dirigencial les jugaron malas pasadas. Repasemos algunas: en 1989 eligieron segundo a Danny Ferry aunque este avisó que no quería jugar en los Clippers (Ferry pasó la temporada siguiente en Italia (!) y tuvieron que traspasarlo a Cleveland en 1990 sin que dispute algún partido con la blanquirroja). En 1998 se clavaron eligiendo a Michael Olowakandi primero, por sobre Vince Carter, Paul Pierce, Dirk Nowitzki o Antawn Jamison. En el 2000 tuvieron el pick 3, pero fue uno de los peores drafts de la historia sino el peor. Hasta dos grandes jugadores que eligieron con el primer pick, como Danny Manning y Blake Griffin, resultaron ser de cristal.

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Recién en 1992 hicieron su debut en playoffs en Los Angeles, para perder en primera ronda como en 1993 y 1997. De ahí, al ostracismo hasta que se armó “Lob City” con Griffin, CP3 y DeAndre Jordan. En el medio, apenas los Baby Clippers 2001-2002 de Elton Brand y Lamar Odom (39-43) y la gran campaña de la 2005-06, con clasificación a playoffs, 4-1 a Denver y derrota en el séptimo partido ante el Phoenix de Steve Nash y Amar’e Stoudemire.

En esta década los Clippers fueron un equipo de eterna promesa que siempre se quedó en el camino, con tres derrotas en primera ronda y tres en la semifinal del Oeste, incluyendo el insólito 3-1 que se les escapó frente a los Houston Rockets en 2016. Ahora que CP3 partió, deberían continuar en la lucha de playoffs pero ya no son candidatos a llegar a jugar una final (al menos de conferencia).

Con perfil más bajo, los Denver Nuggets no se quedan atrás en cuanto a perdedores. Empezaron en la liga que intentó competir con la NBA en los años 70, la ABA, donde jugaron la final de la caótica última temporada (1976, derrota 4-2 ante los New York Nets de Julius Erving). La franquicia de Colorado, al igual que los Clippers, tampoco sabe lo que es jugar una final de la NBA a pesar de llevar ya 40 años en la mejor liga del mundo. Eso si, su historia es un poco más decorosa. Fueron más las veces que jugaron playoffs (24) que las que no clasificaron (17) y en tres oportunidades alcanzaron la final del Oeste.

Los Nuggets generaron impacto rápido en la NBA, con final de conferencia en 1978 de la mano de ese tremendo goleador, volcador y merquero que era David “Skywalker” Thompson. A principios de los ochenta tuvieron otra gran época, con Alex English, Kiki Vandeweghe y un ya veterano Dan Issel. Denver era el equipo de ritmo más rápido en la NBA y el más goleador de la liga. Volvieron a alcanzar la final del Oeste en la temporada 1984-85. Esa vez su verdugo fueron los Lakers de Magic, Kareem y el “Showtime”. Hasta la partida en 1990 de otro ícono de la franquicia como Alex English, los del noroeste siempre se mantuvieron como equipo de playoffs.

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La década del 90 fue sin duda la peor de la historia de Denver, apenas se destaca el triunfo ante Seattle en primera ronda de 1994, cuando con el gran Dikembe Mutombo habían entrado de pedo a la postemporada pero le remontaron un 0-2 a los Supersonics, siendo el primer #8 en vencer a un #1 en playoffs. En la siguiente temporada volvieron a clasificar para caer 0-3 con San Antonio, y después fueron por varios años los Horriblenver Nuggets (sin exagerar: el récord acumulado de las temporadas 1996-97, 97-98 y 98-99 es de 46 triunfos y 168 derrotas) hasta que draftearon a Carmelo Anthony en 2003 tras otra campaña en la que habían ganado menos de 20 partidos.  Con Melo como líder, George Karl como entrenador y algunos All Star de turno acompañando, clasificaron a playoffs 10 veces seguidas para perder siempre en primera ronda, excepto en la 2008-09 donde los Lakers eliminaron en el juego seis de la final de conferencia a los Nuggets de Melo, Chauncey Billups, Nene, Kenyon Martin y J.R. Smith.

Otras dos franquicias, de historia más corta que estas últimas, también tienen una historia bastante de mierda. Una tuvo una década bastante decente pero no sabe lo que es jugar una final de conferencia. La otra estuvo en las puertas de la gloria una vez, pero fue apenas un flash. Hablamos de los Charlotte Hornets/Bobcats y los Minnesota Timberwolves.

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Los del Este, creados en 1988, fueron un equipo muy decente en la década del 90 después de superar los primeros años traumáticos, lógicos al tener un plantel formado con un draft de expansión con todo lo horrible que eso conlleva. La pegaron en los drafts de 1991 (Larry Johnson, pick 1) y 1992 (Alonzo Mourning, pick 2), el enano Muggsy Bogues y el tirador Dell Curry acompañaron bien, y empezaron a acceder a la postemporada. Desde 1993 hasta 2002 apenas faltaron a playoffs tres veces, con la temporada 2000-01 como pico máximo, en la que estuvieron a un solo triunfo de jugar la final de conferencia a pesar de contar con un plantel sin jugadores All Star o All NBA (Baron Davis y Jamal Mashburn comandaban a un equipo con buenos obreros defensivos).

En 2002 la ciudad se quedó sin franquicia tras una pelea con el dueño del equipo, que terminó moviendo a los Hornets a New Orleans, pero la NBA les dio a los Bobcats en 2004. Spoiler: los Bobcats, manejados por Michael Jordan desde 2006, nunca valieron la pena (solo dos temporadas con récord ganador, ambas para comerse un 0-4 en primera ronda). La vuelta a llamarse Hornets en 2014 todavía no cambió mucho de eso.

Los Minnesota Timberwolves en cambio fueron un asco constante excepto cuando tuvieron a ese crack llamado Kevin Garnett. Literalmente. Desde la segunda temporada de KG (1996-97) hasta la 2003-04 no faltaron nunca a Playoffs. Y esas fueron las únicas veces que jugaron en postemporada desde su fundación en 1989.

Eso que a KG lo rodeaban con compañeros espantosos. Aún así los llevó a la final del Oeste en 2004, temporada en la que fue MVP (24 puntos, 14 rebotes y 5 asistencias por partido) y Minnesota fue el mejor equipo de la temporada regular con récord de 58-24. Big Ticket, Sprewell y Cassell no pudieron con los Lakers en la final de conferencia, y a casa. En todos los playoffs anteriores, Minny había marchado en primera ronda. Y desde esa campaña de 2004, nunca más volvió a jugar playoffs, siendo el equipo con peor racha actualmente.