Con dos igualmente buenos triunfos pero de maneras diferentes, Rams y Chiefs se mantienen como los únicos invictos. La construcción ofensiva de Jacksonville no parece ser adecuada para seguirles el ritmo y más historias de la semana 5 de la NFL.

Drew Brees

El Lunes por la noche fuimos testigos de un hecho histórico. El quarterback de los Saints, Drew Brees, se convirtió en el jugador con más yardas por pase en la historia de la NFL superando la marca de 71.940 yardas que ostentaba Peyton Manning. El mariscal de campo de 39 años tiene también el record de porcentaje de pases completos y hace sólo dos semanas rompió también la marca de Brett Favre de cantidad de pases completos.

Durante sus 13 temporadas en New Orleans, Brees ha mostrado una increíble consistencia liderando la NFL en  estadísticas pasadoras (yardas, pases completos, TD, rating) prácticamente en cada uno de esos 13 años por sobre Brady, Manning y Rodgers. Conseguir estos extraordinarios números se ha convertido en algo de rutina para Brees aún estando próximo a cumplir 40 años de edad.

No es alto, ni muy atlético ni tiene un gran brazo pero siempre se ha caracterizado por su precisión. Esa inusual precisión le ha permitido mantenerse entre los mejores aún con equipos, y particularmente defensivas, con menor talento que otros grandes mariscales.

A pesar de sus grandes logros, el nombre de Brees no suele aparecer dentro de la discusión por el mejor QB de la historia y probablemente nos cueste trabajo armar un compacto de momentos espectaculares. La grandeza de Brees reside en su ya casi ridícula consistencia y eso es algo que no siempre es fácil de reconocer.

NY Drama

En la previa del partido ante Carolina, Odell Beckham hizo algunos comentarios en ESPN insinuando su preocupación por la incapacidad de Eli Manning de mover el balón. La reacción más fácil sería criticar a Beckham por expresarlo públicamente pero lo cierto es que el verdadero problema es otro, el problema es que Beckham tiene razón.

Hasta que el propio Beckham lanzó un pase de anotación para Saquon Barkley, la ofensiva se mostró carente de energía en su derrota ante los Panthers. Cuando Manning está bajo centro, los Giants juegan esencialmente a lanzarle slants a OBJ y rezan para que logre esquivar suficientes intentos de tackles.

Si Shurmur quiere evitar este tipo de declaraciones públicas debería intentar asimilar él mismo el verdadero problema en lugar de salir a pedir disculpas. Hasta ahora su ofensiva se parece más a una versión 2.0 de la de Ben McAddoo que a la que vimos en Minnesota y bien sabe que Manning es factor limitante.

Sin negar lo importante que fue Manning en sus 15 años en New York, Beckham es el futuro de este equipo. Con 1 victoria y 4 derrotas y, aunque parece difícil que haya cambios, los Giants deben empezar a prepararse para el futuro.

AFC Norte

Bengals y Steelers tuvieron victorias contundentes el domingo por la tarde y junto a los atrayentes Browns, la AFC Norte se ha convertido de repente en una división interesante.

La ofensiva de los Bengals sigue teniendo un muy buen nivel no tanto por sus números sino porque están mostrando una resiliencia nunca antes vista. Andy Dalton se está haciendo presente con jugadas en momentos importantes del partido y se está conectando con AJ Green excelentemente.

La semana pasada ante los Falcons consiguieron llevarse una improbable victoria gracias a un par de jugadas milagrosas de parte de Dalton y compañía. Esta semana, tras irse al descanso abajo por 14 puntos, la defensiva tomó las riendas en la segunda mitad para conseguir otro impensado triunfo.

La defensa de los Bengals se vio tan bien en la segunda mitad que Miami fue incapaz de cruzar la yarda 50 en los últimos dos cuartos. El frente defensivo con Geno Atkins y Carl Lawson a la cabeza aterrorizó a Ryan Tannehill y generando dos anotaciones.

La victoria 41-17 de los Steelers sobre Atlanta mostró lo que es capaz de hacer este equipo aún con todas sus falencias defensivas. El pass rush de los Steelers, con TJ Watt como estandarte,  estuvo encima de Matt Ryan durante toda la tarde y extinguió cualquier intento ofensivo de los Falcons. Considerando los problemas de lesiones que atraviesa la defensa de Atlanta, era en cierto modo esperable que Pittsburgh anotara y mucho pero no deja de ser un buen recordatorio de lo que Roethlisberger, Antonio Brown y, por ahora, James Conner pueden hacer cuando tienen tiempo.

Como si la presencia de Baker Mayfield no fuera suficiente, los Browns, parecen haber encontrado la manera de hacer interesante cada uno de sus partidos y es imposible predecir lo que puede llegar a pasar con ellos. En 5 partidos esta temporada han cubierto todo el espectro de resultados: han ganado y perdido en tiempo regular, han ganado y perdido en tiempo extra e incluso han empatado, han remontado partidos y tirado a la basura puntos de ventaja y en este punto podrían estar igualmente 5-o como 0-5.

Falsas esperanzas

“No me des falsas esperanzas. No me engañes, no” cantaba Christina Aguilera pero tranquilamente podría ser un enunciado aplicable a cualquiera de estos tres equipos que pelean por acomodarse en el pelotón de la AFC. Dolphins, Titans y Ravens sufrieron derrotas que dejaron más dudas que certezas.

El arranque 3-0 de Miami queda cada vez más lejano y lo que parecía ser una recuperación después de la paliza sufrida ante los Patriots terminó siendo un total colapso. Con una buena actuación de su defensiva y de sus equipos especiales, los Dolphins, dominaron el partido durante dos cuartos y medio y luego de conseguir una ventaja de 17 puntos, la ofensiva se vino abajo por completo y no fue capaz de cruzar la mitad de cancha hasta los segundos finales del partido cuando Miami ya perdía 27-17.

Ryan Tannehill fue personalmente responsable por las tres pérdidas de balón de Miami (dos intercepciones y un fumble perdido) y parece que su pico de rendimiento esta temporada ya ha quedado atrás.

Cuando parecía que la ofensiva de los Ravens había encontrado la consistencia que no tiene desde hace años, Marty Morhinweg y Joe Flacco volvieron a mostrar su peor versión en la derrota ante Cleveland. El coordinador ofensivo de Baltimore consideró que dejar lanzar a Flacco 56 veces era la estrategia correcta para ganar el partido a pesar de nunca haber estar abajo en el marcador por más de 6 puntos. Al final de cuentas las pérdidas de balón fueron determinantes en la derrota pero la ofensiva nunca encontró el ritmo. Defensivamente, los Ravens jugaron lo suficientemente bien como para ganar (5 capturas) y siguen sin permitir touchdowns en las segundas mitades pero este tipo de inconsistencias ofensivas es lo que los aleja de la pelea.

Tan sólo una semana después de una muy buena actuación ofensiva frente a Philadelphia, los Titans cayeron inesperadamente por 13 – 12 ante Buffalo. El equipo de Mike Vrabel ha tenido varios feos desempeños ofensivos pero probablemente este haya sido el peor. Entre pases soltados, intercepciones y fumbles la ofensiva comandada por Mariota se vio completamente sin ideas e incapaz de mover el balón. Tal es así que sólo acumularon 221 yardas totales.

Con este partido, Tennessee ahora acumula dos partidos en los que no anotó touchdowns y el margen de puntos de sus tres victorias combinadas es de sólo 9 puntos. Una receta poco viable si buscan mantenerse como un equipo con chances de postemporada.