Un nuevo combate ocurrirá el 15 de septiembre en el T.Mobile Arena entre Gennady “GGG” Golovkin y Saul “Canelo Alvarez en Las Vegas, Nevada. Una revancha tan esperada como desgastada y supondrá el final  del pleito de ambos púgiles tras más de doce asaltos de acción que tuvieron hace un año en el mismo escenario.

Se sabe que este compromiso estaba pactado para el 5 de Mayo de este año pero por problemas disciplinarios de dopaje de Canelo no pudo realizarse. Lo que fue un combate de caballeros la primera vez, fue mutando a una riña de gallos entre las dos esquinas con el increscendo obvio del episodio del clembuterol del mexicano.

Si bien no es bueno entrar en “segundas partes no fueron buenas” hay pocos alicientes para pensar que Canelo-GGG2 será mejor que la primera. A riesgo de equivocación, pero a sabiendas que el tiempo transcurrido conspiró para ambas partes.

Canelo por su parte además de la sanción tuvo una operación en la rodilla derecha. Si bien fue una limpieza y un pequeño arreglo, no deja de generar preocupación. Sobre todo por la táctica empleada en el primer combate donde con buena movilidad escapo al fuego del kazajo y llegó más que bien parado a los últimos asaltos.

Pero la sanción por dopaje, si bien abre ciertos pensamientos negativos sobre su figura, también pudo ser un peso muy grande para su preparación. Se sabe de la maraña de trolls y demás que estuvieron poniendo el ojo en su condición física (su musculatura y si había marcas de pinchazos en su cuerpo) lo que podría desgastarle tanto mental como de forma atlética.

Por el lado de GGG, el tiempo sin duda corre de forma distinta. Con 36 años y 5 meses, el reloj biológico empieza a apretar. Si bien noqueó a su ultimo rival, este no era de una gran valía como Vanes Martirosyan tras dos años sin pelear. Su ultimo nocaut tras ese compromiso fue contra Kell Brook, un peso welter subido a dos divisiones en 2016. Para nada alentador. Tanto con Daniel Jacobs como con Saul Alvarez, se mostró un poco limitado y falto de un plan “b”.

Con respecto a la previa, ambos boxeadores cambiaron sus partituras a la hora de encarar a su rival. En este caso GGG como algunos campeones en la actualidad, tercerizó su “trash talking” en su esquina. Su entrenador Abel Sanchez, uno de los mejores en el mundo pero también como lo llamamos: “un bocón”.  El entrenador afincado en Big Bear, fue dinamitando todos los puentes. Previo al clembuterol, insistió en que Canelo “corrió” todo el combate y luego que el mexicano es una mentira tras el caso de doping.

En cambio, el boxeador mexicano no se quedó callado. Apelando a redes sociales y luego a la prensa habitual, buscó dejar en claro que el rincón contrario había pasado el limite y que esta pelea era “personal”. El colorado no necesita lugartenientes, pero su promotor Oscar De La Hoya y sus entrenadores los Reynoso, lo apoyaron de forma cerrada.

Siempre se espera el llamado “trash-talking” aunque en este caso un poco fue desvencijando -por lo menos a un publico que sigue semana a semana el deporte- la previa y hasta cansando con lo mismo. También se sumó la infructuosa discusión del “estilo mexicano” y que boxeador es más “mexicano” lo que fue un despropósito.

En lo que atañe dentro del ring, se espera un combate parecido aunque sin dudas los dos peleadores tienen que repensar en parte su estrategia para quebrar el virtual empate. Canelo, fue mejorando su defensa con los años (la primera vez que se vio su defensa fue contra Austin Trout en 2013). A tal punto que puede ir contra cuerdas y salir airoso.

Mueve bien al cabeza y la cintura, se saca golpes pero le cuesta contragolpear. Es como que tiene dos tiempos uno para defender y otro para atacar, le cuesta la transición de defensa a ataque. La estrategia en la pelea pasada le dio dividendos al llegar a los últimos rounds con aire y ganarlos, de garrapiñar algunos asaltos intermedios no se estaría hablando de este combate.

Para Golovkin en cambio, es más fácil. Encomendado a su quijada y sus puños de acero (ambos son mortíferos) su ajuste es menor pero tiene que ocurrir. Tiene un gran gancho zurdo pero en el primer compromiso no le dio mucho uso. Es clave que ataque al cuerpo para desgastar a Canelo y que no llegue airoso a los últimos episodios. Eso y no desbocarse en busca del nocaut. En la primera se notó que en los  tres rounds finales fue demasiado abierto y casi que obcecado ante un triunfo que no decantaba.

Canelo que viene de un año sin boxear y con una operación a cuestas, posiblemente no puede plantear la misma pelea pero tampoco puede quedarse como blanco fijo, se sabe que GGG hace pagar a los boxeadores la falta de movilidad. El mexicano habló de tener un mejor contragolpe y por ahí, está la llave del pleito.

En las preliminares sin dudas hay un gran menú. La estrella ascendente Jaime Munguía, enfrentará a Brandon Cook. En un combate que puede deparar algún susto para el mexicano que previo al 5 de Mayo no era conocido para el gran publico y hasta sonó como reemplazo de Canelo para Golovkin.

En aquella ocasión no lo dejaron pelear con GGG desde la Comisión Atlética de Nevada pero el mexicano se las arregló para pelear por el titulo superwelter WBO, una semana después. El resto es historia, ganó su compromiso ante Sadam Ali y luego ante Liam Smith para posicionarse como la nueva estrella futura del boxeo mexicano. Su boxeo es muy crudo, principalmente en su defensa. Pero su ferocidad ofensiva y su mano dura es de temer.

La siguiente pelea es la de David Lemieux contra Gary O´Sulivan. Para ambos este combate puede significas mucho más que una victoria. Cualquiera de los dos puede ser el próximo rival de Canelo, lo que les valdría una muy buena bolsa, algo así como ganarse la lotería. O´Sullivan viene de 6 victorias seguidas, las ultimas dos dando la sorpresa en 2017. Para Lemieux es la búsqueda de un renacer tras su derrota con Billie Joe Saunders el año pasado, donde se lo vio muy mal ante el inglés.

Renacer también es lo que buscará Roman Gonzalez. El Chocolatito tras dos derrotas ante Wisaksil Wangek buscará un triunfo ante Moises Fuentes ex campeón en peso mínimo y minimosca. Aunque caído en desgracia tras 3 derrotas de las ultimas 4 peleas que disputó. Es una pelea clara para que vuelva el nicaragüense que sino gana tendrá que pensar seriamente en el retiro.

 

Siguiendo con la pelea principal. Para ambos un resultado ganador les dará la mejor victoria de su carrera, en cambio para la derrota hay más flexibilidad para Canelo que para GGG. Ambos perdieron en este año, Golovkin el titulo FIB de las 160 libras por esperar la revancha y no enfrentarse a Sergei Derevyanchenko. Canelo lamentablemente con su episodio de doping, ha perdido su credibilidad principalmente en sus detractores.

Tras un año de idas y vueltas, GGG-Canelo 2 no solo busca un cierre al feudo entre ambos sino que también parece que puede llegar a tumbar un sistema que si bien sigue generando dinero empieza a mostrar que grietas como el PPV. Aparecieron otros jugadores en el mercado, y hasta otro formato como las OTT (DAZN, ESPN Plus). A tal punto se cruza en el medio que ambos boxeadores no tienen contrato luego de esta pelea con HBO, lo que aumenta dramáticamente la definición de futuro para ambos, difícilmente los dos sean renovados, tal vez ninguno.