Tras el gran éxito de la edición 2017 por el 80 aniversario de la categoría, que mostró al autódromo de Buenos Aires repleto como hace tiempo no pasaba, el Turismo Carretera reeditará este domingo los 1000 Kilómetros de Buenos Aires, una carrera de larga duración que apenas va por su segunda edición pero ya parece ir camino a convertirse en un clásico, un evento distinto al automovilismo nacional de todo el año.

Si hay algo en lo que es distinto es justamente en lo deportivo, porque es la única carrera verdaderamente de resistencia en el primer nivel nacional. 1000 kilómetros o seis horas de carrera, varios pases por boxes, cambios de piloto, todos los condimentos dados para una competencia que se corre distinto. Así lo demostró Juan Manuel “Pato” Silva, ganador en 2017 junto a Juan Tomás Catalán Magni gracias a una estrategia especial que, girando más lento que el resto en cada vuelta, les permitió ahorrar combustible y realizar un repostaje menos para así quedarse con el triunfo.

Como mostraron el “Pato” y “Juanito”, no hay necesidad de desesperarse en esta carrera. Es de regularidad. Con llegar con el auto sano y no perder vueltas respecto al líder, probablemente termines entre los 10 primeros o mejor aún. En todo caso, el sprint por ganar posiciones se da en la última hora de carrera entre los que lleguen con chances, que si se da algo parecido a lo de 2017 serán pocos. Y mismo una carrera con contratiempos se puede recuperar: Guillermo Ortelli había perdido una vuelta el año pasado y finalizó segundo persiguiendo realmente muy de cerca a Silva.

Por los comentarios de varios pilotos en la previa, parece que entendieron esto. A pesar de todo, los fierros también fallan solos. Apenas seis autos finalizaron en la vuelta del líder el año pasado (y a dos le quitaron vueltas luego, por penalización) mientras que tan sólo 15 vehículos finalizaron a menos de 13 vueltas de Silva. Recuperar el auto en caso de una falla mecánica y poder continuar la carrera aunque sea tras 90 minutos en boxes será clave para ascender puestos y sumar  puntos vitales para ingresar a la Copa de Oro.

Algunas cosas del reglamento especial de la competencia:

  • No hay clasificación, ya que la grilla se formará por las posiciones actuales en el campeonato, por lo que Jonatan Castellano, Facundo Ardusso y Mariano Werner largarán en la primera fila (grilla con filas intermezcladas de tres y dos autos). Por lo tanto, el día viernes no habrá actividad en pista del TC y el sábado apenas habrá pruebas durante la tarde, además de la actividad del TC Pista y la Copa Porsche.
  • El auto que largue de boxes lo hará al menos con una vuelta menos, por no haber realizado el giro previo.
  • Cada piloto de los trinomios deberá al menos manejar durante 45 minutos en la carrera, y cada turno al volante no puede durar más de dos horas, evitando así casos como el de Juan Martín Trucco en 2017, que estuvo unas cuatro horas seguidas a bordo de su Dodge.
  • Luego de cada relevo de piloto, se debe cambiar la luz led que identifica que piloto del trinomio está conduciendo el auto. Esto es importante ya que llevó a varias sanciones deportivas en 2017, con recargas de tiempo.
  • Los boxes estarán siempre abiertos. A diferencia del año pasado, se podrá ingresar a boxes mientras este el auto de seguridad en pista, lo que cambiará sobre la marcha las distintas estrategias planteadas. No se puede realizar cambio de neumático y repostaje de combustible al mismo tiempo, y al salir hacia la calle de boxes la prioridad la tendrá el que hace la maniobra por sobre el que viene circulando.
  • Los vehículos que reciban ayuda externa para volver al asfalto luego de un despiste o necesiten ser remolcados a boxes para reparar algo, podrán continuar en carrera.
  • Entregará 90 puntos al ganador e irá en escala hasta dar 18 a los que terminen detrás del puesto 30, lo que genera una chance enorme para varios pilotos de reacomodarse en el campeonato, a dos carreras de cerrar la clasificación a la Copa de Oro.

En cuanto a los invitados, esta vez todos estarán obligados a conformar un trinomio. De los 90, la mayoría lógicamente provienen de las divisionales menores de la ACTC: el TC Pista aporta 28 pilotos, el TC Mouras 28 y el TC Pista Mouras 14. La única ausencia que resuena de estas categorías es la de Ayrton Londero, el juvenil piloto de Paraná que esta peleando por el título en el TC Pista (ganó en Posadas hace unos meses) y el año pasado corrió como invitado de Emanuel Moriatis.

Para completar el resto de los lugares, hay pilotos retirados, inactivos o de otras categorías nacionales como el Top Race y la Clase 3 del Turismo Nacional. Dentro de los históricos, hay una leyenda y otros dos nombres fuertes: Omar “Gurí” Martínez, que se bajó del TC al cerrar el 2017, volverá para correr junto a Mauricio Lambiris, la carta fuerte del equipo del cuál el entrerriano es director deportivo. También volverán otros ganadores en TC como Rafael “Tabo” Verna (subcampeón 2005, se despidió en 2011) y Jose “Bocha” Ciantini (última carrera como titular en 2013). Curiosamente Verna y Ciantini eran “especialistas” en el autódromo Oscar y Juan Gálvez, con múltiples triunfos cada uno. Otros que vuelven, más del “under” del TC, son Laureano Campanera, Claudio Bisceglia y Mariano Oyhanart.

Por supuesto no se puede hablar de ex campeones sin mencionar a Ernesto “Tito” Bessone, campeón 2003, uno de los hombres que hoy compite en la Clase 3 del Turismo Nacional, como también el campeón 2009 de TC Pista Tomás Urretavizcaya, Juan Pipkin y Pedro Gentile. Dentro de los “inactivos” se puede contar a Jorge Trebbiani y a José Ignacio Savino, quién corre habitualmente en la categoría pero no presentará su Ford en los 1000km por el alto costo de la carrera y sabiendo que tiene más chances de un triunfo histórico acompañando al “Pato” Silva.

Desde el Top Race reaparecerán en TC varios pilotos importantes: el principal es Luis José “Josito” Di Palma, gran animador de esta década de la categoría con varios triunfos y peleando campeonatos hasta el final como en 2017, que puso en stand-by su carrera en el TC hace unos meses por problemas presupuestarios. Otros que ganaron carreras de la categoría, como Mariano Altuna, Matías Rodríguez y Martín Ponte harán su regreso y además estará el joven Lucas Valle, de pasado en el TC Mouras.

La que más jerarquía conductiva podría aportar es la que menos dará por el ya hartante tironeo entre dirigentes: sólo Federico Iribarne dirá presente de los pilotos del Súper TC2000 que no son habituales del TC. Iribarne, miembro del equipo Citroen en el STC2000, consiguió la autorización para acompañar a Matías Rossi debido a que también forma parte de la escalera de la ACTC como piloto del TC Mouras, pero el chico de 21 años, aunque es un buen valor y con potencial, tiene muchos menos pergaminos que a figuras del STC2000 a los que se los “rebotó” como Facundo Chapur (invitado por Julián Santero) Bernardo Llaver (otro invitado por Santero, además Llaver corrió en TC Pista en 2015 por lo que ya fue parte de la ACTC), Damián Fineschi (todos pilotos oficiales de STC2000) o mismo a Matías Milla o un ex STC2000 como Franco Vivian (otro que pasó por el TC Pista en 2015), de irreprochable capacidad al volante y rechazados por la ACTC tras haber sido invitados por Matías Rossi, como se rebotó en 2017 a Esteban Guerrieri, uno de los mejores exponentes argentinos en el automovilismo internacional y ganador en TC en 2016.  Sin duda estos nombres como los de valores jóvenes como Manuel Luque, Franco Girolami o Antonino García le hubiesen aportado un plus a la competencia.

La frutilla del postre hubiese sido la presencia del mejor piloto argentino, José María López, pero Pechito no estará debido a que este domingo competirá en las seis horas de Silverstone del WEC, así que para verlo en Argentina habrá que volver a esperar a los 200 kilómetros del Súper TC2000, donde acompañará a Rossi en el Toyota del “Misil”. Esta prioridad de la ACTC a sus pilotos hace que también queden fuera pilotos extranjeros (el único será el uruguayo Mauricio Lambiris, último ganador).

Si habrá una gran nota de color por una invitada que inicialmente fue rechazada pero luego aprobada con la condición de que haga dos carreras en TC Pista Mouras: la cordobesa Julia Ballario, que marcará la vuelta de una mujer al TC luego del antecedente de Marisa Panagópulo en 1996. Ballario, hoy habitué del Top Race Series (categoría en la que marcó un hito al ganar una competencia en 2016) ya tenía experiencia en el TCPM en 2011 además de haber competido en la Fórmula Pro Mazda estadounidense en 2013 y 2014 y contar con varias competencias de la divisional mayor de Top Race en su historial, algunas en 2017. Inicialmente iba a ir junto a Norberto Fontana, pero las idas y vueltas de su aprobación llevaron a que termine compartiendo Chevy con Camilo Echevarría.

“No me fijo en eso, en la pista soy una más, con el mismo sacrificio que todos. Sumé mucha experiencia a lo largo de mi carrera y esta es otra prueba super importante. Tiene un significado muy especial para mi ser parte de los 1000 km por el hecho de correr en autos y venir en ascenso. No pasa por ser mujer. Trato de hacer lo mejor siempre desde el lado piloto, no desde el punto de vista de una dama” le manifestó hace unos días la de Marcos Juárez al Diario Popular. En 2016, cuando tuvo sus mejores resultados en el Top Race Series, había generado polémica al declarar que sus colegas “no se bancan que les gane una mujer” tras varios roces por su estilo aguerrido. Es cierto que un piloto del estilo agresivo de Ballario suele estar más expuesto a accidentes por ir a la fricción, pero también Josefina Vigo, corredora de Top Race Series, había expresado lo mismo.

Otros datos curiosos son que nuevamente habrá un duelo padre vs hijo pero al de Roberto y Marcelo Videle (que se repetirá) se suma el de José Ciantini y su hijo Diego, el actual líder del campeonato de TC Pista. También al habitual encuentro de los hermanos Nicolás y Prospero Bonelli en cada fecha del TC se agregará el de los Canapino por el debut del menor, Matías, como invitado de Nicolás González, mientras que los hermanos Juan Bautista y Franco de Benedictis compartirán el Ford #157 de “Johnnito”.

Otro Di Palma entrará en los libros del TC: en este caso Juan Cruz Federici Di Palma, hijo de Andrea, la única hija mujer del “Loco” Di Palma. Será el sexto miembro de la familia Di Palma en correr en Turismo Carretera: los otros cinco se dieron el gusto de ganar.

48 años son mucho tiempo. Justamente hace 48 años se consagraba campeón de TC por primera vez Rubén Luis Di Palma a bordo de un Torino y era el campeón más joven de la historia con 24 años (luego superado por Agustín Canapino con 20). 48 también son los años que le lleva el piloto más veterano de los 1000 kilómetros de 2018, Roberto “Chiqui” Videle (65 años) al más joven, el salteño Esteban Cístola (17 años recién cumplidos), que será el más joven en debutar en la historia del TC y este mes se afirmó como una gran promesa del automovilismo nacional al ganar en su debut en la Clase 2 del Turismo Nacional. Cístola también corre en el TC Mouras, donde finalizó séptimo la etapa regular 2018 y clasificó a la Copa de Oro. En los 1000 kilómetros correrá en el Ford de Juan Pablo Gianini.

Otro dato a tener en cuenta es que Matías Rossi deberá largar desde el último puesto por haber llegado a tres apercibimientos. Esto igual no hace que sea imposible un triunfo del campeón 2014, de hecho recordemos que Juan Manuel Silva quedó último al inicio de la carrera del año pasado tras ser golpeado por Gastón Mazzacane y remontó para lograr la victoria.

También será la última fecha del campeonato de carreras especiales 2018, que lidera Agustín Canapino con 14,5 unidades de ventaja sobre Jonatan Castellano y 16,5 sobre Juan Pablo Gianini. El ganador de este mini torneo se asegura un lugar en la Copa de Oro.

Por último, un repaso por los 10 mejores trinomios, los favoritos a ganar los 1000 kilómetros de Buenos Aires:

Agustín Canapino- Martín Ponte – Federico Alonso (Chevrolet)

Facundo Ardusso – Tomás Urretavizcaya – Federico Pérez (Torino)

Mauricio Lambiris – Omar Martínez – Lautaro De La Iglesia (Ford)

José Manuel Urcera – Mariano Altuna – Facundo Della Motta (Chevrolet)

Guillermo Ortelli – Diego Ciantini – Pedro Gentile (Chevrolet)

Valentín Aguirre – “Josito” Di Palma- Santiago Álvarez (Dodge)

Mariano Werner – Marcos Muchiut – Adrián Oubiña (Ford)

Juan Manuel Silva – José Ignacio Savino – Oscar Sánchez (Ford)

Jonatan Castellano – Joel Gassmann – Gustavo Micheloud (Dodge)

Juan Martín Trucco – Lucas Panarotti – Juan Augusto Ronconi (Dodge)