Comienza la segunda edición de la Superliga y en esta nota hablaremos, de una forma u otra, de los 26 participantes. Es, más que nada, un análisis de lo que puede llegar a ser la temporada para cada uno.

Aclaración: No están las altas y bajas completas de los equipos.

¡Arrancamos!

Candidatos

Boca

Esto es bastante simple: El Xeneize tiene el mejor plantel de la Argentina en cuanto a talento y variantes. De hecho, es la principal razón por la que es el bicampeón: debido a la cantidad y a la calidad de sus futbolistas a disposición. En los torneos largos se premia al conjunto más regular, y Boca lo fue en ambos.

Asimismo, se sumaron varios jugadores que son capaces de influir en el resultado de cualquier partido. Especialmente Mauro Zárate, quien es un delantero top en el fútbol local. También se agregaron Sebastián Villa, extremo de Deportes Tolima –campeón en el torneo colombiano–, Lucas Olaza –uno de los mejores laterales izquierdos del país– y Esteban Andrada, clave en el Lanús finalista de la Copa Libertadores. Finalmente, si Boca estaba medio corto en cuanto a la cantidad de centrales en el plantel, esto dejó de ser un problema porque Carlos Izquierdoz, líder de la zaga en Santos Laguna, el último campeón de México, fue comprado por el club.

El gran mérito del bicampeón es que, a los equipos inferiores, suele ganarle siempre. En muchos partidos, más allá de que el rendimiento colectivo fue flojo (algún que otro partido se puede destacar) le alcanzó con la jerarquía individual, sobre todo de Cristian Pavón, para llevarse las tres unidades. Es un aspecto clave, porque en general los torneos largos no se pierden por una derrota en un clásico o en un partido importante, sino justamente cuando se dejan puntos en el camino contra rivales de menor calidad. Por ejemplo, en la última Superliga, Boca solamente le ganó a River de los denominados grandes (perdió frente a Independiente y Racing y empató con San Lorenzo).

Lo que puede llegar a ser un problema, para el conjunto de Barros Schelotto, es en el caso de que se mantenga con vida en la Libertadores mientras disputa la Superliga. En los primeros meses, de la edición pasada, mientras que Boca no participó de la Copa los demás “candidatos” sí lo hicieron, y aprovechó ese momento para sacar una amplia ventaja con sus competidores. Luego, cuando el Xeneize comenzó a jugar a nivel continental, empezó a perder varios puntos o le costó ganar con la comodidad que venía demostrándolo. También es cierto que se mejoró el plantel y se agregaron variantes, justamente para que el recambio se note lo menos posible.

River

Si River y Marcelo Gallardo tienen una deuda pendiente, en estos cuatro años de relación mutua, es la de ganar un campeonato local. Por una u otra razón, el Millonario nunca pudo coronarse con un título nacional, e incluso a veces no llegó, hasta las últimas fechas, con posibilidades de consagrarse.

Por eso es que esta Superliga por comenzar pareciera ser finalmente un objetivo real para River. No significa que el técnico argentino haya minimizado los anteriores torneos locales, pero en general, por estar compitiendo en la Libertadores o en la Sudamericana, fue relegando la liga. Este problema se evidenció en los últimos dos campeonatos, cuando el equipo tuvo que empezar a sacar puntos a mansalva, en la segunda mitad del año, porque si no se quedaba afuera de los puestos de clasificación para la Copa.

Más allá de lo que puede plantear Gallardo para sacarse esta cuenta pendiente, River se encuentra entre los candidatos porque tiene uno de los mejores planteles de la Argentina. Quizás le faltaba, hasta hace unos meses, jugadores que ganaran por sí mismos –especialmente en partidos en los que se puede tener un mal día–. El club lo solucionó en el verano, con la llegada de Juan Fernando Quintero, Lucas Pratto y Franco Armani. Partiendo de eso, el plantel del Millonario cuenta con una base de 18 futbolistas muy buenos para luchar hasta el final en la Superliga, sumado a algunos juveniles que le pueden añadir variantes –Exequiel Palacios principalmente–.

Racing

La Academia disputó el último torneo con dos entrenadores diferentes. El modelo de juego de ambos, incluso, también es distinto. El equipo, con Diego Cocca, prefería defenderse más y le costaba generar fútbol. Desde que llegó Eduardo Coudet, muchas cosas cambiaron en Racing; para bien, evidentemente. Por eso el club de Avellaneda será uno de los candidatos.

La idea del nuevo técnico, de ser verticales e imponerse al rival con un ritmo alto, el grupo de jugadores la entendió y la emplearon rápidamente. Racing llega con mucha gente al área y suele tener numerosas oportunidades de gol por partido, y jugando así es probable que se esté más cerca de ganar los partidos. Además en el mercado de pases, tanto en el anterior como en este último, la Academia sumó jerarquía y calidad a su plantel –Marcelo Díaz y Guillermo Fernández principalmente–. Tiene variantes de sobra, ahora, para disputar distintos campeonatos en una misma temporada.

La pérdida de Lautaro Martínez se sentirá –metió 13 goles en 21 partidos en la Superliga– pero regresó Gustavo Bou, quien ya fue campeón con Racing en un torneo local. No tendrá más al crack, aunque recuperó a un delantero que rindió en la institución y Coudet deberá apaciguar tácticamente la ausencia del ahora jugador del Inter.

Independiente

El Rojo no sale campeón nacionalmente desde 2002. Ya pasaron 16 años de la última conquista, y este parece un momento propicio para volver a pelear por el título de la Superliga. Después de años de destrucción total dentro y fuera del club, Independiente, de la mano de su entrenador Ariel Holan, recuperó su identidad y los hinchas recobraron ese sabor de pelear en todas las competencias que disputa el equipo.

El técnico decidió relegar bastante la última Superliga por la posibilidad de ganar la Copa Sudamericana. Finalmente le salió bien, ya que terminó dando la vuelta en el Maracaná. Lo positivo, para el Rojo, es que mantuvo la base de ese plantel –excepto por Nicolás Tagliafico, Ezequiel Barco y alguno que otro más– y le añadió mucho talento, especialmente en este mercado de pases. Con el añadido de Pablo Hernández, Francisco Silva y Carlos Benavídez, los tres, con distintos matices, comparten un mismo idioma futbolístico.

Son centrocampistas ideados al manejo de la pelota, con la suficiente técnica para manejarse en espacios reducidos. A Independiente, los últimos meses, le costó más de lo normal los equipos que se le encerraron y le cortaban líneas. Aunque el Rojo siempre busca el arco rival como principio, en general le venía mejor salir al contraataque en velocidad. Holan intentará darle otra forma a su equipo de ahora en más. Como Boca, River y Racing, tiene un plantel jerarquizado, con mucha calidad y variantes para mantenerse competitivo en todas las competencias. Por eso, estos cuatro son los candidatos a ganar la Superliga.

Sorpresas (o rendir por sobre lo esperado, no necesariamente pelear por el título)

Defensa y Justicia

La institución de Varela recuperó a Sebastián Beccacece. Después de su periplo en la Selección, como ayudante de Jorge Sampaoli, volvió al club que le dio la oportunidad de ser entrenador en el fútbol argentino. Defensa y Justicia se manejó con una misma idea en los últimos años: la contratación de técnicos jóvenes, que en general dan su primer paso como cabezas de un grupo, y la compra o préstamos de futbolistas con futuro y proyección.

De esta manera, el Halcón fue haciéndose respetar nacionalmente y también continentalmente; con Beccacece hizo historia, en mayo de 2017, tras eliminar a San Pablo de la Copa Sudamericana, en su primer partido de la historia, como visitante, en una competencia internacional.

Se sumaron algunos futbolistas con experiencia a este plantel joven, como es el caso de Jonás Gutiérrez –segundo paso por la institución–, Marcelo Larrondo, quien padeció muchas lesiones y casi no jugó en River –si logra sumar minutos en Varela puede ser clave– y Rafael Delgado, lateral izquierdo titular del Atlético Nacional de Jorge Almirón hasta que su préstamo finalizó.

No obstante, el Halcón también perdió futbolistas importantes, en especial a Fernando Márquez, quien fue el goleador del equipo, en la Superliga anterior, con nueve tantos. Esperemos que Defensa y Justicia se convierta en uno de los atractivos de la Superliga, no especialmente por tener chances de ganar el título, sino por lo que puede llegar a proponer dentro del campo de juego.

Vélez

El club de Liniers, durante las últimas casi dos décadas, fue uno de los animadores del fútbol argentino. Sin embargo, desde hace unos años que está viviendo un período de reconstrucción. Esto llevó a que el Fortín se encuentre lejos de pelear los campeonatos, comenzó a sacar muy pocos puntos, en comparación a épocas anteriores, y todo terminó en lo que ocurrió la pasada Superliga para Vélez: jugó con la urgencia de mirar los promedios y de cuidarse por un posible descenso.

En el medio se produjo un cambio de dirigencia, y el nuevo mandamás decidió contratar a Gabriel Heinze como el entrenador del equipo. Con el Gringo a la cabeza, la situación, de a poco, empezó a mejorar y el semestre de la institución concluyó con solamente tres derrotas en 15 partidos disputados. El ex técnico de Argentinos Juniors logró potenciar a varios jóvenes del club de Liniers, especialmente a Matías Vargas y a Lucas Robertone. Francisco Ortega y Hernán De La Fuente también tomaron más protagonismo.

El referente que ayudó, para que Vélez sumara tantos puntos, fue Mauro Zárate. El ahora futbolista de Boca convirtió ocho tantos en 13 partidos. Heinze deberá tapar su ausencia principalmente desde el lado colectivo, porque individualmente el Fortín no incorporó a nadie con el talento de Zárate –Jonathan Ramis pinta para ser el nuevo delantero titular–.

Otro futbolista clave que se marchó del club fue Santiago Cáseres. Vélez contrató a Gastón Giménez, quien el entrenador lo conoce de Godoy Cruz, y a Pablo Galdames, un joven chileno de 21 años –en el país transandino se lo compara con Charles Aranguiz– para cubrir esta venta. Los dos se acomodan a la idea de Heinze, habrá que ver si finalmente rinden con el paso del tiempo. Con la situación un poco más estable, pero sin dejar de lado el promedio, Vélez comenzará la Superliga envuelto en un proyecto que puede, de a poco, ir ilusionando a sus hinchas.

Argentinos Juniors

El Bicho volvió a Primera División inmediatamente un año después de descender a la B Nacional. En la temporada 2017/2018 sobrepasó las expectativas, finalizó 12° y estuvo muy cerca de clasificarse a la Copa Sudamericana, principalmente al hacerse muy fuerte como local (ganó nueve de 14 partidos en el Diego Armando Maradona).

Con Alfredo Berti como entrenador y con muchos jóvenes dentro del campo de juego, Argentinos demostró tener las cosas muy claras por momentos, con una idea de toque, mucha presión y dinámica. Perdió jugadores importantes en este mercado de pases, sobre todo en el ataque. Se marcharon Lucas Barrios, Nicolás González y Javier Cabrera y llegaron Raúl Bobadilla –procedente del Borussia Mönchengladbach–, Junior Benítez, desde Boca, y Hernán Toledo –quien en su momento rindió con Vélez–. Los tres nuevos serán importantes si se acomodan al estilo del club.

Será difícil igualar lo de la temporada pasada, pero si los fichajes se adaptan y si los que ya estaban rinden de la misma manera o mejor, como por ejemplo los hermanos Mac Allister (Kevin, Alexis y Francis), Nehuén Pérez y Damián Batallini, Argentinos puede llegar a superar las expectativas.

Equipos a los que les costará repetir lo de la temporada pasada

Godoy Cruz

El Tomba terminó segundo en la última Superliga, solamente a dos puntos de Boca, el campeón. Su campaña fue magnífica y se ganó, además, un lugar en la próxima Copa Libertadores. Por eso es que, a priori, será realmente complicado para Godoy Cruz igualar el rendimiento de la anterior campaña.

Además, se marcharon jugadores importantes, como Guillermo Fernández (Racing), Juan Garro (Huracán) y el arquero Leonardo Burián (Colón) y no será una tarea fácil reemplazarlos para Diego Davobe, el entrenador. No solo las ventas son un hecho a analizar, sino que también es difícil de aventurar que la mayoría, de los que se quedaron, vuelvan a rendir de la misma manera. Se incorporó a Iván Ramírez, Diego Sosa y Gabriel Ávalos.

Lo más destacable, para la temporada que se avecina, es que Santiago García seguirá en Godoy Cruz. El delantero uruguayo fue el mejor futbolista del Tomba y, con sus 17 tantos en 26 partidos disputados, se transformó en el goleador de la pasada Superliga.

San Lorenzo

El Ciclón finalizó tercero en el último campeonato, a ocho puntos de Boca. Con Claudio Biaggio como entrenador, ganó muchos partidos en los que hizo muy pocos méritos para llevarse los tres puntos. Sin embargo, fue meritoria la temporada y el puesto en el que terminó, porque significó la clasificación a la Copa Libertadores de 2019.

El problema es que, en algún momento, la suerte se acaba. San Lorenzo deberá mejorar (mucho) colectivamente y demostrar otras cosas, en el campo de juego, para revertir la situación. Por eso, si este cambio no ocurre, será complicado que el Ciclón pueda repetir un tercer puesto como el de la Superliga anterior.

El plantel es prácticamente el mismo, con la excepción del mediocentro Piris Da Motta (Flamengo) y la reciente salida de Paulo Díaz (Al-Alhi). El mediocentro paraguayo fue un baluarte de Biaggio en la cancha, como también el defensor chileno. Por lo pronto, el club consiguió el préstamo de Gerónimo Poblete, procedente del Metz, con la idea de que sea el que sustituya a Da Motta. Luego se sumó Ariel Rojas, relegado en River debido a sus 32 años, y Pablo Mouche. San Lorenzo sintió la pérdida de Cerutti, en el mercado veraniego, y el ex Boca comparte algunas similitudes con el ahora futbolista de Independiente.

Huracán

El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro hizo una enorme campaña la pasada Superliga, terminando cuarto, a diez puntos de Boca, y clasificado para la próxima Libertadores. Lo que logró el Globo superó las expectativas de la mayoría. El técnico argentino tendrá que barajar y dar de nuevo, debido a la venta de algunos de los futbolistas que fueron claves, y a varias incorporaciones.

Se marcharon Ignacio Pussetto, quien se convirtió en el arma principal de desequilibrio de las jugadas ofensivas de Huracán, y Hugo Nervo, el central más importante del equipo. Llegaron Lucas Gamba, de gran temporada en Unión, Juan Garro –excelente año con Godoy Cruz–, Omar Alderete, Carlos Auzqui e Iván Rossi –ambos relegados en River–. Son nombres nuevos con potencial, pero que llevará su tiempo acomodarlos.

El Globo tiene que intentar sacar la máxima cantidad de puntos posibles en este primer semestre, porque luego comenzará la Copa Libertadores, por ende el técnico tendrá que utilizar el recambio, y Alfaro no cuenta con un plantel tan amplio para competir como quisiera en las dos competencias.

Lograr estabilidad

Talleres

El equipo de Córdoba regresó a la Primera División para la temporada pasada, y rápidamente llamó la atención de todos. Con un proyecto de años, tanto por una buena labor dirigencial como también por tener al mismo entrenador durante varias temporadas, Talleres fue tomando una idea de juego que la demostró ni bien pisó la Superliga.

Hasta los últimos dos meses, cuando la “T” cayó un poco en la irregularidad, el conjunto cordobés le peleó mano a mano el campeonato a Boca. Finalmente, terminó en el quinto puesto y con la clasificación a la Libertadores de 2019. Talleres mantendrá casi el mismo plantel con el que concluyó la temporada, con la excepción de Lucas Olaza. Talleres sumó a varios futbolistas jóvenes que pueden rendir mucho en el contexto del equipo de Córdoba, especialmente Gonzalo Maroni. A él se sumaron Andrés Cubas, Tomás Pochettino y Diego Valoyes, entre otros.

El cambio más significativo se dio en lado del técnico, ya que Frank Kudelka se marchó y lo reemplazó Juan Pablo Vojvoda, quien realizó un buen trabajo con Defensa y Justicia. Aunque ambos entrenadores comparten una idea de juego similar, siempre que llega un nuevo técnico algunos aspectos cambian. Talleres buscará volver a mostrarse competitivo y también seguir creciendo como institución.

Atlético Tucumán                                                                                   

El Decano, actualmente compitiendo en los octavos de final de la Copa frente a Atlético Nacional, viene realizando méritos para que las cosas le salgan bien desde hace tiempo.

Justamente, la competencia internacional influyó en la posición final de las últimas dos ediciones de la Superliga (21° y 15° respectivamente). Atlético Tucumán cuenta con calidad en su plantel y lo normal sería que mejore en la ubicación de la tabla. Además ya lleva un año de trabajo con el técnico Ricardo Zielinski –renovó por uno más– y la continuidad siempre ayuda.

El Decano no perdió a ningún jugador clave y sumó a varios con experiencia para aportar como lo son Juan Mercier, Mauro Matos y José San Román. Esperemos ver más de Tomás Cuello en esta Superliga, un chico de 17 años, que parece tener condiciones.

Banfield

El Taladro logró un gran quinto puesto en la temporada 2016/2017, pero en la siguiente cayó hasta el puesto 17°. La pérdida de Emanuel Cecchini, quien se marchó al Málaga, se hizo notar demasiado y a Banfield le costó encontrar su reemplazante. Por suerte para el club del sur, el joven de las inferiores regresó para esta campaña a modo de préstamo por un año.

El futbolista más importante que perdió Julio César Falcioni, en este mercado de pases, es Eric Remedi. Entre él y Cecchini formaron uno de los mejores doble cinco de la Argentina, pero Banfield tiene jugadores que pueden reemplazarlo. Luego los referentes como Darío Cvitanich, Nicolás Bertolo y Jesús Datolo siguen en el equipo y su función será clave, porque el Taladro cuenta con un plantel muy joven y servirán como complemento. El Taladro incorporó, entre otros, a Marcelo Torres, a Nicolás Silva y a Adrián Calello.

Unión

El Tatengue inició la temporada pasada en gran forma y pintaba para ser una de las revelaciones del campeonato. Después terminó cayéndose un poco y finalizó 10°, pero el trabajo ya estaba hecho. La clasificación a la Copa Sudamericana, de 2019, es una gratificación a la campaña que Unión realizó.

Se marchó Lucas Gamba, quien con Franco Soldano fueron los que aportaron la mayoría de los goles del Tatengue en la Superliga. Será difícil encontrar a alguien que se acerque a lo del actual futbolista de Huracán en el campo de juego. Por lo pronto llegó Rodrigo Gómez (más conocido como Droopy), aunque es un futbolista diferente a Gamba. El que se incorporó, con características similares, es Federico Andrada, el ex Quilmes y Vélez. Es un buen equipo como para que el delantero pueda rendir. Otros jugadores que se sumaron son Claudio Corvalán, procedente del descendido Arsenal, y los pibes Augusto Lotti y Braian Álvarez, ambos pertenecen a Racing.

Leonardo Madelón y el club de Santa Fe parecen llevarse bien siempre que se reencuentran, por algo es una de las personas más queridas en el club. Este es el tercer paso, del técnico argentino, por la institución. En el segundo de ellos fue la cabeza del grupo que ascendió de la B Nacional a la Primera División, y ahora es el encargado de transmitirle estabilidad a Unión, para que principalmente no sufra con los promedios.

Colón

Eduardo Domínguez debutó como entrenador con Huracán, en 2015, equipo en el que se retiró como futbolista profesional. Estuvo un año solamente con el Globo, pero su trabajo fue muy bueno ya que llegó hasta la final de la Copa Sudamericana (derrota ante Independiente de Santa Fe).

En enero, de 2017, se convirtió en el nuevo técnico de Colón. En unos meses, Domínguez cumplirá dos años en la institución y, tanto en la temporada 2016/2017, como en la anterior, consiguió que el equipo se clasificara a la Copa Sudamericana del año siguiente. Hace unos días, el Sabalero le ganó al San Pablo, por 1 a 0 en el Morumbí, y esa victoria fue histórica porque se transformó en el único equipo argentino en ganarle, a este equipo brasileño, como local en esa cancha.

El entrenador perdió tres futbolistas importantes para la temporada que ya inició. El arquero titular, Eduardo Domínguez, se marchó a Vélez y llegó Burián, el ex Godoy Cruz –le fue muy bien– para reemplazarlo. Germán Conti, central y capitán de Colón, será casi imposible de sustituir (vendido al Benfica). El último fue Cristian Guanca, centrocampista de 25 años, quien se fue a jugar a Arabia. En su posición se incorporó a Franco Zuculini, el ex Racing, para complementarse con Matías Fritzler y Adrián Bastia en el medio. Colón buscará repetir el nivel de las últimas dos temporadas y así rondar en puestos de Copa Sudamericana nuevamente.

Incógnitas

Estudiantes

Luego de finalizar terceros en la temporada 2016/2017, el Pincha cayó al puesto 16° en la tabla de la pasada Superliga. Nelson Vivas dejó el cargo, Gustavo Matosas duró poco, Lucas Bernardi también fue el técnico por unos meses –hasta que lo echaron– y, primero como interino y después tras la confirmación oficial, llegó Leandro Benítez.

Esta es una de las razones por las que Estudiantes es una incógnita. Se desconoce al “Chino” Benítez entrenador y habrá que esperar para ver cómo funcionan las cosas. Por lo pronto, tuvo un comienzo de temporada grandioso tras ganarle a Gremio, por 2 a 1, en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.

En el plantel, más allá de algunos experimentados como Rodrigo Braña, Mariano Andújar, Jonathan Schunke, entre otros, hay muchos jóvenes. Matías Pellegrini, Lucas Rodríguez, Iván Gómez, Facundo Apaolaza e Iván Erquiaga son los nombres de los chicos que más minutos sumarán. Algunos ya jugaron bastante y otros recién están comenzando, y esta es la segunda razón para no saber bien cómo será la temporada de Estudiantes.

Rosario Central

Desde que Eduardo Coudet dejó de ser el técnico, y varios de los futbolistas de ese gran plantel que llegó hasta los cuartos de final de la Libertadores se marcharon, el Canalla viene en caída. Por ejemplo la marcha de Giovani Lo Celso, Damián Musto, Javier Pinola, Franco Cervi, Alejandro Donatti, entre otros, lógicamente produjo un desbarajuste muy grande.

Los resultados negativos rápidamente comenzaron a aparecer: en los últimos dos campeonatos, Central finalizó 12° y 20° respectivamente. Por eso los dirigentes fueron a buscar a Edgardo Bauza, ídolo del equipo de Rosario Central, para que se convierta en el nuevo entrenador.

Se dieron dos bajas importantes en este mercado de pases, como las de Fernando Tobio y Mauricio Martínez. Llegaron Matías Caruzzo, Miguel Barbieri, el ex Racing, Diego Arismendi y Gonzalo Bettini. El técnico argentino conoce el club a la perfección, puede darle un orden, y empezar a sumar puntos. Pero necesitará tiempo.

Gimnasia de La Plata

El ídolo regresó al Bosque. Pedro Troglio asumió por tercera vez en el club, luego de estar dirigiendo a Tigre y a Universitario en Perú respectivamente. El técnico argentino llega para darle un lavado de cara a Gimnasia, ya que terminó en el puesto 23 en la última Superliga.

En este mercado de pases el Lobo sufrió varias bajas, principalmente las de Brahian Alemán, Nicolás Colazo, Alderete y Nicolás Dibble. También tuvo algunas altas, particularmente con la vuelta de Santiago Silva, la llegada de Víctor Ayala, de Mauro Guevgeozián y de Santiago Rosales. Troglio en general se las arregla para que le vaya bien en Gimnasia, pero necesitará tiempo para acomodar las piezas y por eso el equipo será una incógnita hasta que se aclare más la situación a medida que transcurren las fechas.

Patronato

¿De qué forma se reemplaza a Sebastián Ribas? El delantero, ahora futbolista de Lanús, metió 13 goles con el conjunto de Juan Pablo Pumpido y se quedó a cuatro tantos del Morro García, el goleador de la Superliga. Esta es la duda existencial con Patronato: cómo hacer para que la ausencia del delantero se note lo menos posible.

Por lo pronto, el club de Paraná incorporó a varios futbolistas de renombre. Federico Bravo, el ex Boca, Pablo Ledesma, Gabriel Carabajal, Mauricio Sperduti, Ezequiel Rescaldani y Facundo Barceló. Entre los dos últimos intentarán ser los delanteros que suplanten, al menos un poco, la cuota goleadora que aportó Ribas a Patronato.

Los que están en caída y/o tienen que observar el descenso

Lanús

Lo del Granate es una historia insólita. A poco menos de un año, de haber disputado la final de la Libertadores, el contexto del equipo es totalmente diferente. La mayoría de los históricos se fueron y solamente quedó Lautaro Acosta. José Sand y Maximiliano Velázquez se marcharon luego de la derrota con Gremio y el último en irse fue Román Martínez.

Lanús empezó a apostar por los jóvenes de las inferiores. También le dieron la oportunidad a Ezequiel Carboni de dirigir a la Primera, quien conoce a varios de estos juveniles. Ribas, Facundo Quignon y Lucas Mugni son las incorporaciones más significativas de este mercado de pases. Pueden llegar a aportar lo suyo si es que terminan por acoplarse al equipo.

El objetivo del Granate es sumar la mayor cantidad de puntos posibles. Terminó en el puesto 22 en la pasada Superliga y, si continúa de la misma manera, cada vez estará más pendiente de los promedios.

Newell’s

El caso de La Lepra es similar al de Lanús. La debacle comenzó cuando Maximiliano Rodríguez e Ignacio Scocco dejaron la institución, principalmente por los problemas dirigenciales que conviven alrededor del club. De un noveno puesto, en la temporada 2016/2017, pasó a finalizar 21° en la última Superliga.

Omar De Felippe es el entrenador de Newell’s desde marzo de 2018, quien en su momento reemplazó a Juan Manuel Llop. Hubo poco movimiento en este mercado de pases; la baja más significativa es la de Nehuén Paz. La incorporación estelar se produjo con la vuelta de Mauro Formica, futbolista nacido en Newell’s. Este será el tercer paso del enganche por el club, y será clave en La Lepra para ayudar con el objetivo de sumar puntos. Otros que se sumaron son Ze Turbo (candidato a mejor nombre de la Superliga), su pase pertenece al Inter y es un delantero de 21 años e Iván Piris, a préstamo del León de México.

Actualmente se encuentra relativamente lejos del descenso, el problema es que si continúa en esta crisis no ahora, pero sí probablemente en un futuro, se tenga que preocupar aún más de los promedios.

Aldosivi

El objetivo, de los recién ascendidos, siempre es el mismo al llegar a la Primera División: intentar mantenerse y no descender en un año. El Tiburón había sufrido la relegación en la campaña 2016/2017, por lo que volvió bastante rápido a la máxima categoría del fútbol argentino.

Las altas y bajas son numerosas. Llegaron Luciano Pocrnjic, Leonel Galeano, Dardo Miloc, Matías Pisano, Fernando Godoy, Facundo Castillón y Denis Stracqualursi. Se fueron Franco Canever, Ezequiel Parnisari, Arnaldo González y Leandro Somoza –se retiró profesionalmente–. Gustavo Álvarez, el entrenador de Aldosivi, tendrá que reacomodar algunas piezas para pelear por no descender.

San Martín de Tucumán

Lo mismo ocurre con el conjunto tucumano, el segundo equipo que ascendió desde la B Nacional a la Primera División. Ruben Forestello cuenta con una larga experiencia al frente de equipos que pelean por no descender y este caso no será diferente. Lo más importante es que Claudio Bieler, el goleador de San Martín con 16 tantos en la pasada temporada, seguirá en el club.

Después, las altas y bajas, como el caso de Aldosivi, también fueron bastantes. Se marcharon Lucas Acevedo, Ismael Benegas, Walter Busse, Juan Galeano y Sergio González. Llegaron Matías Cahais, Fernando Cordero, Emiliano Purita, Álvaro Fernández y Tino Costa, el ex Valencia y San Lorenzo –entre otros–. El objetivo está claro: sumar la mayor cantidad de puntos posibles para evitar el descenso.

Tigre

El Matador comenzará la Superliga en puestos de descenso directo. La situación es ciertamente dramática y la idea, obviamente, será revertirla. Por ahora, en el caso de las últimas dos temporadas, esto no ocurrió (finalizó 24° en ambos campeonatos).

La institución de Victoria perdió a dos futbolistas importantes, especialmente en el ataque, como lo son Lucas Janson y Denis Stracqualursi. También se marcharon Carlos Rodríguez, Jacobo Mansilla y Mathias Abero. Las altas más significativas se reflejan en Lucas Rodríguez, Jorge Ortíz, Kevin Ramírez, Néstor Moiraghi y Diego Vera –reemplazante directo de Stracqualursi–.

Habrá que ver qué es lo que ocurre con Cristian Ledesma, el entrenador, si los resultados no se consiguen. Lo positivo es que ya lleva un año en Tigre y tuvo más tiempo de lo normal para trabajar con su metodología.

Belgrano

La última temporada del Pirata fue especialmente buena, porque pasó de ubicarse 28°, en la campaña 2016/2017, a finalizar 13° en la pasada Superliga. Pablo Lavallén influyó mucho en este caso, aunque decidió irse en mayo y el reemplazante será Lucas Bernardi.

Fue muy movido el mercado de pases de Belgrano. El futbolista clave que perdió se llama Cristian Lema, quien debido a su enorme año como defensor llamó la atención del Benfica y el club luso se lo llevó hacia Portugal. Otras bajas: Marcelo Benítez, Erik Godoy, Ortíz, Ramis y Joel Amoroso. Las altas también son numerosas: César Rigamonti, Hernán Menosse, Matías Nani, Gastón Gil Romero, Jonás Aguirre, Miguel Martínez y Adrián Balboa.

La pérdida de Lavallén como técnico puede llegar a notarse en demasía con Belgrano, habrá que ver qué es lo que hace Bernardi como entrenador. Lo cierto es que sus pasos en Newell’s y en Estudiantes, principalmente, no fueron del todo positivos.

San Martín de San Juan

El conjunto sanjuanino comenzará la Superliga en puestos de descenso directo. No le fue mal en la temporada pasada (terminó en el puesto 18) con Néstor Gorosito como entrenador. Pero por problemas con la dirigencia, el técnico decidió irse y llegó Walter Coyette en su lugar –ascendió con Chacarita en la 2016/2017–.

Ál igual que Belgrano, el mercado de San Martín de San Juan fue movido con muchas altas y bajas. Se marcharon Leandro Vega, Matías Escudero, Carlos Luque, Gabriel Carabajal pero, sobre todo, la ausencia que más se sentirá en el equipo es la de Claudio Paul Spinelli. Llegaron al club Facundo Erpen, Juan Rodríguez, Federico Milo, Franco Cristaldo, Francisco Grahl, Nazareno Solís y Gonzalo Castillejos.

A Coyette le gusta que sus equipos sean ofensivos, que tengan dinámica y que presionen. No sé si el técnico será capaz de transmitirle, a sus futbolistas, esas ideas, pero está claro que lo intentará. En esta Superliga habrá varios equipos que buscarán evitar el descenso.