Juan Sebastián Verón, el presidente de Estudiantes de La Plata, seguramente hizo una mueca de fastidio cuando salió, en el sorteo de los octavos de final de la Libertadores, la bolilla de Gremio como próximo rival. El Tricolor es el campeón defensor y, a pesar de algunas bajas en el plantel, su alto nivel de juego lo convierte en uno de los mejores equipos de Sudamérica.

Los de Renato Portaluppi manejan los dos registros principales que se dan en un partido de fútbol. Es decir, pueden dominar al que tienen enfrente con la pelota y moverla a su gusto, y también son capaces de defenderse, replegar y salir con espacios si lo ven necesario o el rival los obliga a una situación así. Lo demostraron en la Copa del año pasado y las ideas se mantienen actualmente.

Se fueron algunos futbolistas del plantel campeón como Lucas Barrios, Fernandinho, Edílson y principalmente Arthur Melo hace unas pocas semanas. Aun así, en Gremio se mantuvieron jugadores con mucha jerarquía, talento y experiencia con Marcelo Grohe, Pedro Geromel y Walter Kannemann en la defensa, con Maicon –el capitán– en el mediocampo y con Luan y Everton más arriba.

Arthur fue el mejor jugador de Gremio hasta que partió rumbo al Barcelona, y uno de los grandes méritos de Renato Gaúcho se encuentra justamente relacionado a esto. Sin la presencia del centrocampista brasileño, igual Gremio domina a sus rivales con la pelota. El último partido que disputó, el nuevo futbolista del club catalán, fue el pasado 13 de junio –luego hubo un parón en el Brasileirao por el Mundial de Rusia–. Cuando el campeonato se reanudó, Gremio consiguió ganarle a Atlético Mineiro, San Pablo y Flamengo –tres de los equipos que pelean arriba en el torneo–, empató contra Chapeocense y sufrió una derrota frente a Vasco da Gama. Actualmente el Tricolor se ubica tercero, a cuatro puntos de Flamengo y a cinco de San Pablo.

Gremio es el equipo del Brasileirao que logra el mayor porcentaje de posesión de pelota por partido. En tono a este dato, también es el que más pases realiza por encuentro. Arthur y Maicon conformaron un doble pivote clave para dominar en este sentido, porque son dos centrocampistas muy técnicos que comparten la capacidad de perder pocas pelotas a lo largo de los 90 minutos. De hecho, el capitán de Gremio es el futbolista que más pases intentados por partido promedia (100) de todo el campeonato.

Un escalón más adelante de Maicon está Luan, el jugador que mejor interpreta por dónde moverse para encontrar los espacios vacíos y es el que une el mediocampo con el ataque. Tiene gambeta y un gran despliegue, pero además sabe asociarse con sus compañeros. Con el mercado europeo nunca se sabe, pero por ahora el mediapunta brasileño continúa en Gremio y es un factor valioso para el equipo.

Quien acompaña a Luan en 3/4 es Everton, un extremo de 22 años que está teniendo un Brasileirao muy bueno. Se convirtió en el hombre más desequilibrante del Tricolor, porque en el plantel no existe ese goleador que finalice todo lo que el equipo crea y es una de las razones por las que metieron solamente 18 goles en 17 partidos disputados. Everton participó directamente de siete de ellos, con cuatro tantos y tres asistencias, además de que es el jugador del Brasileirao que más tiros y gambetas promedia por partido.

Defensivamente, Gremio es el equipo al que menos goles le encajaron en su campeonato local (8) y en la Libertadores (2). Es prácticamente imposible aspirar a ganar la Libertadores sin contar con un buen arquero y con dos centrales sobrios y Portaluppi los tiene en su plantel. Grohe es de lo mejor que hay en Sudamérica en lo que respecta al arco, y tanto Geromel como Kannemann son defensores de alto nivel.

Asimismo, ambos sirven para los dos registros: tienen la valentía y la capacidad para cubrir espacios largos a la espalda (Geromel es el defensor que promedia más anticipos por partido en el Brasileirao), y también pueden colocarse dentro del área y despejar todas las pelotas que caigan por arriba. Para jugar a lo que intenta Gremio, es decir, pasar el mayor tiempo posible en campo contrario con el dominio de la pelota, se necesitan centrales así. Pero en el caso de tener que aguantar un resultado, también los dos son valiosos en este punto.

Si en Gremio todo se mantiene como está actualmente (es decir, sin producirse ninguna venta más), será muy difícil eliminar al equipo de Renato Portaluppi de la Copa. Juegan bien, tienen futbolistas de calidad, con jerarquía y cuentan con la experiencia y la personalidad de haber sido el último campeón de América.

El rival también supo ser eso a lo que se lo denomina como “equipo copero”. Estudiantes tiene cuatro títulos de Libertadores, aunque está claro que la actualidad del Pincha es distinta. Terminó clasificándose, a los octavos de final, de forma casi milagrosa tras ganarle 3 a 1 a Nacional de Uruguay –necesitaba sí o sí sacarle dos goles de diferencia–.

Unos días antes, previos a ese determinante encuentro, la dirigencia de Estudiantes echó a Lucas Bernardi tras malos resultados y lo sucedió Leandro “El Chino” Benítez, quien ya había hecho dos interinatos, con anterioridad, por las salidas de Claudio Vivas y Gustavo Matosas. El ex futbolista del Pincha, tras la clasificación a los octavos de la Copa, fue confirmado en el cargo. Es otro equipo, de los varios en este certamen, que jugará la ida después de que se produjera un cambio de entrenador en el medio de la competencia.

Existen pocas certezas en el fútbol. Es totalmente cambiante, y una opinión puede dejarte mal parado en cualquier momento. Pero en lo que respecta a Estudiantes, la identidad del club no se negocia. Siempre con matices de los distintos técnicos, pero se sabe, más o menos, qué cosas va a intentar hacer el Pincha en la cancha. En este sentido, el club de La Plata es una escuela, dentro y fuera del campo de juego.

En el 11 a priori titular frente a Gremio, Benítez hace una mezcla entre futbolistas experimentados y otros jóvenes con proyección y futuro. Mariano Andújar, Facundo Sánchez, Jonathan Schunke y Gastón Campi ya tienen su recorrido en el fútbol. Luego se encuentran Iván Gómez (21), Lucas Rodríguez (21), Iván Erquiaga (20) y Matías Pellegrini, de 18 años, quien es la última aparición de las juveniles en Estudiantes. Todavía algo desconocido para el público en general, el zurdo debutó contra Central Córdoba, en el último partido por Copa Argentina, y demostró principalmente tener habilidad y gambeta.

Una pérdida que Estudiantes, puede llegar a notar, es la de Juan Otero. El delantero colombiano, con su físico, aportaba velocidad, desequilibrio y pegada (fue uno de los goleadores del equipo). Contra un rival como Gremio, que le va a manejar la pelota al Pincha, hubiese sido una opción para dañar al contraataque. Otero fue vendido al Amiens de Francia.

La compra más rimbombante, en el mercado de pases, fue la de Lucas Albertengo procedente de Independiente. Al delantero no le fue bien en su paso por el club de Avellaneda, sobre todo porque sufrió varias lesiones que no le permitieron tomar regularidad dentro de la cancha. En Estudiantes tendrá oportunidades para recuperarse y será una variante más en el ataque.

Como empezamos la previa, al Pincha no lo favoreció el sorteo. El campeón defensor arribará, a La Plata, en un gran estado de forma y en un nivel colectivo que pocos equipos, de esta Copa, pueden alcanzar. Estudiantes, a su manera, intentará complicarle el partido a Gremio y soñar con una arremetida de alguno de sus pibes o con una pelota parada para mantenerse con vida.