Corinthians está sufriendo un período de reconstrucción en medio de la temporada. Fábio Carille, el entrenador campeón del último Brasileirao en 2017, anunció su salida hacia Arabia Saudita para dirigir al Al-Wehda en mayo de este año. Pero no fue la única partida. Al Timao, también, se le fueron algunos jugadores claves en este mercado de pases.

Ni bien el técnico brasileño se marchó, las autoridades confirmaron a Osmar Loss como su reemplazante, quien fue ayudante de campo de Carille desde finales de 2017 hasta que decidió irse. De todas formas, más allá de que a priori hay una continuidad, Corinthians entró en una dinámica negativa de resultados por el cambio de entrenador. Disputaron seis partidos luego de este intercambio y solo ganaron uno de ellos (tres derrotas y dos empates). Por ejemplo, no pudieron llevarse los tres puntos en encuentros ante Bahía, Santos o Vitoria, equipos que pelean actualmente en la zona de descenso.

El parón por la Copa del Mundo le vino bien al Timao para recuperarse colectivamente. Tras la reanudación del Brasileirao, el equipo lleva 10 puntos de 15 posibles y hay un aspecto que es evidente: prefiere más los partidos en los que el rival sale a dominarlo, y no en los que debe tomar la iniciativa. Como referencia de los últimos cinco partidos, en sus tres victorias (Botafogo, Cruzeiro y Vasco da Gama) Corinthians dio menos pases y tuvo peor porcentaje de posesión que su rival. En cambio, en las dos derrotas con Bahía y San Pablo, el conjunto logró mayor control de pelota y realizó más pases que ambos conjuntos. En este último fin de semana, el equipo de Loss empató ante Atlético Paranaense y sostuvo el 57% de la posesión.

Una de las deficiencias del Timao es la de crear situaciones de gol en posicional. La pelota pasa demasiado por el doble cinco titular, conformado por Gabriel y Henrique, y ninguno de los dos es un centrocampista con características organizativas. La consecuencia principal es que Corinthians es el equipo que menos tiempo pasa en 3/4 de campo rival. Y la segunda problemática es que los pases que recibe Jadson, el enganche, generalmente no son en condiciones ventajosas para aprovecharlos.

Rodriguinho, una de las figuras que se fueron en este mercado de pases, era el futbolista más creativo del equipo y el que ayudaba a Jadson en todo sentido. Incluso, con los cinco goles que había hecho en el Brasileirao hasta el momento de su partida, era el goleador del Corinthians. Dos jugadores dieron un paso adelante para que la ausencia de Rodriguinho se notara menos; Jadson comenzó a influir en distintas zonas y, en el tema de la finalización, Ángel Romero convirtió seis tantos en cinco partidos.

Otro nombre que se está convirtiendo, de a poco en un imprescindible, es Pedrinho, un chico de 20 años. Con su zurda, conjuga el desequilibrio individual con también saber moverse para asociarse con sus otros dos compañeros delante del doble 5 (Jadson y Romero). De hecho, es el futbolista del Timao que más gambetas intenta por partido. Con ellos tres como protagonistas, el equipo fue agarrando confianza para convertir goles y, de esta forma, volver a ganar partidos.

El único problema del Corinthians, sin embargo, no se reduce solamente a lo ofensivo. Porque además de ser el que menos patea al arco de todo el Brasileirao, es de los equipos que más tiros reciben en el arco propio. Es paradójico esto último, ya que solo Flamengo, Inter de Porto Alegre y Gremio concedieron menos goles que el Timao. Mucho influye el tener a Cassio, uno de los mejores arqueros del país, para que todos los disparos que van al arco en general terminen en nada.

Los dirigidos por Loss no solo perdieron jugadores en ataque, sino que también en la defensa. Fabián Balbuena, el central paraguayo, fue el líder de la zaga del Corinthians que salió campeón del Brasileirao, en 2017, y por sus grandes actuaciones es que el West Ham se interesó por él. Sidcley, el lateral izquierdo, fue otro de los que se marcharon a un nuevo equipo en este mercado de pases (al Dinamo Kyev). Por ende, dos de los cuatro titulares dejaron de estar en el 11 inicial y esto repercutió negativamente.

Corinthians salió algo favorecido con el sorteo de la Libertadores al tener que enfrentarse a Colo Colo, un rival con mucho menos talento del que el conjunto brasileño posee. Y le da la chance de, quizás, no sufrir tanto este período de reacomodo como sí lo hubiese aprovechado un rival de más jerarquía.

Colo Colo estuvo 11 años sin clasificar a los octavos de final de la Copa. La última vez había sido allá por 2007 y finalmente, en esta edición, volvió a conseguirlo. Le costó cumplir el objetivo, pero lo terminó logrando con dos victorias, dos empates y dos derrotas.

El conjunto chileno, como varios en esta Libertadores, cambió al DT en medio de la competencia. Con Pablo Guede como entrenador, Colo Colo perdió dos e igualó uno en tres partidos. En abril de 2018 se fue el argentino y se produjo la llegada de Héctor Tapia. Con el técnico trasandino, ganaron dos y empataron uno para sentenciar la clasificación.

En este último fin de semana, Tapia fue bastante criticado. Decidió reservar a algunos futbolistas, pensando en el partido ante Corinthians por la Copa, sufrió una derrota por 2 a 1 contra Deportes Temuco y quedó a nueve puntos del puntero (la Universidad Católica).  Es evidente que lo más importante es la Libertadores para Colo Colo porque Jorge Valdivia, uno de los imprescindibles y quien regresaba al 11 titular luego de una lesión que lo marginó por dos meses de las canchas, fue reemplazado en el minuto 65 con el partido aún empatado.

Es clave la creatividad del enganche chileno debido a que, en general, Tapia junta tres centrocampistas de contención en el equipo. Valdivia es de los pocos que le aportan toque e ingenio a Colo Colo, y su gran objetivo es alimentar a la doble punta que suele jugar en Colo Colo (Lucas Barrios y Esteban Paredes). El delantero paraguayo, después de un paso corto de seis meses en Argentinos Juniors, regresó al Cacique para agregarle gol y experiencia sobre todo en la Libertadores –convirtió 59 tantos en 69 partidos en su primer pasaje en el que ganó un título con Colo Colo–.

El favorito en la serie es Corinthians, eso es indudable. Cuenta con el talento y los jugadores para ganarle a su rival. Pero para hacerlo tendrá que demostrar dos aspectos claves: generarle a Colo Colo con el dominio de la posesión, porque el equipo chileno le dará la pelota, y el ser capaces de defender bien porque si no ocurre, entre Valdivia, Barrios y Paredes, pueden complicar al Timao.