Draftear jugadores europeos y que estos no peguen inmediatamente el salto a Estados Unidos es usual en la NBA. Pero casi todos los elegidos en primera ronda del Draft terminan jugando en la liga en algún momento. De hecho, en los últimos 20 años solo hay cinco jugadores que fueron seleccionados en la primera ronda y nunca debutaron en la mejor liga del mundo.

Ellos son: Fréderic Weis, pivot francés de 2,18 seleccionado #15 por los New York Knicks en 1999, de carrera bastante intrascendente en Europa y solamente recordado por ser el hombre saltado por Vince Carter en Sydney 2000; Fran Vázquez, otro pivot europeo, elegido por Orlando Magic con la selección #11 de 2005 que en su momento decidió él mismo no dar el salto a la NBA para prepararse mejor y finalmente nunca llegó, aunque lleva una carrera de 18 temporadas en España y es el jugador con más tapas de la historia de la ACB y la Euroliga; Petteri Koponen, base finlandés elegido #30 por Philadelphia 76ers en 2007, cuando con apenas 19 años jugaba en la liga de su país y cuyos derechos fueron luego traspasados a Portland y Dallas, pero nunca hizo más que ir a la Summer League como miembro de Portland en 2008 y 2009 ya que estuvo atado a equipos importantes de Europa (acaba de salir del Barcelona para firmar por tres temporadas con el Bayern Munich), y los dos hombres que nos atañan acá: Livio Jean-Charles y Nikola Milutinov, ambos elegidos por San Antonio Spurs.

Jean-Charles fue elegido por los Spurs en el puesto 28 del Draft 2013, sobre perimetrales que aún están en la NBA como Alex Abrines, Allen Crabbe y James Ennis. Fue una apuesta enorme de los Spurs por un jugador de 19 años que había sido la gran figura del Nike Hoop Summit 2013 y llevaba dos temporadas como suplente en el ASVEL de la liga francesa, el club del que es dueño Tony Parker. Jean Charles pasó tres temporadas más desarrollándose en Europa mientras los Spurs llegaban a las finales de la NBA, promediando seis puntos por partido en Francia en la 2015-16. Se unió a los Spurs para la Summer League de 2015 y nuevamente para la de 2016 sin buenos desempeños y llegó a jugar la pretemporada de la 2016-17 en los Spurs, pero fue cortado y llevado al equipo de la D-League, los Austin Spurs, al igual que el argentino Patricio Garino. En esa temporada de D-League promedió 10 puntos y cinco rebotes por partido, casi lo mismo que en la reciente 2017-18, sin estar cerca de ser subido a la NBA. En el medio tuvo papeles secundarios en el ASVEL y en el Unicaja Málaga, y ahora, con 24 años, acaba de firmar por tres temporadas con el ASVEL. Ya parece un proyecto totalmente descartado por la NBA y un error enorme de la gerencia texana.

El otro, Milutinov, fue el pick 26 del Draft 2015, por sobre otro pivot europeo que sonaba para los Spurs: el español Willy Hernangómez, que fue elegido 35 por los New York Knicks. Milutinov, serbio de 2,13 que cumple 24 años en diciembre de este año, jugaba en el Partizán en ese momento, equipo joven que compartió con Dāvis Bertāns, Joffrey Lauvergne y Bogdan Bogdanovic, y ya tenía bastante experiencia en la Liga Adriática, Euroliga y Eurocup, al contrario del caso Jean-Charles. Tras el Draft, sin lugar en el San Antonio campeón, firmó por tres temporadas con un gigante como Olympiakos y formó parte de la selección serbia semifinalista de Europa en 2015. En su primera temporada tuvo poco lugar en el equipo griego, pero en la 2016-17 fue elegido el jugador de mayor progreso de la liga helénica y en 2018 formó parte del quinteto ideal, además de ser titular en Euroliga promediando nueve puntos y seis rebotes por juego. Milutinov renovó su contrato con Olympiacos por dos temporadas más, y recién después de Tokio 2020 estaría disponible para dar el salto a la NBA, con 25 años, cuando vence el contrato de Pau Gasol con los Spurs.

Cinco años de “stash” en Europa son muchísimo, pero le pueden salvar un poco la ropa a los Spurs si Milutinov en algún momento es un pivot de rotación en la NBA, a lo que parece que quizá puede llegar. No es un pivot talentoso como tantos que han dado los Balcanes, pero es fuerte, se raspa, aporta mucha energía en la cancha y juega bien el pick and roll. No anota de espalda al canasto, lo que no es un problema en la NBA actual, ni tiene buen tiro de media o larga distancia.