La gran noticia de la NBA la semana pasada fue el trade que envió a Kawhi Leonard, tras tanto suspenso sobre su futuro en San Antonio, a Toronto Raptors. A cambio, la franquicia canadiense entregó al jugador que más vistió la camiseta en la historia del equipo, el escolta DeMar DeRozan, uno de los mejores hombres de la conferencia este en las últimas temporadas. Con este disparador, en NINN repasamos los pocos antecedentes en los últimos 30 años de intercambios que cruzaron de bando a dos All Stars de la NBA. Spoiler: en muchos casos salió mal y ninguno se consagró campeón.

2017: Kyrie Irving a Boston Celtics – Isaiah Thomas a Cleveland Cavaliers (junto a Ante Zizic, Jae Crowder, el pick 8 de 2018 y una segunda ronda de 2020)

Comenzamos por el caso más reciente: Kyrie Irving pidió irse de Cleveland y los Celtics aprovecharon, entregando a un Isaiah Thomas que había brillado en los playoffs 2017 pero que arrastraba varios problemas en su cadera, una parte del cuerpo muy complicada para un basquetbolista. Por eso, aunque IT había promediado 28.9 puntos por partido en la temporada anterior, ya no valía lo mismo que Kyrie, campeón con Cleveland en 2016 y de apenas 25 años, y a Cleveland seguro lo tento mucho el pick de Brooklyn Nets, que terminó siendo el número ocho del reciente draft. Irving tuvo una gran temporada en los Celtics, del nivel de las que venía teniendo en Ohio, pero se perdió los playoffs por una operación en su rodilla izquierda. Ahora le queda un año más de contrato en Boston, pero se especula con que puede abandonar Massachusetts como agente libre en 2019. Mientras, a Cleveland le salió mucho peor la apuesta por IT: recién pudo debutar en enero y sólo jugó 15 partidos, con números muy flojos como un 25% en triples y un papel inexistente en defensa, sin un sistema como el de Boston para “esconderlo”. Tras una racha de derrotas de los Cavs, lo traspasaron a los Lakers por Jordan Clarkson y Larry Nance Jr, dos jugadores de rol de los de California.

2008: Allen Iverson a Detroit Pistons – Chauncey Billups a Denver Nuggets (junto a Antonio McDyess y Cheikh Samb)

Ahhh, esa época en la que The Answer estaba entrando a su faceta de estar en cualquiera (más que lo que ya estaba). Después de dos temporadas compartiendo los Denver Nuggets con un joven Carmelo Anthony y un Marcus Camby que estaba entre los mejores defensores de la liga, clasificando a playoffs pero perdiendo en primera ronda, AI, de 33 años, fue enviado a Detroit. En 2008 los Pistons entraban en fase de reconstrucción tras seis temporadas consecutivas llegando como mínimo a la final del Este. Iverson, cuyo contrato expiraba tras esa temporada, mantuvo un nivel aceptable, pero fue perdiendo tiempo en cancha a manos de un joven Rodney Stuckey en quien Detroit confiaba el futuro de la base del equipo. Así, el ex MVP ni jugó en la serie de playoffs que perdieron 0-4 con Cleveland y se marchó a Memphis como agente libre. La 2009-10 sería su última temporada como profesional.

Mientras tanto, lo de Billups en Denver, su ciudad natal, tuvo mejor color. Mr. Big Shot tenía tres años más de contrato y en la reconstrucción a futuro de los Pistons (que los tiró a un pozo del que aún no salieron) no tenía lugar. Si en los Nuggets, donde encastraba mucho mejor que Iverson. Finalizaron segundos en el Oeste, llegaron al sexto juego de la final de conferencia y Billups finalizó sexto en la votación al MVP de la temporada. En la 2009-10 todo marchaba igual de bien hasta que el cáncer marginó al entrenador George Karl y Billups nuevamente fue All Star. Se marchó en febrero de 2011, como parte del traspaso que envió a Carmelo Anthony a New York. Esa, con 34 años, fue su última temporada “sano” en la liga.

2004: Tracy McGrady a Houston Rockets (junto a Juwan Howard, Tyronn Lue y Reece Gaines) – Steve Francis a Orlando Magic (junto a Cuttino Mobley y Kelvin Cato)

Se aproximaba el inicio de la temporada 2004-05 y McGrady, de 25 años y sin lesiones serias encima, era una superestrella. Máximo goleador de las últimas dos temporadas, miembro del quinteto ideal en 2002 y 2003 y del segundo quinteto en 2001 y 2004, el nivel individual de T-Mac en Orlando era perfecto, con capacidad de anotar 30 puntos en cualquier noche sin demasiado esfuerzo, pero sin demasiada ayuda debido a que Grant Hill, la otra estrella del Magic, a duras penas jugaba 10 partidos por temporada, nunca pudo avanzar de la primera ronda del Este. En la 2003-04, con Hill sin jugar un sólo partido, directamente tocaron fondo y fueron últimos con récord de 21-61. Eligieron a Dwight Howard (recién salido del secundario) con el pick 1 del Draft 2004 y fueron a full con la reconstrucción, deshaciéndose de contratos altos del plantel como el de Juwan Howard, al que habían renovado por cinco años en 2003.

Francis, apenas dos años mayor que McGrady, era pieza clave de un Houston de playoffs y había sido All Star en 2002, 2003 y 2004. En su primera temporada en el Magic promedió 21 puntos y 7 asistencias por partido. En la segunda, fue suspendido por rehusarse a ingresar durante un partido y estaba teniendo la peor temporada de su carrera mientras cobraba uno de los sueldos más altos de la NBA. Lo cambiaron a New York por Trevor Ariza, entonces un alero sophomore. En los Knicks lo empezó a aquejar una tendinitis en la rodilla derecha, promedió sólo 11 puntos por partido y fue traspasado a Portland, quién lo cortó para ahorrar dinero. Se despidió de la NBA a los 30 años, tras 10 partidos en Houston en la 2007-2008.

Para ese entonces los Rockets eran importantes en la conferencia Oeste de la mano de McGrady y Yao Ming. Mientras estuvo sano, los números de McGrady en Houston fueron algo así como 24 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias por partido, siendo All Star y segundo o tercer equipo All NBA. Pero las lesiones comenzaron a diezmar a T-Mac y los Rockets nunca podían avanzar a la segunda ronda de Playoffs. Si lo hicieron en la 2008-09, con McGrady sin jugar debido a que su hombro y su rodilla izquierda dijeron basta. Antes de cumplir 30 años, su paso por los Rockets estaba acabado y nunca más volvió a promediar más de 10 puntos en una temporada. El brillo de McGrady y Francis, dos jugadores de mucha explosión atlética, se apagó muy joven, prácticamente a la misma edad.

2003: Gary Payton a Milwaukee Bucks (junto a Desmond Mason) – Ray Allen a Seattle Supersonics (junto a Ronald Murray, Kevin Ollie y una primera ronda)

Gary Payton fue toda una leyenda, el único base en ganar el premio a mejor defensor de la NBA, uno de los íconos de los 90 y nueve veces elegido en el mejor quinteto defensivo, récord que comparte con Kobe Bryant, Kevin Garnett y Michael Jordan. En febrero de 2003 estaba a meses de cumplir 35 años, pero aún era un All Star y había formado parte del segundo quinteto ideal en la campaña anterior. Jugaba más de 40 minutos por partido en los Seattle Supersonics y promediaba 21 puntos y 9 asistencias por partido, pero la cosa venía mal en Seattle, como para quedarse fuera de Playoffs en un equipo en el que un Rashard Lewis de 23 años era su mejor ladero. Fue traspasado a Milwaukee (junto a Desmond Mason, otro jugador importante entonces) a cambio de Ray Allen, siete años menor y el mejor tirador de la NBA. En 2001 Allen y los Bucks estuvieron a un partido de jugar las Finales de la NBA, pero en 2002 no clasificaron a Playoffs y en 2003 la situación indicaba eso, de hecho Ray no estaba teniendo una gran temporada y no fue All Star en 2003, única ausencia entre 2000 y 2009.

El trade a mitad de temporada impulsó a los Bucks de Payton a Playoffs, donde cayeron en seis juegos en primera ronda contra el posterior campeón del Este, New Jersey Nets. “The Glove” hizo una buena serie, pero fue su despedida de Milwaukee y se marchó como agente libre a los Lakers. Lo suyo en Milwaukee fue apenas un alquiler muy muy caro.

Con Allen, los Supersonics ganaron 17 partidos de 29 y aún así el esfuerzo no alcanzó para ingresar a Playoffs con récord de 40-42. En la 2003-04 las lesiones marginaron por más de 25 partidos a Allen, Seattle no alcanzó las 40 victorias y volvió a terminar sin postemporada. Al año siguiente cambio todo, Ray fue elegido por única vez al segundo quinteto ideal, Rashard Lewis fue All Star y los Supersonics de Nate McMillan ganaron la división Noroeste con 52 victorias, siendo eliminados en segunda ronda por el campéon San Antonio. Esa fue la única vez que Ray Allen jugó Playoffs en la conferencia Oeste, ya que tras no clasificar en 2006 ni en 2007, fue enviado a los Boston Celtics.

2001: Jason Kidd a New Jersey Nets (junto a Chris Dudley) – Stephon Marbury a Phoenix Suns (junto a Johnny Newman y Soumalia Samake)

Otro intercambio más de base por base. Jason Kidd, tras cinco temporadas en Phoenix en las que fue cuatro veces All Star, tres veces integrante del quinteto ideal, dos veces integrante del mejor quinteto defensivo y líder de la liga en asistencias en 1999, 2000 y 2001, era quizá el mejor base de la NBA en el momento del trade. Aunque tenía un problema importante fuera de la cancha: meses antes había sido denunciado por violencia de género por Joumana, su esposa. Del otro lado, Stephon Marbury, cuatro años menor que Kidd (24), venía de su primera selección a un All Star Game, promediando 24 puntos y siete asistencias por partido en unos New Jersey Nets horrendos, solo con Keith Van Horn y el pick 1 del 2000, Kenyon Martin, como compañía. Igual ya se podía adivinar un poco lo “tóxico” que era, por como pidió el traspaso de Minnesota a mediados de la 1998-99. Los Suns de los Colangelo igualmente apostaron a futuro, con los cuatro años de contrato que le quedaban a Starbury, mientras que a Kidd solo le restaba uno con opción personal a otro más. Newman, Dudley y Samake fueron relleno puro en el trade, de menor valía que el aire del paquete de papas fritas.

El resultado fue pésimo para los Suns, que de ganar 51 partidos con Kidd pasaron a 36 con Marbury, aunque haber quedado fuera de Playoffs les permitió draftear a un adolescente Amare Stoudemire con el pick 9 en 2002. Con la llegada de Amare en la 2002-03, Marbury creció un poco y retornó al All Star además de integrar el tercer quinteto ideal (estos fueron sus últimos premios individuales en la NBA) y los Suns clasificaron a Playoffs en el octavo puesto para ser eliminados por los Spurs campeones. Después de comenzar la temporada 2003-04 con récord de 12-23, con el nuevo head coach Mike D’Antoni, mandaron a Marbury a New York a cambio de nada relevante, pero liberando espacio salarial para sumar a Steve Nash meses más tarde.

Los Nets si sonrieron con Kidd. Finalizó segundo en la votación al MVP en 2002, volvió a estar en el primer equipo All NBA y de ganar 26 partidos con Marbury pasaron a 52 con Kidd, la primera temporada con más de 5o triunfos en la historia de la franquicia. Kidd estuvo cerca de promediar un triple-doble en Playoffs y llegaron a la final, en la que fueron barridos por los Lakers de Kobe y Shaq. Al año siguiente regresaron a la final, esta vez llegando al sexto partido con un Kidd estelar, al que renovaron por seis años. Kidd completó cuatro temporadas más en la franquicia, siempre clasificando a Playoffs, hasta que en 2008, con ganas de irse de los Nets, fue traspasado a Dallas Mavericks.

1997: Shawn Kemp a Cleveland Cavaliers – Vin Baker a Seattle Supersonics – Terrell Brandon y Tyrone Hill a Milwaukee Bucks

Después de que Kemp se pase toda la temporada 1996-97 protestando por su contrato, presentándose tres semanas tarde a la pretemporada e incluso amenazando con no jugar, los Seattle Supersonics despacharon en el verano de 1997 a un emblema de la franquicia, finalista en 1996, All Star desde 1993 y miembro del segundo equipo All NBA en 1994, 95 y 96. A cambio de un jugador de 27 años y mucha experiencia que aún promediaba cerca de 20 puntos y 10 rebotes. En un traspaso a tres bandas, los Sonics llevaron a cambio a Vin Baker desde Milwaukee, otro interno All Star de 20 puntos y 10 rebotes y tercer equipo All NBA en la 1996-97 y los Bucks pegaron a Tyrone Hill como reemplazo un poco más humilde de Baker pero All Star apenas dos temporadas antes y al base Terrell Brandon, All Star en 1996 y 1997.

Lo de Kemp en Cleveland fue raro. Su eficiencia cayó un poco respecto a Seattle pero aún así era un jugador de 20 puntos por partido, All Star en su primera temporada y clasificando a Playoffs, lo que no habían logrado los Cavs en la campaña anterior. Kemp cayó muy gordo a la 1998-99 post parate del lockout y lideró equipos que terminaron en el puesto 11 del Este en 1999 y 2000, para entonces ser traspasado a Portland, donde su carrera cayó en el ostracismo a los 31 años por problemas con el alcohol, la cocaína y la comida. Vin Baker pasó prácticamente por lo mismo: All Star y segundo equipo All NBA en su primera temporada en Seattle, ganando 61 partidos y llevando al equipo a las semifinales del Oeste. Pero nunca más se recuperó bien de un gran incremento de peso en el parate del lockout de la 98-99, sufrió lesiones y su nivel decayó, a medida que la adicción al alcohol comenzó a hacer estragos en él. Los Sonics no clasificaron a Playoffs en la 98-99 (primera ausencia en la década), quedaron afuera en primera ronda en el 2000 y no clasificaron en 2001, a pesar de que Gary Payton continuaba en nivel de elite. Siendo ya Baker “uno más”, lo mandaron a Boston antes de empezar la 2002-03.

Los Bucks no eran un equipo de Playoffs con Baker y no lo fueron con Brandon y Hill, en un equipo en el que las luces se las llevaban Glenn Robinson y Ray Allen. De ganar 33 partidos pasaron a ganar 36, y Brandon y Hill fueron traspasados en la mitad de la temporada del lockout, en la que finalmente accedieron a Playoffs tras ocho años de ausencia. Hill luego sería finalista 2001 en Philadelphia, mientras que Brandon, debido a lesiones, se retiró a los 31 años en la 2001-02 tras tres buenas campañas en Minnesota acompañando a Kevin Garnett.

1995: Alonzo Mourning a Miami Heat (junto a LeRon Ellis y Pete Myers) – Glen Rice a Charlotte Hornets (junto a Matt Geiger, Khalid Reeves y el pick 16 del Draft 1996 (Tony Delk))

Alonzo Mourning, el pick 2 del Draft 1992, era un éxito para los Charlotte Hornets desde su debut, promediando 21 puntos, 10 rebotes y 3 tapas en las tres temporadas en la franquicia, a la que clasificó dos veces a Playoffs junto a Larry Johnson, Muggsy Bogues, Kendall Gill y Dell Curry. El año que faltaron (1994) fue diezmados por lesiones de Johnson y Mourning, y este último ya era All Star desde su segundo año en la liga. Pero al rechazar Mourning una extensión de contrato por siete años, rápidamente los Hornets lo enviaron a Miami, la otra franquicia nacida en la temporada 1988-89, que había llegado dos veces a Playoffs de la mano de Glen Rice, un alero con gran poder de gol drafteado en 1989. Líder de un equipo bastante perdedor, Rice nunca había sido All Star pero si fue el máximo anotador en un partido de la temporada 1994-95, con sus 56 puntos al Orlando Magic de Penny y Shaq. Ya llevaba varias temporadas siendo un jugador de más de 20 puntos por partido. Los Hornets confiaron en él junto a una primera ronda del siguiente Draft, Matt Geiger (un pivot joven de 2’13 que se estaba haciendo un lugar como titular en la NBA) y Khalid Reeves, un base que fue la elección 12 del Draft 1994, un buen combo joven. Del otro lado, Miami se llevó a Zo y dos jugadores de relleno.

En sus cuatro temporadas en Charlotte, Glen Rice vivió lo mejor de su carrera, por lejos: tres veces All Star, miembro del segundo equipo All NBA en 1997 y del tercero en 1998, clasificando a los Playoffs de 1997 a unos Hornets ya sin Larry Johnson gracias a sus 27 puntos por partido y 47% en triples y logrando en 1998 el segundo triunfo en una serie de postemporada en la historia de la franquicia de Carolina del Norte. Se despidió en la 1998-99, traspasado a Los Angeles Lakers, donde fue campeón en el 2000 como pieza clave del primer equipo campeón de Kobe y Shaq.

En Miami, Mourning fue la joya de una reconstrucción express del equipo, que en la 95-96 también sumó a Tim Hardaway desde Golden State y a Pat Riley como entrenador y presidente de operaciones. De 32 victorias pasaron a 42 y clasificación a Playoffs (dejando fuera por una victoria a los Charlotte Hornets) en la 1995-96, siendo Mourning el primer All Star en la historia de la franquicia. En la temporada siguiente ganaron más de 60 partidos y cayeron en la final del Este ante los Bulls. El tándem Mourning-Hardaway era de lo mejor de la NBA. En 1999 y 2000 fue lo mejor de Zo en su carrera: elegido mejor jugador defensivo y líder de la liga en tapas en ambas campañas, miembro del quinteto ideal en 1999 y del segundo en el 2000, promediando cerca de cuatro tapas por partido. Miami podría haber soñado en grande en la temporada 98-99, la del lockout y ya sin Jordan como rival, pero cayó por 2-3 en primera ronda ante los Knicks tras ser los primeros del Este en temporada regular. En la 99-2000, con estadio nuevo, fueron segundos del Este pero volvieron a caer ante los Knicks, esta vez por 3-4 en la semifinal de conferencia. En la 2000-01, un Heat renovado a full volvió a ganar 50 partidos a pesar de no contar con Mourning hasta marzo por la aparición de su problema en los riñones. La 2001-02 fue la última de este paso de Alonzo por el Heat, disminuido por su enfermedad pero aún así todavía elegido para el All Star. Tras un trasplante, volvió al básquet a fines de 2004 y regresó a fines de esa temporada, para consagrarse campeón en la 2005-06. En 2009, su 33 fue la primera camiseta de un jugador propio retirada por Miami Heat (retiraron la 23 de Michael Jordan en 2003).

1994: Danny Manning a Atlanta Hawks – Dominique Wilkins a Los Angeles Clippers (junto al pick 25 del Draft 1994)

Dominique Wilkins para entonces ya tenía 34 años, pero arrastraba 10 temporadas anotando al menos 25 puntos por partido, con 29.9 en la 1992-93, un año después de romperse el tendón de aquiles. Era All Star y miembro activo del segundo quinteto ideal, segundo máximo goleador de la NBA detrás de Michael Jordan, cuyos Bulls eliminaron a Atlanta por 3-0 en la primera ronda de 1993. Los Hawks, que no lo rodeaban muy bien, decidieron deshacerse de su máximo goleador histórico, que nunca los pudo llevar a la final de conferencia en un muy duro Este en el que compitió con los Bulls de Jordan, los Celtics de Bird y los Pistons de los Bad Boys. Con Jordan retirado, los Hawks pensaban que podía ser su momento al liderar el Este en febrero de 1994, con récord de 36-16.

Entonces Atlanta tomó la ridícula decisión de largar a su estrella, Wilkins, a cambio de Danny Manning, un ala pivot seis años menor que promediaba 24 puntos y siete rebotes por partido en Los Angeles Clippers, pero que ya había sufrido una rotura del ligamento cruzado anterior en su temporada de novato, en 1988. Según el coach Lenny Wilkens, Manning se adaptaba mejor a las necesidades del equipo que Wilkins. La gerencia del equipo probablemente pensó a futuro y veía más años de calidad en un jugador de 27 años que en uno de 34 que se había roto el tendón de aquiles hace poco y cuyo contrato estaba por finalizar. Pero les salió pésimo. Manning bajó sus números a 16 puntos por partido en los Hawks, que igualmente fueron primeros en el Este pero cayeron por 4-2 con Indiana en la segunda ronda tras sufrir con Miami en la primera instancia. Decidió no renovar con Atlanta y marcharse a Phoenix, donde las lesiones de rodilla terminaron de arruinar su potencial y nunca más volvió a ser All Star.

Los Hawks terminaron con Mookie Blaylock de jugador franquicia y eliminados en primera ronda en 1995. Mientras Wilkins, en unos Clippers horribles, promedio 30 puntos en los 25 partidos que jugó pero se marchó como agente libre a los Boston Celtics para luego pasar al básquet europeo, donde ganó la Euroliga 1996 como estrella del Panathinaikos. La temporada 1996-97, como goleador de unos Spurs horribles que tankeaban para quedarse con Tim Duncan en el Draft, fue su última en buen nivel en la NBA. Se retiró en Orlando a los 39 años, en 1999, con un aporte mínimo desde la banca. Esa fue también la última temporada “digna” de Manning en la NBA, a sus 32 años. Posiblemente fue el peor trade de la historia de los Atlanta Hawks, el que encima echó a su jugador más emblemático.

En resumen, de los 18 jugadores involucrados, solo lo de Jason Kidd en New Jersey y Alonzo Mourning en Miami puede ser considerado un gran éxito. Lo de Kyrie Irving en Boston aún es inclasificable, mientras que lo de Glen Rice en Charlotte, lo de Chauncey Billups en Denver y lo de Tracy McGrady en Houston fue bueno pero tampoco como para quedar en la historia grande de la franquicia (esta bien, quizá Rice en Charlotte si, pero que franquicia basura). Varios otros fueron errores, con jugadores que a la primera de cambio huyeron del equipo que los buscó. DeMar DeRozan está atado a San Antonio hasta la 2020-21, pero ¿será esta la historia con Kawhi Leonard (es agente libre en 2019) y Toronto Raptors?