En los últimos días, en las últimas semanas, se ha puesto de moda entre los periodistas, incluso yo cuando escribí sobre la eliminación de la selección Argentina de Rusia post derrota con Francia lo nombré, la palabra “proyecto”. Todos hemos pedido que a nuestro país le hace falta el susodicho para poder lograr ser otra vez una selección competitiva. Hemos leído infinidad de hilos (muy buenos por cierto) en la red social Twitter dónde nos contaban la importancia de Clairefontaine en la formación del seleccionado francés desde 1988 hasta hoy sacando jugadores como Henry, Gallas, Anelka, Giroud o mismo la figura francesa de este mundial Mbappé. Nos contaron la importancia de Michel Sablon quien desde su rol como directo deportivo de la selección belga dio comienzo a la revolución que termina con una generación dorada de Bélgica con nombres como Hazard, Lukaku o De Bruyne. Nos han hablado de como Inglaterra ha refundado sus bases buscando adaptarse a un fútbol moderno desde la formación y la importancia que tienen en esto el predio de St. George y el mismísimo Gareth Southgate en un proyecto que estaba pensado para competir en Qatar 2022 pero ya ha dado resultados en este mundial depositandolos en la semifinal. Todos proyectos serios que han demando tiempo y esfuerzo que están pensados para dar resultados en el largo plazo, pero ¿Es esta la única forma de triunfar en un torneo como el Mundial? Definitivamente no.

Basta con mirar quien es el nuevo finalista de la Copa del Mundo, hace una hora aproximadamente Croacia venció a Inglaterra 2-1 en la prórroga para llegar a la primera final en su historia, el jóven país balcánico logra algo que no había conseguido nunca ni siendo parte de la vieja República Federal de Yugoslavia. Esta selección que jugará su primera final no es hija de un proyecto serio, pensado a futuro que hoy está dando frutos. Lo que ha logrado Zlatko Dalic es otra cosa, que es igual de válida a un proceso de planificación.

¿Cómo sabemos que Croacia no tiene un proyecto? Hay que ver como llega Dalic a su cargo, en octubre de 2017 el seleccionador Ante Cacic fue destituido de su cargo luego de empatar 1-1 contra Finlandia de local en Rjeka a falta de una fecha solamente para el final de la eliminatoria europea. Los croatas sólo tres días después se jugaban la vida contra Ucrania en un partido en el que el ganador sacaba un boleto para la repesca por un pasaje a Rusia mientras que el perdedor quedaba eliminado de la competencia. Ese fue el debut de Dalic. Nombrado el día posterior al ya mencionado empate y a dos de jugarse un mano a mano contra los ucranianos sabiendo que si no lograba el pasaje a Rusia sería destitudo en el cargo. ¿Cómo fue el resultado del partido en Kiev? Croacia ganó 2-0 con un doblete de Andrej Kramaric, pero ese no fue el final ya que esa victoria era el final, ahora debían disputar la repesca contra Grecia sabiendo que si perdían otra vez quedaban sin entrenador. Una victoria en la ida 4-1 en Zagreb más un empate a cero en Atenas dieron finalmente la clasificación a los Croatas la clasificación además de la seguridad de Dalic en el cargo que finalmente firmó su contrato hasta 2020. Si no lograba la clasificación la historia hubiera sido otra completamente, la cabeza del DT hoy finalista del mundial hubiera sido cortada y quizá hubiera vuelto a los Emiratos Árabes donde dirigía previo a su llamado como seleccionador. Acá no hay vuelta que darle, el proyecto no existe, lo único que buscó la federación fue intentar encausar la clasificación pegando un volantazo de urgencia.

Entonces ¿Cómo es que la selección croata está en la final del mundo sin un proyecto, sin una planificación a largo plazo, sin esfuerzo y sacrificio de dirigentes que vieron más allá del presente e hicieron algo para las generaciones venideras?  Porque el fútbol, y más en un Mundial, es un deporte donde se juega un partido y que esos 90 o 120 minutos determinan si estás adentro o afuera, no importa si venís del mejor proyecto de la historia o venís a los tumbazos, el fútbol nivela todo. Sí, sabemos que este a veces tiende a ser justo y los procesos largos son premiados, mirar últimos dos campeones y tres de los cuatro semifinalistas, pero no todas las respuestas están en el largo plazo. En el corto plazo se puede construir y hay algo que nivela todo: el convencimiento de los jugadores. Si vos lográs que tus jugadores estén convencidos de lo que querés plasmar las cosas se igualan. El convencimiento es la forma de lo triunfar en el corto plazo así como los proyectos dan triunfos en el largo plazo.

Obvio, que los jugadores estén convencidos no es una receta mágica, tiene que haber primero razones futbolisticas desde el punto de vista táctico, Dalic ha movido las teclas justas más de una vez para poder darle la vuelta a la selección. Ej: La entrada de Brozovic por Kramaric para poder soltar más a los volantes interiores, la formación de un buen bloque de presión para salir a apretar arriba a los rivales, entre otras buenas decisiones de Zlatko Dalic. Pero además tiene que haber talento, y si algo tiene Croacia es mucho talento, sobretodo en su capitán y número ’10’ Luka Modric que es la gran figura de esta Copa del Mundo, basta mirar el partido de hoy contra Inglaterra para entender la importancia del jugador del Real Madrid. Además tiene laderos como Iván Rakitic, Marcelo Brozovic, Sime Vrsaljko, Ante Rebic (Revelación del Mundial), Iván Perisic o Mario Mandzukic jugadores que si no son de primera linea mundial están en un escalón más abajo.

Es todo un amalgame que hoy deja a los croatas a una victoria de su primer mundial, pero todo nace de esa concepto que es casi mágico, el convenciemiento. Uno lee que una de las razones por las que Cacic se fue de la selección antes que llegue Dalic, además de los malos resultados, fue que los jugadores no estabán cómodos ni contentos bajo sus órdenes, hoy parece casi increíble. ¿Dónde se ve a un equipo convencido? En el alargue con Inglaterra dónde, habiendo jugado otros dos partidos de ciento veinte minutos antes en octavos y cuartos, sigue presionando arriba y corriendo como si fuera el minuto 0.

Un equipo que no se da por vencido, que estando 1-0 abajo desde el minuto cinco logra empatar a pesar de casi no poder levantar las piernas, un equipo que arrancó perdiendo todos sus partidos desde octavos para acá pero logró empatar todos e incluso dar vuelta la semifinal.

Queda lejos el incidente con Nikola Kalinic allá por el comienzo del Mundial dónde Dalic echó de la concentración al delantero exMilan al no querer ingresar con el partido ya definido contra Nigeria que para nosotros puede haber pasado un poco por alto pero creo que fue una muestra de carácter para todos los futbolistas, sólo se aceptan jugadores comprometidos en el objetivo común de ganar el Mundial y hoy están a sólo 90′ minutos (O quizá otra vez 120′) de lograrlo.