Mientras comienzo a escribir estas palabras en el Kazán Arena de la ciudad homónima quedan 3 minutos más lo que adicione el árbitro iraní para que termine el primer partido de octavos de final, me duele el alma y el corazón, quizá alguna lágrima se me caiga mientras escribo y le pido disculpas la lector por esto pero la tristeza es grande, mi selección y la de la mayoría que va a leer esto, Argentina, se está quedando afuera de la Copa del Mundo, eso que todos soñamos pero parece que nunca conseguiremos. Fue superado en todo momento por una selección de Francia que demostró porque es un candidato. Les pido perdón a los lectores también por el título de esta nota que ya es algo mil veces leído y super trillado pero es lo único que mi mente puede pensar sobre esta eliminación, todo es un gran “¿Qué esperábamos?”.

Mientras el Kun Agüero descuenta y hace el 4-3 sólo puedo pensar en el proceso que parió este equipo, después de que Rizzoli pitó en el Maracaná para declarar a Alemania campeón del mundo se hizo todo mal. Desde la AFA, que post fallecimiento de Julio Grondona tuvo 3 presidentes en cuatros años con numerosos bochornos (Incluida una votación de 75 personas que terminó 38 a 38) y escándalos. Un proceso futbolistico que también tuvo tres entrenadores, primero no se sabía si Sabella continuaba o no, después llegó Martino que sí, perdió dos finales de Copa América contra Chile y se le pueden criticar mil cosas pero cuando renunció estaba encontrando un equipo que finalmente parecía saber a que jugaba. No fueron los malos resultados lo que lo empujaron a irse, fue otro bochorono de la dirigencia que no conseguía que los equipos cedan a los jugadores para los Juegos Olímpicos de Río, que terminó dirigiendo el Vasco Olarticochea de la nada y dimos vergüenza. Llegó Bauza, un entrenador serio con grandes pergaminos, que se pasó más tiempo declarando en la prensa que dirigiendo al equipo, pero aún así tuvo un par de resultados buenos, sin funcionamiento eso sí, pero la presión mediática lo sacó del puesto para colocar a su nuevo hombre mimado: Jorge Sampaoli. Un DT de grandes logros en la Universidad de Chile y la selección trasandina además de un paso bueno por el Sevilla español.  Proponía cambios supuestamente revolucionarios. Con él casi nos quedamos afuera del Mundial, sólo una histórica actuación de Messi en Quito contra Ecuador nos puso en Rusia pero el equipo no tenía una identidad ni se intuía a que quería jugar. Todos sabemos esto, todos lo vivimos, pero es vital recordarlo porque este proceso que da vergüenza de sólo leerlo parió a este seleccionado que perdió 4-3 con Francia en Kazán. Y entonces, ¿Qué esperabamos?.

Ya una vez dentro del Mundial las esperanzas siempre se renuevan, todos arrancan de cero hasta cierto punto, los técnicos finalmente tienen tiempo de poder entrenar y poder dar forma a sus equipos, en la previa se dio una lista de 23 convocados polémica con jugadores que no sabía por que estaban en el plantel. El primer partido con Islandia y un bochorno de proporciones gigantes daba a la vista de un equipo que no estaba ni cerca de ser candidato, el segundo vs Croacia una cachetada al orgullo argentino para terminar de despertanos del sueño que podíamos pelear por el título. Contra las cuerdas la última jornada vs Nigeria el equipo otra vez parecía eliminado pero dio una muestra de carácter venciendo con un gol agónico de Rojo, la moral estaba por las nubes y, otra vez, se renovaron las esperanzas, aunque esta victoria tapó a un equipo que en el segundo tiempo hasta el gol se arrastró por la cancha dando pena. Y entonces, ¿Qué esperábamos?.

Así llegamos al partido de hoy contra Francia del que hablaba al principio, otra vez pido disculpas al lector pero el partido acaba de terminar hace aproximadamente 25 minutos, no tuve tiempo de reveerlo y quizá me esté perdiendo cosas que la revisión permite ver, pero a partir de acá vienen las sensaciones que me dejó el encuentro. Ya desde el arranque Sampaoli planteó algo distinto, otra vez (En su estadía como seleccionador que supongo que terminó hoy nunca repitió equipo), el equipo salió como Messi de centrodelantero, el famoso falso 9 que implemento Guardiola allá por el 2009 que tanto resultados dió, pero acá las cosas fueron distintas. ¿Por qué? Porque esto no es Barcelona ni Sampaoli es Guardiola, sobre todo la segunda. Nunca he visto a un entrenador errar tanto en el planteo de un partido, falló en todo lo que propuso.

En ataque la táctica no tenía sentido, con Pavón y Di María de extremos muy abiertos buscando encarar al lateral para llegar al fondo tirar centros ¿Como van a jugar los extremos a tirar centros si el equipo no tiene un centrodelantero de referencia? Hay que preguntarle al DT que buscaba con esto porque desde acá no le veo nada de bueno, ya los 10 minutos el propio Messi renunció a ser el 9 bajando mucho para entrar en contacto con la pelota y terminando con Enzo Pérez desdoblandose para terminar como la referencia en ataque añandiendole mucho más desgaste al volante de River que ya no tiene ni la mitad del despliegue físico que supo tener. Del lado defensivo nunca se formó el bloque que tiene formar para marcar, un equipo estirado y largo que en ataque marca MUY mal era una invitación para que Kylian Mbappé se diera un festín y así fue. El fútbol es a veces injusto, todos lo sabemos, y a veces un equipo que está haciendo todo mal se encuentra con un gol de la nada, hoy no fue sólo uno si no dos, el primero con un Di María que hace un verdadero golazo y el segundo un gol gracias a la casualidad dónde Mercado desvía un remate de Messi que Lloris tenía controlado.

El fútbol te ayuda y gracias a su injusticia natural te da oportunidades. Hoy Argentina que estaba para perder por goleada tuvo la oportunidad de ponerse arriba en el marcador y la desaprovechó, es cierto, Benjamin Pavard hizo el mejor gol de su carrera y aunque lo intente mil veces más nunca logrará repetir este zapatazo que metió hoy, pero Argentina le cedió el espacio para que remate ya que ni Pavón primero en el centro ni Di María luego en el remate estuvieron atentos para marcar la subida del lateral, algo primordial en el fútbol moderno. Sampaoli no cambió, no movió las piezas hasta que fue muy tarde, el partido pedía a gritos o que entre un 9 para que sea referencia o que cambien de lado los extremos para generar peligro con diagonales en vez de buscar centros al área donde no había nadie, hasta con la ventaja en el marcador estos cambios eran necesarios pero el seleccionador ya sea confiado por la ventaja o creyendo en algún lugar de su imaginación que el plan de juego estaba funcionando nunca los plasmó. En los últimos minutos la selección generó más peligro desde el juego que en todo el partido gracias a que había un 9 de área como Agüero y los extremos a pierna cambiada tenían la opción de cerrarse para su pierna hábil con diagonales, a veces en el fútbol uno más uno da dos y lo más obvio es lo que hay que hacer.

Ahora ya más en frío una hora después del final me pongo a pensar, en frente estaba uno de los candidatos que cuenta con dos de los mejores cinco jugadores en cuanto a rendimiento en este Mundial como lo son Mbappé (Este pibe es bueno en serio, va a ser la próxima gran figura del fútbol) y Kanté (No busquen más, N’Golo Kanté es el mejor cinco del mundo). Y entonces, ¿Qué esperábamos?.

Les voy a intentar explicar que esperábamos, uno como ser humano tiene un corazón que a veces en la pelea con el cerebro le termina ganando, y a mí, que me considero alguien que sabe de fútbol un poco más que la media sin creerme para nada alguien superior, la ilusión le ganó a mi razón. Yo creía que se podían alinear los planetas, que se podía dar una victoria a pesar de tener el peor proceso mundialista de la historia de este país, a pesar de tener un entrenador que no estuvo a la altura, que se vio superado por la situación de ser entrenador de Argentina, que puso a un jugador tan determinante como puede ser Paulo Dybala sólo 20 minutos en todo el mundial, pero puso en todos los partidos a Maxi Meza (Sin intentar faltarle el respeto para nada al jugador de Independiente) y a pesar de que este país históricamente no sea ganador aunque nos duela aceptarlo.

Yo lo creía posible y no tengo dudas que los jugadores también lo sentían así, a estos jugadores que a muchos se les fue el último tren de ser campeones del mundo se los ha acusado por todos lados de ser “pechos fríos” por perder tres finales seguidas, pero hoy si algo no se les puede achacar es que no tuvieron entrega ni sangre, no tengo dudas que lo de hoy fue más entrega, pundonor y vergüenza deportiva que otra cosa, puro corazón pero juego poco y a veces con eso no alcanza.

Si hiciste todo absolutamente mal en todos los sentidos es practicamente imposible aspirar ganar un torneo tan difícil como lo es el Mundial, no por nada Alemania es el vigente campeón mundial. Si, ya se que se van de Rusia en primera ronda pero nada les quita el título de hace cuatro años gracias a un proyecto de hace 14 años (Si puedan lean el libro “Das Reboot” para entenderlo mejor). A la larga los proyectos serios suelen ser los premiados, mismo la Francia que nos apabulló hoy viene de un largo proceso, porque el fútbol tiende a ser justo y hoy toca chocarnos contra esta realidad.