En un combate por momentos emocionante y en el más difícil reto de su carrera Deontay Wilder, logró vencer en un TKO10 a Luis Ortiz, para conservar su invicto de 40 combates (39 por KO) en un Barclays Center que vibró con su faena y que espera más temprano que tarde que unifiquen con Anthony Joshua los títulos de peso pesado.

No era fácil este compromiso para Wilder, King Kong Ortiz no era un boxeador del montón. Experimentado ya, posiblemente con muchos años pero con talento, aptitud física y una zurda interesante, el cubano se planteaba como el peleador mas complicado en la carrera de Bronze Bomber. Y lo fue.

La pelea arrancó tranquila, demasiado. Ortiz bien parado y con un buen manejo de pies cerraba bien a Wilder, que solo tiraba (mal) jabs y se movía para no quedar a merced del caribeño. El estadounidense largamente cedió los primeros tres asaltos donde Ortiz había sido superior.

Recién en el quinto y tras un bajón en la intensidad de King Kong, Wilder pudo conectar un derechazo y dejar tambaleando a su rival. Sin perder tiempo, fue a buscarlo y aunque fue desbocado, Ortiz fue al suelo y lo salvó la campana.

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Está claro, que esto es lo que es Wilder. No hay lugar para un mayor despliegue. En sus últimos 15 combates en que casi todos fueron televisados, Deontay no ha mostrado grandes progresos. Sin un gran jab(falla y mucho), si combinaciones más que el “1-2”, es más cuando se encima a sus rivales en la corta distancia no saca gancho al cuerpo y pocas veces uppercuts sino mas bien tortazos por encima de los hombros. En definitiva, Wilder es potencia, Wilder es fuerza bruta, Wilder en fin… no pidamos peras al olmo.

Wilder no presionaría demasiado los rounds siguientes. De hecho en el séptimo el cubano encontraría con una derecha a la quijada y realmente pondría en aprietos al campeón. En esos momentos, el caribeño apretó el acelerador a fondo y realmente lastimó con sucesivos golpes al mentón de su contrincante pero no hubo caso, no podría noquearlo.

En el octavo ya no pudo cazarlo y el declive se vino en el décimo, donde Wilder lo mandaría de nuevo a la lona. tras esa caída, Ortiz se levantó pero no pudo asumir el próximo embate. Donde comió un uppercut furibundo. Resultando nocaut técnico en el décimo asalto ( el referí se negó contar) y la victoria mas difícil en la carrera de Deontay.

Con esto, Wilder está en carrera para la unificación de los pesos completos con Anthoy Joshua. Si este vence a Joseph Parker en Cardiff a final de este mes. Todavía no hay una confirmación ni mucho menos pero la idea de Joshua es pelear en EEUU en junio/julio y luego una pelea más en UK para final de año. Ese podría ser el slot donde podrían converger estos dos boxeadores.

Deontay Wilder punches Luis Ortiz during their WBC Heavyweight Championship fight at Barclays Center on March 3, 2018 in the Brooklyn Borough of New York City.

Aun así, falta bastante y ni siquiera hay negociaciones entre ambos bandos. A ojo y sin elementos más que las conjeturas posibles. Uno pensaría que Wilder podría visitar UK a final de año, pero no enfrentar a Joshua sino mostrarse en el terreno y que el compromiso se realice en abril/mayo de 2019 en Wembley. Al tiempo.

En la pelea de semifondo, el venezolano Jose Uzcategui tuvo posiblemente la mejor pelea de su carrera al derrotar TKO9 a Andre Direll. Fueron 8 rounds donde el bolivita no dejó lugar a dudas, sin respeto ni piedad atacó duramente a Dirrell que no podía sacarse de encima su derecha. Tras todos estos asaltos de paliza, Virgill Hunter se apiadó y pidió terminar la pelea. Fue la revancha de la escandalosa pelea de hace un año donde Uzcategui fue golpeado fuera de tiempo y luego atacado por el PF de Dirrell en una situación horrible.

También peleaba en New York pero en el MSG Theatre, Seregi Kovalev. El ruso que venía de recuperar su cinto WBO ante Shabranskyy en noviembre del año pasado, tuvo una aceptable performance ante Igor Mikhalkin. El zurdo si bien fue superado a casi todo momento, planteó una  oposición aceptable en los rounds intermedios para dejar en claro que no fue solo a cobrar el cheque.

En los primeros rounds, Kovalev apretó como de costumbre el ritmo y dañó a su rival, aunque Mikhalkin tras la zozobra planteó un combate y con su izquierda lograba molestar a su compatriota. Aunque duraría poco su resistencia, en los cruces era superado sin atenuantes y con el rostro lastimado terminó la pelea en el séptimo asalto.

 

Una nueva victoria para Sergei Kovalev tras sus dos derrotas con Andre Ward. No es el mismo previo al estadounidense pero aun así sigue siendo una versión aceptable del europeo y a más de uno noqueará.

Por su parte, en el co-main event. Dimitry Bivol noquearía en TKO12 a Sullivan Barrera. En lo que fue el test más complicado de su incipiente carrera, Bivol sacó no solo por nocaut sino que boxeó de forma magistral a Barrera, que claramente no es manco para el boxeo. El ruso aprovechó su gran trabajo de jab y en golpes de poder al terminar cada round para ir minando al cubano.

En el ultimo asalto y tras una serie de golpes, con una gran derecha terminó el pleito. Barrera no pudo vencer la cuenta y así fue la decimotercera victoria de Bivol en igual cantidad de peleas. No sería raro que en julio, HBO lo ponga a competir de nuevo ya sea con Kovalev o dejar pasar una pelea más y ponerlo en la misma velada pero con otro oponente.